-¿Qué harías con tu primera paga? -le preguntó Roxanne a Beatrice.
Todas las chicas, excepto Idelle, habían llegado a la casa después de su primer día de trabajo.
Se les había hecho un horario pequeño para la primera semana, pero luego, serían más variados y más largos.
-Creo que me haría una manicura. Mis uñas están desastrosas últimamente.
-Me gustan las manicuras pero nunca me duran más de cinco días -comentó Elaine mirándose sus uñas pintadas de rosa pálido, se las había pintado ella misma en la mañana para la entrevista.
En eso, Juliette salió del pasillo recién duchada con el cabello mojado.
-¿De qué hablan? -preguntó mientras se sentaba junto a ellas.
-¿Cómo gastarías tu primera paga? -le hizo la pregunta Roxanne.
Antes de que Juliette pudiera responder, Elaine la interrumpió rápidamente:
-En un juguete sexual.
Juliette le jaló el pelo a Elaine y ella le respondió de la misma manera.
-¿Dónde estará Idelle? -se preguntó Roxanne.
-Seguro se perdió -contestó Beatrice.
Elaine bufó.
-Eso creen ustedes.
De repente, Idelle entró por la puerta principal.
-¿Dónde estabas? -le preguntó Juliette alzando la voz.
-En el trabajo, ¿dónde más? Me tardé porque tuve que ordenar algunas cosas.
Idelle se quitó el abrigo, lo dejó tirado en el mueble y se fue a sentar con sus amigas en el comedor.
-¿Qué cuentan? -dijo ella.
-¿Cómo te fue con Hunter hoy en la mañana? ¿En qué quedaron? -cuestionó Elaine con un tono juguetón en su voz.
-Estoy que te asesino por lo de hoy en la mañana, nunca te lo voy a perdonar.
-¡Claro que sí lo harás! Si te ha invitado a salir me dijo Beatrice y aceptaste. De nada, querida.
-Ella te lo va a agradecer pero no yo, ¡me vio en sostenes!
Elaine soltó una risita y Beatrice la fulminó con la mirada.
-Vamos a salir el viernes -musitó Idelle, sin poderlo creer.
-¡¿Qué?! -gritó Roxanne.
-¡Mentira! -exclamó Juliette.
-¡En serio! Quedamos el viernes por mensaje.
-¿Qué demonios? ¿Conseguiste una cita con Hunter y yo no pude conseguir una cita con Christopher? ¿Qué mierda le pasa al mundo? -musitó Elaine.
-No seas una perra ahora -le dijo Beatrice a Elaine.
-Lastimosamente siempre lo voy a ser.
Beatrice puso los ojos en blanco e ignoró los comentarios de Elaine.
-Tienes que ponerte preciosa, no dejes pasar ni un detalle -volvió Beatrice al tema.
-Estoy nerviosa -confesó Idelle con un ligero sonrojo en las mejillas.
-¿Por qué lo estarías? Ya has salido con chicos antes.
-No es lo mismo, esos chicos eran... Chicos. No eran tan lindos como Hunter, ni británicos.
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Twenty-two.
ChickLitCinco dementes chicas se mudan juntas a Londres haciendo su sueño realidad. Para ellas será algo de ensueño, pero no saben estarán por pasar muchas cosas insuales para ellas. Se veran enredadas en líos, nuevas amistades, amores y engaños. Todas tend...
