Los flashes de las cámaras se dispararon a medida que la madre de Jerome se bajaba del auto, usando un hermoso vestido beige de satén. Jerome se tambaleó a un lado, chocando con los arbustos, aturdido por el calor de las luces mientras Ethan lo sostenía por un hombro. Eva Hamilton se detuvo un momento para posar a las fotos y siguió su camino a la entrada cuando divisó a su hijo, sus ojos se iluminaron y como pudo, caminó rápidamente hacia él, con una sonrisa de oreja a oreja, sorprendida completamente.
-¡Jerome! ¿Qué haces aquí? -lo tomó por los hombros y le dio un gran abrazo maternal. Había pasado algo de tiempo sin verlo- ¿Por qué no me dijiste que vendrías?
Jerome tosió, ahogado por el perfume de su madre.
-No me dijiste que estarías en la ciudad -contestó entre dientes.
-¡Quería sorprenderte mañana! Pero al parecer tu me has sorprendido a mi, ¡vaya sorpresa!
En el fondo se escuchaban a los fotográfos tomando las fotos que al siguiente día estarían en las primeras planas de los periódicos y las redes sociales.
-Jerome ¿esta es tu madre? Porque yo veo es a una hermosa joven -interrumpió Ethan con su galantería cursi.
Eva Hamilton se sonrojó y se mostró risueña, luego le brindó otro gran abrazo a Ethan.
-Oh Ethan, y tú estas todo un hombre. Es un placer volverte a ver.
Jerome colocó los ojos en blanco. Ethan siempre había sido la adoración de sus padres, hasta llegó a pensar que lo querían mas que a él.
-¿Vamos adentro? -sugirió Ethan y por primera vez, Jerome estuvo de acuerdo.
En el salón, Juliette se preguntaba por el estado de Jerome, así que cuando entró al salón junto a Ethan, ella se acercó hacia ellos rápidamente.
-¿Jerome estás bien? -preguntó Juliette sin darse cuenta quien era la mujer junto a él.
-Sí, gracias -Jerome asintió.
-¿Es ella tu novia, Jerome? -cuestionó Eva con un brillo en los ojos.
Jerome se sonrojó rápidamente.
-No, no -contestó.
-Solo somos amigos, señora -dijo Juliette aún sin saber de la mujer.
-Eva Hamilton -estiró la mano la madre de Jerome con una sonrisa elegante.
Juliette se encontró sin palabras y su mirada se encontró comparando el parecido entre ambos, mientras mantenía una expresión de sorpresa.
-Oh Dios -apenas pudo decir Juliette para luego estrecharle la mano a Eva-, es un placer, de verdad -Juliette sonrió y Eva esperó saber el nombre de la joven, pero Juliette estaba tan nerviosa que se olvidó de su propio nombre-. Eh, soy... Juliette Stewart.
Jerome se encontró avergonzado, se sentía como un adolescente de nuevo pero no evitó pensar lo dulce que sonaba la voz de Juliette.
-Eres preciosa Juliette -admitió Eva-. No eres de aquí, ¿cierto?
Juliette fue la que se sonrojó esta vez, dejando escapar una pequeña risa.
-No, ¿como lo supo?
-El bronceado, y porque eres amiga de Jerome. Mi hijo no se conforma con lo común.
-Madre, por favor -espetó Jerome, claramente fastidiado.
Eva soltó una risa, sacudiendose el comentario de Jerome.
-Está bien. ¿Nos vemos más tarde? Iré a saludar, veo muchas caras conocidas.
Jerome rezó para que de alguna manera, no se encontrara con su padre.
ESTÁS LEYENDO
Twenty-two.
ChickLitCinco dementes chicas se mudan juntas a Londres haciendo su sueño realidad. Para ellas será algo de ensueño, pero no saben estarán por pasar muchas cosas insuales para ellas. Se veran enredadas en líos, nuevas amistades, amores y engaños. Todas tend...
