Miami, Florida.
2017.
Despertó con una sonrisa en el rostro, y el cuerpo tan relajado como hacía tiempo no lo sentía. El olor a lo que suponía, era un delicioso desayuno, llegaba directamente a sus fosas nasales mientras ella se desperezaba y trataba de buscar el cuerpo de Verónica, aunque sabía que la latina no se encontraba ahí.
Por primera vez en meses, habían tenido una noche relajada y divertida. Nunca se imaginó que volverían a sentir el bienestar de ir a cenar a un sitio simple, pasar al cine a compartir una película y luego conversar de la mano mientras caminaban por una plaza comercial y veían algunos muebles que estaban pensando en cambiar en su hogar.
La terapia de pareja comenzaba a dar resultados, y estaban muy agradecidas por ello. Las escenas de celos se habían reducido prácticamente a nada, aunque dentro de Verónica quedaba rezagada cierta inseguridad, el hecho de notar en los ojos oscuros de Camila que realmente estaba dispuesta a intentar solucionarlo todo, la tranquilizaba incluso aunque la latina compartiera tanto tiempo con Lauren.
Para Camila también se estaban haciendo simples las cosas; sin tener algo que ocultarle a su esposa, podía disfrutar más fácilmente el tiempo que compartía con ella, a pesar de la carga de trabajo que ambas tenían.
Lo único que le preocupaba a la latina era el inminente viaje de negocios que debía hacer con Lauren. Tenía toda la certeza de que las cosas no resultarían igual que en ocasiones anteriores, pero también era consciente de que no sería tan fácil como simplemente decirlo.
La única opción que tenían era hablar con Clara para solicitarle que se enviara a otras personas en su representación, y casi tenía la certeza de que la mujer mayor aceptaría. O al menos tenía esperanza en ello. Pero lo resolverían durante la reunión privada que tendrían con ella esa tarde. En ese instante las cosas del trabajo eran menos importantes que ir a la cocina y darle un beso a Verónica.
Se levantó inmediatamente después de desperezarse, y descalza, caminó por el pasillo que unía su habitación con la sala, y posteriormente con la isleta de la cocina. Miró cómo Verónica tomaba con fuerza el cuchillo para cortar con precisión la pieza de sandía que se encontraba colocada sobre la tabla de plástico diseñada para esa función. Camila sonrió al notar que la lengua de la latina era presionada por sus labios, en señal de concentración, y luego esperó a que se percatara de su presencia, lo cual no tardó en suceder.
- Buenos días, Karla...- saludó con una sonrisa. – Estaba intentando llevarte el desayuno a la cama, pero creo que mis dedos no son muy hábiles...- dijo de forma inocente, haciendo referencia a que no lograba cortar con rapidez la fruta.
- No estoy de acuerdo con eso...- respondió en un tono sugestivo, mientras mordía su labio inferior y le sonreía. Aunque eso no sucedía a menudo, Verónica se ruborizó.
- ¡Karla!- reprendió, aunque sonreía tímidamente.
- Sólo digo...-se justificó, colocando una mueca de inocencia que no tenía nada de aquello.
- Iría hasta ti para que digas con provecho lo que estás insinuando, pero tenemos que ir al trabajo... La chica nueva de contabilidad sigue siendo un desastre, y hay que repetir un par de balances que Mike quiere para hoy... Además tienes una junta con Clara, ¿verdad?...- preguntó sólo por tocar el tema, pues Camila no le había indicado de qué se trataba. No quería hacerlo para no generar tensión de manera innecesaria, pues primero intentaría solucionarlo.
- Tienes razón- admitió de forma resignada, acercándose a ella. Luego le dio un beso en la mejilla para "saludarla".
- Siéntate, vamos a desayunar...- pidió la latina, sirviendo algo de fruta en un platón que contenía algunas otras, dejando ver que en la mesa había jugo fresco, café recién preparado y un par de panes integrales. Camila le obedeció, y desayunaron juntas en un corto tiempo, para luego ducharse y salir en el mismo vehículo rumbo al empleo. Como Camila trabajaba a una menor distancia, Verónica la dejó en la puerta de aquellos edificios y luego se dirigió hacia donde se encontraban las oficinas que para la latina y para Lauren eran "antiguas", pero que habían permanecido como centro de trabajo de Verónica y Lucía.
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Divididas (COMPLETA)
FanfictionHay amistades eternas , amores para siempre y todo lo que suceda entre ambos. Dividir: Establecer una separación o servir de separación entre dos o más personas o cosas. NO SE PERMITEN ADAPTACIONES/MODIFICACIONES/COPIAS
