-Te necesito decir algo -acudió Juliette hacia Elaine.
Elaine se extrañó mucho al comportamiento extraño de Juliette, ella normalmente no era asi.
-Dimelo.
Juliette rodo los ojos.
-Aquí no, es algo que debe quedar entre nosotras y nadie puede saber -susurró Juliette.
Ambas estaban solas en la cocina, Elaine miró hacia afuera y sus amigas estaban distraídas con sus celulares y laptops.
-De acuerdo. Sígueme.
Elaine salió de la cocina y Juliette la siguio sin cuestionar.
-Ya vuelvo chicas, ire a la oficina a buscar algunas cosas que Christopher me ordenó tener organizadas para mañana. Juliette me acompañará.
-Como sea -murmuró Idelle sin mirarlas.
Elaine tomó sus llaves y ambas salieron del apartamento. No hablaron hasta que las dos estaban en la calle caminando sin destino alguno.
-Ahora dime... ¿qué pasa?
Juliette tragó saliva.
-Besé a Hunter.
Elaine abrió los ojos como platos. Juliette se mordía el labio y levantó los hombros.
-Estás completamente loca, ¿por qué lo hiciste? -Elaine alzó la voz y Juliette le hizo una señal para que la bajara.
-Solo pasó, Dios mio. ¡Me siento muy culpable por todo esto!
-¿Alguien los vió, Juliette?
Juliette negó con la cabeza
-¡Espero que no!
Elaine suspiró y se pasó la mano por su cabello.
-Idelle no debe saber esto. No debe. Ella esta flechada por Hunter y creo que Hunter siente lo mismo por ella.
-Bueno, no lo sabrá de mí. Y espero que de Hunter tampoco, eso es lo que me preocupa, que él le diga sintiendo culpabilidad.
-Hunter no lo haría, no le conviene para nada.
-Entonces... ahora lo que me preocupa es que alguien nos vio.
Elaine intentó pensar y le preguntó a Juliette para completar el rompecabezas:
-¿A que hora se besaron?
Juliette miró con una mueca a Elaine, era una pregunta tonta pero útil.
-¿Crees que yo voy besando chicos y viendo la hora cuando los beso?
Elaine rodó los ojos.
-Bien... Entonces, cuentame lo que pasó antes del beso.
-Yo estaba en la cocina limpiando un poco, Hunter llegó preguntándome la bebida favorita de Idelle, le dije que la limonada pero que era mejor que le diera coctel; luego, yo lo vi de reojo y lo llamé hacia el lugar donde esta la lavadora y la secadora, sabes que de allí no hay vista hacia el comedor o la sala, bueno, nos besamos allí.
Elaine se dio cuenta de algo.
-Oh Juliette... Si creo que alguien los vio y no les conviene ni a ti, ni a Hunter.
-Mierda -Juliette se llevó una mano al rostro-.¿Quién?
-Creo que pudo haber sido Christopher. Cuando Hunter entró a la cocina, nosotros estabamos comiendo tarta en la sala, minutos después, Christopher llevó los platos sucios a la cocina y bueno... Creo que él los vió.
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Twenty-two.
Romanzi rosa / ChickLitCinco dementes chicas se mudan juntas a Londres haciendo su sueño realidad. Para ellas será algo de ensueño, pero no saben estarán por pasar muchas cosas insuales para ellas. Se veran enredadas en líos, nuevas amistades, amores y engaños. Todas tend...
