Capítulo XXVI: Ilusión

392 14 3
                                        

El dia había amanecido lluvioso en la ciudad de Londres pero eso no impediría a las chicas a seguir su rutina diaria como empleadas.

Cuatro chicas ya estaban listas, desayunadas y a punto de irse. Solo faltaba una, aquella que siempre levantaba temprano, Elaine.

Elaine salió del pasillo con un mal aspecto. El cabello enmarañado y unas oscuras bolsas debajo de los ojos causadas por dormirse tarde y levantarse temprano.

-Gracias por no despertarme más temprano -musitó Elaine con voz ronca.

-Si te hubieramos levantado temprano estarías quejándote -contestó Beatrice pensando que Elaine estaba siendo sarcástica.

-No, en serio, gracias. No dormí nada. La pizza de ayer me cayó pésima y pasé toda la noche con dolor de estómago.

Idelle salió de la cocina y le tocó el hombro a Elaine.

-¿Te sientes mejor? -le preguntó.

-Sí, gracias Idelle.

-Que bueno que estes mejor pero límpiate esa baba seca de los labios y ve a alistarte, ¡es tarde! -exclamó Beatrice agitada.

-Calma Beatrice. Tengo todo bajo control, le escribí a Chris que una compañera me cubriría al menos por media hora ya que estaba enferma, me dijo que estaba de acuerdo -explicó Elaine mientras se recogía el cabello para irse a bañar-. De paso -Elaine se limpió los labios-, ésto no es baba seca, es vómito seco.

-¡Asco! -exclamó Beatrice.

-¡Estaba vomitando! Era de madrugada y la única que me oyó fue la dulce de Idelle que me llevó una medicina al baño y me preparó un suero.

Idelle sonrió de una manera burlona hacia Beatrice mientras ella rodaba los ojos.

Roxanne salió del pasillo y empezó a recoger sus cosas que estaban en la mesa, lista para irse.

-Nos vemos chicas -dijo ella poniéndose su cartera al hombro y tomando un paragüas.

-Espera, espera, espera señorita. Tu no vas a ninguna parte todavía Trant -Beatrice se volteó a ver a Roxanne con los brazos cruzados poniendo una pose de madre regañando a su hija adolescente-. Tienes que decirnos que hiciste a que Shane tan tarde.

-¡Hey, cierto! -concordó Elaine hacinedo la misma pose que Beatrice.

Idelle también se les unió y Roxanne soltó un bufido.

-No hicimos nada, madres. Solo hablamos y bebimos un poco.

-Sabes Roxanne, esa excusa la usaba yo cuando regresaba de las fiestas a los dieciocho, cuando en realidad había tenido un trío -dijo Elaine.

-¡Pero yo estoy diciendo la verdad!

Elaine abrió la boca para decir algo pero Roxanne la interrumpió:

-¡No me vayas a psicoanalizar! -Roxanne levantó un dedo para que ninguna opinara.

-Ay Roxanne... Algún día hablarás -Idelle se dio la vuelta y regresó a su habitación.

*

Elaine llegó apresurada y agitada a las que oficinas de la revista. Sabía que llegaba al menos mas de media hora tarde y odiaba ser impuntual.

Tracy, una chica negra que trabajaba como asistente de Amelia, le cubrió el puesto unos minutos.

Cuando Elaine visualizó a Tracy, se acercó a ella y dejó sus cosas en su escritorio.

Twenty-two.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora