El desayuno apenas estaba hecho a las once de la mañana cuando Elaine fue la que decidió levantarse.
Las chicas todavía estaban exhaustas por el día anterior, sólo por el hecho de que habían bebido, no porque hubieran tenido mucha diversión por así decirlo.
Elaine las llamó a todas para que se despertaran ya que el desayuno estaba servido y ellas se levantaron arrastrando los pies.
Idelle fue inmediatamente en busca de una pastila que le calmara el dolor de cabeza que sentía.
-¿Tanto tomaste que tienes resaca? -le preguntó Elaine al ver a Idelle demacrada.
Ella asintió lentamente mientras ponía la pastilla en su boca y bebía el agua.
-Sientate y bebe café recién hecho, te aliviará.
Todas se sentaron en la mesa a comer los waffles que Elaine había preparado.
-No deberíamos estar desayunando, son las once de la mañana -comentó Roxanne.
-El desayuno es la comida mas importante del día... Y mi favorita. No me lo perdería por nada en el mundo. De paso, así no tendrás que hacer almuerzo.
Roxanne se encogió de hombros. Elaine tenía un punto.
-Así que... Beatrice, pasaste toda la noche hablando con Ethan -habló Juliette.
Beatrice levantó la mirada, no la había despejado del plato desde que empezó a comer. Ella no evitó sonrojarse ante el comentario de Juliette.
-Sí, me cae bien.
Todas alzaron una ceja.
-Creí que lo odiabas -dijo Juliette.
-Es simpático, ahora que hablo con él.
-Por supuesto.
-Yo lo vi de lejos y me pareció lindo -dijo Elaine.
-Lo es -respondió sin querer Beatrice y sus mejillas se llenaron aún más de color.
Sus amigas se sorpredieron y soltaron unas carcajadas, todas excepto Idelle que se encontró molesta por el sonido.
-¡Joder, callense! -exclamó entre dientes mientras se cubría los oídos con las palmas de sus manos.
-Oh, discúlpanos -Beatrice comentó con tono sarcástico.
Idelle bufó y siguió comiendo.
-¿Bastante mal, huh? -dijo Juliette.
Idelle asintió con los ojos cerrados.
-No sé por qué estoy así. Estoy segura que no bebí casi, bueno, no es que recuerde mucho.
-Al menos te divertiste -Elaine se encogió de hombros con un suspiro.
-Te noté un poco desanimada, ¿estabas bien? -le preguntó Roxanne.
-Dios Santo, con sólo pensarlo me siento totalmente estúpida. Como si tuviera quince de nuevo. Lo que sucedió fue que Christopher me dejó aislada en la zona de amigos. El desgraciado declara que no puede tener una relación conmigo por las cosas que sucederían...
-¿Qué? ¿Y ese que se cree? -masculló Beatrice.
-Y entonces él pretende que puede besarme y manosearme cuantas veces quieras, pero obvio... Sin compromisos.
-Eso fue estúpido, no debió hacer eso, él se lo pierde y hazle saber eso -dijo Juliette.
-¿Él te gusta? -Idelle habló en una voz grave y baja.
-Para mi mala suerte, sí.
-Entonces, no debes rendirte. Si él no te va a conquistar, hazlo tú. Hazle saber que contigo no tiene nada que perder.
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Twenty-two.
ChickLitCinco dementes chicas se mudan juntas a Londres haciendo su sueño realidad. Para ellas será algo de ensueño, pero no saben estarán por pasar muchas cosas insuales para ellas. Se veran enredadas en líos, nuevas amistades, amores y engaños. Todas tend...
