-¡Feliz cumpleaños Beatrice! ¡Feliz cumpleaños a ti! -cantaron sus amigas con felicidad genuina.
Beatrice se sentó en la cama, y sopló las velas de su pastel de cumpleaños. Sus amigas aplaudieron y la abrazaron. Beatrice se encontraba sorprendida y feliz, que la hayan despertado con un pastel y la canción de feliz cumpleaños era fantastico.
-¡Gracias, chicas! -exclamó Beatrice mientras se levantaba de la cama- ¿A qué hora se levantaron?
-Hace como tres horas -contestó Idelle.
Beatrice se sorprendió por la actitud madrugadora de sus amigas.
-¿Para hacer un pastel? ¡Vaya! -Beatrice sonrió.
-En realidad, lo compramos -confesó Elaine.
-¿Entonces, para que se levantaron tan temprano? -preguntó Beatrice.
Sus amigas la empujaron hacia la sala con los ojos tapados por las manos de Roxanne.
-¿Lista? -Roxanne dijo.
Beatrice asintió y se reveló su vista. En el comedor, se encontraba un desayuno digno de la realeza. La mesa estaba decorada con girasoles, flores que representaban la esencia de Beatrice, radiante y hermosa. Habían globos amarillos y rosas que flotaban, y en la pared estaban colgada las letras que leían ''Feliz cumpleaños, Beatrice''.
-¿Ustedes hicieron esto por mi? -Beatrice se llevó las manos a la boca, sorprendida- ¡Muchas gracias, las amo!
Beatrice reunió a sus amigas en un abrazo sofocante pero lleno de amor. Luego, se sentaron en la mesa para desayunar y coloraron el pastel en el centro para comerlo después.
-Necesitas comer, porque hoy será un día largo para todas -comentó Juliette-. Tenemos que ir a arreglarnos nuestras uñas y luego a la peluquería.
-Ni me lo recuerdes -Beatrice rodó los ojos-. Yo pensé que solo me darían un pastel antes de irnos, y eso es todo.
-¿Cómo puedes creer eso? -intervino Idelle- Es tu primer cumpleaños fuera de casa, queremos que sea especial para ti y para todas.
-Lo mereces, Beatrice -dijo Roxanne.
Beatrice sonrió orgullosa con las mejillas llena de color.
-Entonces, ¿ya todas tienen sus vestidos listos? -preguntó con curiosidad Juliette.
Las chicas asintieron y Elaine bebió de su café, callada sin moverse. Su vestido era un secreto, hasta para ella. Fue cuando sus amigas posaron la mirada en ella, que fue que habló.
-¿Qué pasa? -preguntó.
-¿Por qué no hemos visto nunca tu vestido, Elaine? -cuestionó Beatrice.
-Es cierto, ¿dónde está? -indagó Roxanne.
-Quizás lo tiene escondido porque cree que le vamos a hacer brujería -Juliette masculló rodando los ojos.
Elaine le ofreció una mirada fulminadora.
-¿Al menos irás a la gala? Hemos visto que miras vestidos pero nunca compras uno... ¿Hay algo que nos estés ocultando? -Idelle insistió.
Las chicas buscaron una respuesta de parte de Elaine, el cual ella no estaba dispuesta a dar, pero se rindió cuando sus amigas persistieron sus miradas sobre ella.
-Vale, está bien -Elaine alzó las manos-. No tengo ni idea como será mi vestido.
Sus amigas quedaron sorprendidas. Abrieron la boca y los ojos.
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Twenty-two.
Genç Kız EdebiyatıCinco dementes chicas se mudan juntas a Londres haciendo su sueño realidad. Para ellas será algo de ensueño, pero no saben estarán por pasar muchas cosas insuales para ellas. Se veran enredadas en líos, nuevas amistades, amores y engaños. Todas tend...
