Capítulo 5

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Den gracias a mi insomnio :3

Gracias por estar leyendo la historia, espero les siga gustando.

Como decía Yellow Mellow: Si les gusta, recomiéndenla a sus amigos, y si no les gusta, recomiéndenla a sus enemigos, y que se jodan.


- D




New York, diciembre 2016

El celular timbró dos veces, a pesar de su deseo de que aquella llamada tardara en ser respondida. Luego la voz de Verónica, como últimamente lo estaba, saludó con un "hola" inyectado de preocupación.

- ¿Mila?... ¿Por qué no respondías el teléfono? No me hagas esto. Estoy muy preocupada por ti, anoche simplemente te desconectaste del mundo y... ¿Cómo estás?...

- Bien, Vero. No te preocupes. Sabes cómo son estos viajes y...

- Estabas con Lauren, ¿verdad?... - La interrumpió antes de que terminara de explicar.

- No hagas esto, Vero. Por favor... Solo no lo hagas...

- Camila... Sabes que quisiera no hacerlo, pero ustedes... No puedo confiar en ustedes... - Declaró. Camila se quedó en silencio, consciente de que lo que le decía Vero tenía fundamentos que estaban bien cimentados en el pasado, y no solo en el pasado haciendo referencia a la noche anterior, sino a lo ocurrido hacía, hacía años, incluso. - Por favor dime algo...

- Soy tu esposa, Verónica. Tengo en el dedo un anillo que lo comprueba, y en nuestra casa está un acta donde nuestros nombres están escritos...

- Deberías saber que eso no importa. Tú sólo...

- Vero... Así es siempre que hablamos. Hoy no, por favor... -Pidió mientras buscaba en su bolso una agenda. Ella usualmente no anotaría su itinerario, pero Clara le había pedido que lo hiciera para por lo menos tener un control. Aunque sabía que su búsqueda no era más que un distractor para evitar sentir de lleno la culpa que todo aquello le provocaba.

- Bien... Pero por favor, Camila... Mantente lejos de Lauren. Por favor...-suplicó.

- Vero, tengo que irme. Quiero salir a caminar antes del almuerzo de hoy. Prometo estar más en contacto. ¿Bien?... Toma el medicamento y ve a terapia por la tarde. No olvides que mis papás te esperan para cenar y que Sofi no te perdonará si faltas...

- Sí, Mila- respondió un poco más tranquila. - Te amo...

- También te amo, Vero. Hablamos en un rato.- Se despidió para luego terminar la llamada. Suspiró con dolor; cada vez que le rompía el corazón a su esposa, el suyo mismo se rompía a pedazos. A pesar de que no había dormido durante toda la madrugada, no se sentía cansada, por lo que decidió salir a caminar por aquellas calles que tanto le agradaba visitar a cualquier hora del día. Salió con prisa de su habitación y luego del hotel, para caminar algunas cuadras con el fin de matar al tiempo que tenía de sobra. Fue así como llegó hasta Central Park.

La mañana estaba soleada, pero había un aire frío que recordaba que estaban en fechas decembrinas. Miró sus manos y se lamentó por no haber usado guantes, así que sólo las guardó dentro de sus bolsillos. Entre la multitud distinguió una escena que llamó su atención; la gente comenzaba a moverse, por grupos, al ritmo de "All I want for Christmas is you".

El espectáculo era maravilloso, y cuando la canción se detuvo a la mitad y comenzó otra melodía con otros pasos de baile se dio cuenta de que aquello se trataba de un Flash Mob. Nunca había presenciado uno, así que decidió quedarse para ver el desenlace. Minutos después, en los últimos acordes de la melodía, miró como una pelirroja de cabello rizado se acercaba con cautela entre la gente, hasta llegar donde estaba una mujer de cabello corto y negro. Sonrieron al momento de verse, mientras la multitud abría paso y las dejaban en medio de un círculo. Luego la pelirroja se arrodilló, sacó una caja de su bolsillo y dejó lucir un diamante que asombró a la otra chica. La pelirroja hizo una pregunta, que fue respondida por varios "sí" y por un beso que fue interrumpido por sonrisas, abrazos y algunas lágrimas. Camila sintió celos. Ella quería un amor así de simple y de real.

Ella quería que alguien la quisiera así. No que alguien la necesitara como lo hacía Verónica, ni que alguien la amara de la forma intensa y dolorosa que lo había hecho Lauren. Sus pensamientos se vieron interrumpidos precisamente por la de ojos verdes, quien le llamaba a su teléfono móvil.

- Johanson me llamó, y pidió adelantar la reunión media hora. Ya estoy con ella en el restaurante, te esperaremos para comenzar a hablar - fue todo lo que escuchó antes de que la llamada fuera cortada. Suspiró y comenzó a caminar nuevamente hacia el hotel. Aquella reunión era importante.

CONTINUARÁ...




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