Capítulo 28

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Miami, Florida

2015

Aquellas semanas eran de las más difíciles de su vida. Nunca le había gustado dar a las cosas el toque de dramatismo que tanto parecían disfrutar los demás, pero no podía negarse la opción de sentirse mal por el desastre que en ese momento eran todas sus emociones.

Sin saber cómo, había logrado perder a su mejor amiga, de quien estaba enamorada, y se encontraba completamente decepcionada de la primera chica por la que había logrado sentir algo en toda su vida.

Siguiendo lo que le había dicho a Lauren en aquella noche en que estuvieron a punto de intimar, las cosas habían cambiado: ya no eran frecuentes las llamadas con duración mínima de una hora, ni las salidas comunes a beber una taza de café y platicar de su día a día. Tampoco eran recurrentes las bromas acerca de los temas más simples, o pasar horas en la habitación de Lauren, ideando sesiones fotográficas o diseñando vestuarios que reflejaran algo de lo que quería decir.

Sus padres habían notado el cambio en sus actitudes, pero congruentes con la idea de libertad que habían adoptado al criarla, simplemente le ofrecían sus hombros para llorar en caso de que así quisiera hacerlo, pero Lucy nunca lo había aceptado. Se había mostrado frágil demasiadas veces ante Verónica como para hacerlo delante de más personas. Ya no quería sentirse mal por cosas que no estaban en su control, y sabía que alejarse de ellas era lo que mejor podía resultarle en ese momento.

No podía negar que extrañaba la vida que llevaba antes de descubrir lo que había pasado entre Verónica y Camila. La latina siempre le había parecido poco confiable, pero nunca lo había externado porque sencillamente no le habían solicitado su opinión, y porque ella seguía la lógica de aquel gran filósofo griego que decía que "Si no tienes algo bueno que decir de alguien, lo mejor es no decir nada". Sin embargo, también era innegable que estaba decepcionada de ella. ¿Cómo podía estar jugando de esa manera con alguien como Lauren?...

Había demasiadas preguntas, confusiones y dilemas en el aire, y Lucy sabía que aquello no era sano para ella, quien era la que menos daño había hecho al resto de las chicas, así que mantenerse al margen era la decisión que había encontrado más acertada, y así lo había hecho. Optó por bloquear las llamadas y mensajes de Verónica, al igual que todas las redes sociales en las cuales tenían contacto. También pidió a sus padres que le negaran su presencia en las ocasiones en que la latina había ido a buscarla a su casa, y simplemente seguía su camino cuando llegó a encontrársela en alguna reunión de amigos en común. No estaba interesada en alguien que pudiera lastimar y traicionar de la forma en que ella lo había hecho.

Camila también había intentado comunicarse con ella en alguna ocasión, tal vez para explicarle algo, pero a Lucy simplemente no le interesaba nada de lo que tuviera para decirle, así que de la forma siempre diplomática y amable que tenía para hacerlo, rechazó sutilmente la conversación, y le solicitó que no la buscara, que arreglara ella misma el desastre que había cometido, y le dio una advertencia muy suave de que, si insistía con ella, iba a terminar interviniendo de una forma poco favorable para ella y para Vero. Eso bastó para que las llamadas de Camila cesaran, y comenzara la etapa de tranquilidad en la que Lucy se sentía en ese momento.

Con el alma un tanto más aliviada, y su vida mejor organizada en general, había tomado la decisión de seguir adelante, y sabía que se encontraba lista para hacerlo. Desde luego, no sería tan sencillo, pero estaba consciente de que lo podía lograr. Por eso aquella mañana se encontraba sentada en aquella cafetería que había en el sur de la ciudad. En su mesa se encontraba una taza de chocolate caliente y un pan integral sin orillas, con una mordida en la esquina. El reloj de su móvil indicaba que faltaban cinco minutos para que comenzara la cuarta cita que tenía en ese mes, como consecuencia del éxito que habían tenido las tres anteriores.

Divididas (COMPLETA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora