"¡Me siento muy avergonzado!" Louis entró en la habitación de Harry y se sentó en la cama, tirando de su camisa hacia abajo, tratando de tapar sus muslos dorados y blandos. Puso sus pequeñas manos en su frente, cubriendo sus ojos de manera delicada. Sus músculos estaban tensos ya que se sentía bastante incómodo y cansado. Todo eso lo atribuía a una sola cosa: lo que había hecho con Harry en la tarde. A pesar de que se sentía avergonzado por lo que hicieron, Louis no pudo evitar sonreír cuando pensó en aquello; la forma tan íntima en la que estuvieron, y el persistente deseo entre ambos. Todo lo que él quería era hacer el amor con su alfa de una vez por todas.
Había tenido una linda tarde; tomaron el té en familia. Hablaron de todo un poco con Bastian y resultaron tener muchas cosas en común. Sin embargo ahora, seguía sintiéndose bastante incómodo por cómo seguramente todos los habían oído gemir. Puede ser un poco exagerado, pero se sentía bastante irrespetuoso, especialmente por Anne, quien fue testigo de quién sabe qué. Ella podría tener una mala impresión de él, después de todo, y él no quería eso. Su conciencia estaba un poco agitada, debía detenerse. Sabía que él nunca había sido así; es más, antes de llegar a la casa de los Styles, o más bien antes de que empezara a relacionarse con Harry, solía ser un omega bastante tímido y poco sensual. Eso cambió cuando el alfa llegó a su vida, transformándolo todo.
Una cabellera llena de rizos se asomó por la puerta con una sonrisa que estuvo intacta en sus labios toda la tarde. Harry admiró a Louis jugando en la cama con el tronco en el colchón y las piernas colgando fuera de este. Sus labios dolían de tanto sonreír con adoración y amor. Sabía que su omega estaba preocupado y con vergüenza, lo sentía aunque no lo hubiera marcado. Todo en él era hermoso: la forma en que sus mejillas se sonrojaban y sus largas pestañas se batían con inocencia. Sus ojos azules lo miraron; el azul, tan hermoso y penetrante, como la inmensidad de un océano demasiado brillante y vivo. Cada pequeño detalle de Louis era la perfección para él. Era como una bella y delicada flor, incluso tenía el mismo aroma dulce, tan bueno, tan especial. El amor y el deseo carnal le recubrían cada una de sus células. Era su alfa y el su omega, lo sintió el primer momento que lo había visto.
Se acercó a la cama, sin quitar la vista de Louis, cerrando la puerta detrás de él. Le sonrió con sensualidad y tiró de las piernas de su omega, poniéndose de cuclillas para besarle los muslos con ternura. A Louis se le suavizaron los ojos y una sonrisa dulce apareció en su rostro, borrando todo rastro de preocupación y vergüenza. Harry amó ese cambio por lo que siguió besando, bajó un poco, mordiéndole los tobillos y haciéndole cosquillas en los pies con su nariz. Depositó besos castos y lentos en cada región de su piel, demostrándole que realmente quería verlo mejor. Unos segundos después, volvió a atacar a sus dorados muslos, escuchando una risa angelical salir de los labios de Louis, quien cerró los ojos, disfrutando de sus caricias. Harry volvió a sonreír, mientras seguía en su labor de besarle con suavidad la piel de terciopelo y sin pelo, apretando de vez en cuando con sus dedos largos. Cuando Louis abrió los ojos, se encontró con la mirada de un alfa, al que poco conocía pero que amaba mucho.
En un rápido movimiento, Louis jaló de la camiseta de Harry y lo tiró encima suyo, apretándolo contra su cuerpo. Sintiendo una creciente erección contra su abdomen. Harry, por su lado, colocó sus brazos alrededor de la cabeza de su pequeño, sonriendo ampliamente y admirando la belleza inexplicable de su omega. Louis también lo analizó cuidadosamente, memorizando hasta el más mínimo detalle. Una sonrisa tonta apareció en los labios de ambos; Harry le acarició el cabello, mientras Louis se humedecía los labios, rodeando con sus piernas la cintura de su alfa. Sus pequeñas manos le acariciaron los duros bíceps, el cuello, terminando en su espalda baja. Realmente disfrutó ver como los ojos de Harry se dilataban y brillaban, al mismo tiempo que se relajaba y respiraba con más pesadez. Se sintió arder cuando sus labios se colocaron en una zona demasiado delicada de su cuello. Sí, alfa, estoy aquí. Quiero que me marques.
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Begin
Fiksi PenggemarEn dónde Louis y Harry comienzan a vivir juntos. Louis es un omega delicado y Harry un alfa mujeriego. Todos los derechos a @larrybroxante y @desordonne
