Mi cabeza estaba sobre la mesa de mi pupitre y trataba de encerrarme con el brazo alrededor de mi cabeza. El cabello rojizo caía sobre mi cubriendo de mi cuaderno con los ejercicios de matemáticas ya resueltos.
-...Ahora que tenemos reemplazados las cordenadas hay que resolver la ecuación para poder llegar a la ecuación estándar...
¿Por qué poner atención cuando puedes recostarte sobre tu mesa y dar de una placentera siesta cuando sabes que poner o no atención no afectará tus notas finales?
Este es de esos momentos en los que prefiero poder estar revisar de las puebas de matemáticas, pero ¿Cómo no? Si podía escuchar la vos de Joel Adams y tener los pies con las medias al descubierto y deshacerse de esa incómoda chaqueta de una buena vez.
Me levanté de una forma brusca haciendo que mi cabello se moviera en el aire y encontrándome con Tyler a mi lado moviendo de mi hombro para que me despertara.
Tyler era bastante lindo ¿Para qué negarlo? No obstante, parecía la única en notarlo. Melanie lo odiaba mientras que, por lo que había visto, para Karma Tyler era como el hermano que nunca tuvo.
Una vez me había encontrado a mi misma mirando a Tyler de una forma diferente a como acostumbraba, hasta que a mi cerebro había llegado el pensamiento que me estaba empezando a interezar Tyler.
Pero las cosas empezaron a ser diferentes y finalmente supe que no sentía nada por él y que nunca sentiré.
-Elizabeth- me llamó señalando con sus ojos hacia la puerta del aula, seguí su mirada encontrándome con el cordinador del colegio.
Inmediatamente le senté correctamente sobre la con la espalda erguida y acomodé de mi chaqueta cerrando del primer botón.
-¿Elizabeth?- preguntó el profesor Rinhger esperandome.
-¿Ya?- pregunté tomando de uno de los agarres de mi maleta. Él asintió haciendo una seña con su mano para que fuera con él.
-¿Te vas?- Tyler a mi lado estaba con el rostro sobre su mano abierta mirándome.
-Solo hasta el descanso, tengo que reemplazar al maestro de matemáticas de los grados menores.
Sin decir más, había guardado de mis cosas dentro de mi maleta una sobre otra de uba forma organizada mientras que los ojos de la mayoría de mis compañeros se posaban sobre mi en vez de ponerle atención al profesor.
Intenté hacer que la falda no se viera tan corta subiendo las medias y seguir del reglamento de la escuela, tomé de un cuaderno y mi cartuchera siguiendo por los pasillos al señor Rinhger.
-¿Recuerdas algo sobre los péndulos?- preguntó mientras que caminaba al lado mío. Fruncí el seño atrapando mi labio entre mis dientes.
-¿No se supone que voy a reemplazar el área de matemáticas?
-Claro que si- giré mi rostro encontrándome con el señor Righner que no dejaba de mirar a sus alrededores, al parecer, nervioso-. Pero el profesor Fuentes también trabajaba el área de Física en octavos.
Escuché como mi corazón empezaba a palpitar mas rápido y mi mano se agarraba fuerte del cuaderno que llevaba conmigo.
-¿Octavos?- dije intentando que no se notase mi nerviosismo.
-Si- por la forma en la que se había detenido supuse que había notado el nerviosismo al hablarbde los grados menores- ¿Tiene algún problema con ello?
-No, claro que no- respondí tomando del cuaderno con ambas manos y apretándolo contra mi pecho mientras que el señor Rinhger seguía caminando.
-Perfecto- siguió guiándome hacia una de los salones de octavo.
Sentí como mi rostro se ponía colorado en cuanto me di cuenta que el señor Rinhger se dirigía a una de las aulas de octavo, me sentí nerviosa al principio hasta que decidí levantar la mirada y darme cuenta que el aula al que nos dirigíamos no era la de Mason.
-¿Está segura de encontrarse bien, señorita Miller?- volvió a preguntar- Porque si quiere podemos mandar a otro estudiante de último grado.
-No, en verdad quiero esto- mentí.
Lo que en verdad quería era correr de ahí a un lugar muy muy lejos, por lo mucho que suene idiota, no me sentía cómoda al saber que Mason se encontraba a tan poca distancia de mi. Pero ya había pedido ser remplazo de grados menores desde casi una semana y fue solo hace poco que me concedieron el permiso, no podía dejarlo a último momento.
-Espero que sea así.
-Si, señor. Son los nervios, ya sabe, es mi primera vez como profesora- traté de sonreír de una forma amable, y solo espero que haya salido como quería.
Por la sonrisa nostálgica que puso el señor Rinhger supe que mi sonrisa no se vio tan falsa como esperaba que fuera. Él metió su mano en su bolsillo sacando algo de él.
-Lo vas a hacer bien, Elizabeth. Es solo por esta semana.- dijo entregándome de un marcador negro con un borrador de tablero-. Solo quería avisarte que recogieras los talleres al final de la clase, otra persona se encargará de calificarlos.
-Entendido- dije cogiendo de los marcadores y metiéndolos en el bolsillo de mi chaqueta.
En galería está Tyler
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Menor
Teen FictionTodo comenzó con un rumor creando una reputación que otras personas creyeron y reaccionaron. Algunas veces un rumor puede llegar a tener un gran efecto. Y pensar que todo comenzó con un simple rumor. *** -¿Recuerdas cuando te dije que no hab...