Capítulo 15 ☺
—¿Qué es lo que quieres, Zack?— soltó Nick con desprecio.
Éste sonrió.
—Sólo quería saludar, relájate, amigo… así que ¿ya tienen una relación?— preguntó burlón.
—Lárgate de aquí— gruñí molesta, aunque no pude evitar sonrojarme un poco.
¿Es enserio? ¿Mi sangre elegía este preciso momento para ir directo hacia mi cara? Dios, que mala suerte me cargaba yo.
¿De verdad había golpeado a Marielle sólo para molestar a Nick? Eso sí que era caer bajo.
—Vaya, Nick, debió costarte mucho trabajo hacer que la auténtica Marine Hollander saliera contigo… en fin, me voy. Carmen me está esperando— señaló a la chica junto a él que lucía ansiosa por irse de aquel lugar.
Nick volvió a apretar los puños tanto, que estaban blancos.
—Nos vemos luego, Nick… y a ti te veo mañana en el ring, Marine Hollander— continuó Zack, con una sonrisa de arrogancia en el rostro y el mentón en alto.
¿Y eso qué significaba? ¿Me estaba retando a una pelea en el ring? Por mi mejor.
Solté el aire que había estado conteniendo todo este tiempo inconscientemente, cuando Zack se largó de nuestra mesa de una buena vez.
No era que hubiera tenido mucho tiempo conociendo a Nick y estando con él y esas cosas… pero ahora que lo pensaba, nunca lo había visto enojado.
Era… raro.
—De verdad lo voy a golpear un día— dijo con la mandíbula apretada.
—Yo lo voy a golpear mañana— me encogí de hombros.
Nick rió. Pareció relajarse un poco con lo que había dicho, aunque no había sido una broma. De verdad lo iba a golpear.
—Oh, sí que te creo…— dijo como si me leyera la mente— como ese pobre chico que golpeaste el otro día ¿cómo se llamaba?
—Ah… Liam— me encogí de hombros—. Él tiene la culpa. Ese día ni yo podía cargar con mi genio y él se ofreció a pelear contra mí.
Echando la cabeza hacia atrás, cerró los ojos y se puso a reír.
El camarero trajo la cuenta unos momentos después, Nick pagó en efectivo (pensé que había sido broma lo de que él iba a pagar todo) y salimos del restaurante. Desde que Zack se había acercado a la mesa, Nick ya no sonreía ni se mostraba interesado en hacerme enojar, como normalmente lo hacía, por lo que se me ocurrió una buena idea.
—¡Ya sé!— exclamé—Vayamos a los videojuegos.
Bien, quizá no era tan buena idea, pero yo amaba los videojuegos y los videojuegos animaban a cualquiera.
Me sorprendí a mí misma ideando un plan para que Nick volviera a molestarme, ¿en qué pensaba? ¿Me estaba volviendo loca? Eso era masoquismo, porque digo, ¿a quién le gusta que le molesten?
Eres estúpida y rara, Marine.
A Nick fue como si se le iluminara la mirada, de todas maneras.
—¿Te gustan los videojuegos?— preguntó infantilmente, enarcando las cejas.
—¿A quién no?— me encogí de hombros.
Él rió, mientras caminábamos de vuelta a su auto.
—Wow. Definitivamente no eres como las otras chicas— afirmó.
Le lancé una mirada de «Cállate de una buena vez».
ESTÁS LEYENDO
Let it Go
RomanceMarine Hollander es una boxeadora temida en la universidad Gilmore. Se caracteriza por tener un muy mal genio, reaccionar impulsivamente y golpear a quien se le ponga al frente. Nicholas Drummond es un chico recién transferido de la universidad de L...
