Estaba a punto de salir de la última hora de clases, había terminado los deberes y estaba guardando de todas mis cosas en la maleta cuando un grupo de chicas, entre ellas Ann, con unas sonrisas en sus rostros y su aura quisquilloso hasta que lograron amontonarse a mi alrededor.
-¡Elizabeth! ¡Liz! ¡Liz!- empezaban a gritar ellas a mi alrededor dando saltitos.
-¿Qué sucede?- pregunté tratando de llamarlas con mis brazos.
-¡Luke! ¡Es Luke! -dijo una chica morena dando grititos- ¡Te está buscando! ¡Ah!- esta vez se volteó hacia Ann y ambas saltaron cogidas de las manos.
Aproveché ese momento, pasé a un lado con la maleta en el hombro y saliendo del salón corriendo en busca de Luke.
Era normal que Luke causara ese tipo de relaciones en la mayoría de las chicas, era el hijo del señor Bones, un hombre muy reconocido en la ciudad.
Bajé las escaleras rápidamente, al llegar al pasillo principal lancé mi mochila hacia la pared más cercana y sin el horrible peso de la maleta pude correr más rápido.
Sentí que mi corazón palpitaba aún más rápido en tan sólo pensar que idiotez habría hecho Luke ahora, trataba de pasar entre los estudiantes sin cuidado si llegaba a golpear o pisar a alguien.
Cuando lo vi.
Luke estaba al lado de su camioneta negra preguntándole a cada persona con la que se topaba, probablemente, sobre mi paradero. El platón de su camioneta fue lo que más llamó de mi atención, un letrero de casi dos metros de alto estaba con las palabras TE AMO LIZBETH y con ella la foto de mi décimo quinceavo cumpleaños con él.
-Mierda, mierda, mierda- empecé a decir caminando hacia Luke que estaba desesperado, cuando de repente vi que apoyadas en otros autos estaban otras chicas viendo con un labio sobre sus dientes a Luke.
Tenía puesta de una camisa gris que resaltaba su pie bronceada y su casi irreal brillo blanquecino de sus dientes en cuanto me vio.
-¡Beth!- dijo dando grandes pasos hacia mi hasta lograr abrazarme con sus brazos alrededor de mi cuello, yo que tenía de mis manos en medio de nuestros cuerpos trataba de alejarlo de mi.
-No, Luke- le dije por fin haciendo que se alejara de mi. Tenía de sus ojos negros abiertos al ver mi reacción-. Luke no puedes hacer esto.
-Tienes que volver conmigo- dijo cogiendo de mis manos.
-¿Para qué? ¿Para que puedas tener de tu gran ego con sólo saber de qué me tienes como novia? Luke, tienes a muchas chicas a tus pies para poder usarlas tal como tu lo hiciste conmigo.
-Beth, yo no te usé, yo te amo.
Con estas palabras sentí como mi espalda temblaba y las demás chicas a mi alrededor quedaban con la boca en el suelo al escucharlo.
Cuando empezamos a salir no tuvimos la intención de hacer nuestra relación secreta, pero aunque Luke fuera de apellido Bones a casi nadie le importaba si Luke tenía una novia, al parecer importaba más cuando rompía con una.
-Yo no te amo, Luke- su sonrisa se esfumó.
-No, eso no es cierto. Tu me amas, Beth, siempre me haz amado y yo siempre te he amado. Debemos estar juntos.
-No, te amaba.
Luke cogió de mi mano con más fuerza, halando de ella y arrastrandome hacia los asientos delanteros de su camioneta donde estaba un hombre sentado.
A Luke no le importó la presencia del chico y sacó de un gran paquete azul al que no tardó de entregarme la bolsa.
-No, Luke...- dije empujando la bolsa sin recibiría.
-Beth, sólo míralo- dijo sacando por si mismo el oso rosa de un metro de alto de la bolsa.
-Ay, por dios- dije automáticamente al ver al gran animal, lo recibí pero lo mantuve en mis brazos sin prestarle mucha atención.
-Beth, por favor...- dijo y vi en sus ojos el hecho estar sin mi era un sufrimiento que iba en serio-, vuelve conmigo.
-No, Luke...
-Lo mantendremos en secreto, nadie se enterará. Te mostraré que en verdad te merezco y en realidad te amo- sus palabras me habían dejado con la boca abierta, pocas veces Luke mentía y cuando lo hacía era simplemente para hablar sarcasticamente pero al ver el dolor reflejado en sus ojos supe que él hablaba en serio.
Lo siguiente me tomó por sorpresa y no fui la única, Luke me había besado. Cogió de mis codos atrayendome a él haciendo que el oso rosa cayera al suelo, su mano se posó en mi cintura acercándome aún ma a él.
Sentí como sus labios eran más dulces y en verdad él se sentía feliz de poder volver a besarme de nuevo, pero yo no podía seguir así. Lo aleje lentamente de mi sintiéndome culpable de dejar esos mágicos labios.
-Adiós, Luke- le dije soltandome de él y tomando del peluche que aún seguía en el suelo.
-No, Beth, no te vayas ¿Beth? ¿Bethy? ¿Liz? ¿Lizzy?¿Lizbeth? ¿Amorcito?
Lo ignoré siguiendo mi camino, pensé en llamarlo después y de una vez por todas dejarle claro que lo nuestro ya había acabado.
Luke en multimedia
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Menor
Teen FictionTodo comenzó con un rumor creando una reputación que otras personas creyeron y reaccionaron. Algunas veces un rumor puede llegar a tener un gran efecto. Y pensar que todo comenzó con un simple rumor. *** -¿Recuerdas cuando te dije que no hab...