Capítulo XXXVII: Gala {Parte II}

38 1 1
                                        


Los flashes de las cámaras se dispararon a medida que la madre de Jerome se bajaba del auto, usando un hermoso vestido beige de satén. Jerome se tambaleó a un lado, chocando con los arbustos, aturdido por el calor de las luces mientras Ethan lo sostenía por un hombro. Eva Hamilton se detuvo un momento para posar a las fotos y siguió su camino a la entrada cuando divisó a su hijo, sus ojos se iluminaron y como pudo, caminó rápidamente hacia él, con una sonrisa de oreja a oreja, sorprendida completamente.

-¡Jerome! ¿Qué haces aquí? -lo tomó por los hombros y le dio un gran abrazo maternal. Había pasado algo de tiempo sin verlo- ¿Por qué no me dijiste que vendrías?

Jerome tosió, ahogado por el perfume de su madre.

-No me dijiste que estarías en la ciudad -contestó entre dientes.

-¡Quería sorprenderte mañana! Pero al parecer tu me has sorprendido a mi, ¡vaya sorpresa!

En el fondo se escuchaban a los fotográfos tomando las fotos que al siguiente día estarían en las primeras planas de los periódicos y las redes sociales.

-Jerome ¿esta es tu madre? Porque yo veo es a una hermosa joven -interrumpió Ethan con su galantería cursi.

Eva Hamilton se sonrojó y se mostró risueña, luego le brindó otro gran abrazo a Ethan.

-Oh Ethan, y tú estas todo un hombre. Es un placer volverte a ver.

Jerome colocó los ojos en blanco. Ethan siempre había sido la adoración de sus padres, hasta llegó a pensar que lo querían mas que a él.

-¿Vamos adentro? -sugirió Ethan y por primera vez, Jerome estuvo de acuerdo.

En el salón, Juliette se preguntaba por el estado de Jerome, así que cuando entró al salón junto a Ethan, ella se acercó hacia ellos rápidamente.

-¿Jerome estás bien? -preguntó Juliette sin darse cuenta quien era la mujer junto a él.

-Sí, gracias -Jerome asintió.

-¿Es ella tu novia, Jerome? -cuestionó Eva con un brillo en los ojos.

Jerome se sonrojó rápidamente.

-No, no -contestó.

-Solo somos amigos, señora -dijo Juliette aún sin saber de la mujer.

-Eva Hamilton -estiró la mano la madre de Jerome con una sonrisa elegante.

Juliette se encontró sin palabras y su mirada se encontró comparando el parecido entre ambos, mientras mantenía una expresión de sorpresa.

-Oh Dios -apenas pudo decir Juliette para luego estrecharle la mano a Eva-, es un placer, de verdad -Juliette sonrió y Eva esperó saber el nombre de la joven, pero Juliette estaba tan nerviosa que se olvidó de su propio nombre-. Eh, soy... Juliette Stewart. 

Jerome se encontró avergonzado, se sentía como un adolescente de nuevo pero no evitó pensar lo dulce que sonaba la voz de Juliette.

-Eres preciosa Juliette -admitió Eva-. No eres de aquí, ¿cierto?

Juliette fue la que se sonrojó esta vez, dejando escapar una pequeña risa.

-No, ¿como lo supo?

-El bronceado, y porque eres amiga de Jerome. Mi hijo no se conforma con lo común. 

-Madre, por favor -espetó Jerome, claramente fastidiado.

Eva soltó una risa, sacudiendose el comentario de Jerome.

-Está bien. ¿Nos vemos más tarde? Iré a saludar, veo muchas caras conocidas. 

Jerome rezó para que de alguna manera, no se encontrara con su padre.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: May 24, 2018 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Twenty-two.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora