El dia había amanecido lluvioso en la ciudad de Londres pero eso no impediría a las chicas a seguir su rutina diaria como empleadas.
Cuatro chicas ya estaban listas, desayunadas y a punto de irse. Solo faltaba una, aquella que siempre levantaba temprano, Elaine.
Elaine salió del pasillo con un mal aspecto. El cabello enmarañado y unas oscuras bolsas debajo de los ojos causadas por dormirse tarde y levantarse temprano.
-Gracias por no despertarme más temprano -musitó Elaine con voz ronca.
-Si te hubieramos levantado temprano estarías quejándote -contestó Beatrice pensando que Elaine estaba siendo sarcástica.
-No, en serio, gracias. No dormí nada. La pizza de ayer me cayó pésima y pasé toda la noche con dolor de estómago.
Idelle salió de la cocina y le tocó el hombro a Elaine.
-¿Te sientes mejor? -le preguntó.
-Sí, gracias Idelle.
-Que bueno que estes mejor pero límpiate esa baba seca de los labios y ve a alistarte, ¡es tarde! -exclamó Beatrice agitada.
-Calma Beatrice. Tengo todo bajo control, le escribí a Chris que una compañera me cubriría al menos por media hora ya que estaba enferma, me dijo que estaba de acuerdo -explicó Elaine mientras se recogía el cabello para irse a bañar-. De paso -Elaine se limpió los labios-, ésto no es baba seca, es vómito seco.
-¡Asco! -exclamó Beatrice.
-¡Estaba vomitando! Era de madrugada y la única que me oyó fue la dulce de Idelle que me llevó una medicina al baño y me preparó un suero.
Idelle sonrió de una manera burlona hacia Beatrice mientras ella rodaba los ojos.
Roxanne salió del pasillo y empezó a recoger sus cosas que estaban en la mesa, lista para irse.
-Nos vemos chicas -dijo ella poniéndose su cartera al hombro y tomando un paragüas.
-Espera, espera, espera señorita. Tu no vas a ninguna parte todavía Trant -Beatrice se volteó a ver a Roxanne con los brazos cruzados poniendo una pose de madre regañando a su hija adolescente-. Tienes que decirnos que hiciste a que Shane tan tarde.
-¡Hey, cierto! -concordó Elaine hacinedo la misma pose que Beatrice.
Idelle también se les unió y Roxanne soltó un bufido.
-No hicimos nada, madres. Solo hablamos y bebimos un poco.
-Sabes Roxanne, esa excusa la usaba yo cuando regresaba de las fiestas a los dieciocho, cuando en realidad había tenido un trío -dijo Elaine.
-¡Pero yo estoy diciendo la verdad!
Elaine abrió la boca para decir algo pero Roxanne la interrumpió:
-¡No me vayas a psicoanalizar! -Roxanne levantó un dedo para que ninguna opinara.
-Ay Roxanne... Algún día hablarás -Idelle se dio la vuelta y regresó a su habitación.
*
Elaine llegó apresurada y agitada a las que oficinas de la revista. Sabía que llegaba al menos mas de media hora tarde y odiaba ser impuntual.
Tracy, una chica negra que trabajaba como asistente de Amelia, le cubrió el puesto unos minutos.
Cuando Elaine visualizó a Tracy, se acercó a ella y dejó sus cosas en su escritorio.
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Twenty-two.
Chick-LitCinco dementes chicas se mudan juntas a Londres haciendo su sueño realidad. Para ellas será algo de ensueño, pero no saben estarán por pasar muchas cosas insuales para ellas. Se veran enredadas en líos, nuevas amistades, amores y engaños. Todas tend...
