New York, diciembre del 2016.
Camila suspiró con fuerza y frustración, mientras tallaba su cuerpo, debajo del agua fría que corría bajo la regadera de mármol de aquel lujoso hotel. Odiaba a Lauren, como nunca hubiera querido hacerlo. La odiaba por la forma en la que la hacía sentirse respecto a ella misma, por como cambiaban sus ideales cuando estaba con ella, por lo mucho que le hacía falta su cuerpo incluso en aquellas noches en que estaba acompañada por alguien más. La odiaba porque la había amado y eso no dio resultado. Sabía que aquello no era sano. Se lo había dicho su mejor amiga Dinah, Sinu (su mamá) y su propia conciencia, en las noches en que la culpa no la dejaba dormir, mientras esperaba que a la mañana siguiente Lauren se convirtiera solo en un mal recuerdo.
Pero todas las palabras eran en vano cuando aquellos ojos verdes la miraban profundamente y le desnudaban cada parte de su alma. También importaba poco cuando su boca rosa y gruesa la recorría de aquella forma tan única. Al salir de la ducha, verificó su móvil, encontrándose al menos 10 llamadas perdidas. No tenía ánimo de revisarlas, pero sabía que era su obligación. Como supuso, todas eran de Lucy, y un par de Verónica. Decidió atender primero a su compañera de proyecto.
- Hey, Lucy... ¿Cómo estás?...
- Mejor ahora que te escucho. ¿Por qué no respondías el móvil? Clara lleva toda la mañana preguntándome por el avance del Proyecto de la Casa Hogar y ya no sé cómo explicarle que no tengo idea en qué parte del disco duro desordenado se encuentra.
- Tranquila, Lucía.
- ¿Tranquila? Cada semana acomodo esos archivos y cada semana te ocupas de dejarlos como si hubieras entrado a mil páginas porno con publicidad engañosa...
- Ese proyecto lo tengo aparte, ¿bien? Hay una memoria USB color plateado en el cajón de tu escritorio. Eso es todo lo de la casa hogar. – Camila había decidido que llevaría todo de una forma independiente, pues sabía que aquel proyecto era importante, y sobre todo, no quería tener dificultades con Lucy.
Por cuestiones que no comprendía, Clara Jauregui, la mamá de Lauren, había logrado que tanto Camila como Lucía quedaran a cargo de algunos de los proyectos de la empresa. Había sido un largo camino para llegar hasta ese punto, pero no tenía sentido para ella recordar todo aquello. Simplemente agradecía la oportunidad de desarrollar su carrera profesional y todo lo que las empresas Jauregui le habían ayudado a lo largo de esos años. Aunque había veces que se preguntaba cómo hubieran sido las cosas de haber actuado de forma distinta, sabía que al final todo se había acomodado.
- Gracias- dijo más tranquila, suspirando por fin. - Es que tenemos muy cerca la inauguración, y... Lo siento, Camila. Disculpa por los gritos- pidió, aunque realmente nunca había alzado la voz.
- No te preocupes- dijo sinceramente. Le hubiera gustado odiarla pero no podía hacerlo. Lucy siempre era tan tranquila y pacífica que no había forma de sentir algo negativo por ella. La otra castaña siempre tenía una sonrisa en el rostro, escuchaba con atención, era empática, tenía "don de gente" y todos en la empresa la adoraban. Era la mujer perfecta para muchas personas. Eso la hacía que Camila se odiara más a ella misma.
- Bien... ¿Necesitas algo más?... –preguntó.
- Me gustaría hablar con Lauren, pero no me ha enviado mensaje y supongo que anoche llegaron ya tarde de la reunión... - Otra vez la sensación de culpa. El asco. El repudio por lo que estaba haciendo y la impotencia por no haberlo evitado. De no querer hacerlo.
- No la he visto desde anoche. En efecto, la cena con los inversionistas terminó ya tarde y no ha salido de su habitación.- mintió, siendo consciente de que un "Llegamos de madrugada, tuvimos sexo y luego se fue" no era la mejor respuesta.
- Bueno. Si llegas a verla, ¿puedes decirle que me marque?...
- Yo le digo, Lucía.
- Gracias. Voy a dejarte, porque Verónica llegó a su oficina y seguro quiere hablar contigo. Hasta pronto, que les vaya bien en la junta de hoy- deseó sinceramente para luego colgar. Camila contuvo la respiración y marcó el número de Verónica, que respondió al segundo tono. Cerró los ojos, sabía que lo que venía no iba a ser fácil.
CONTINUARÁ...
ESTÁS LEYENDO
Divididas (COMPLETA)
FanficHay amistades eternas , amores para siempre y todo lo que suceda entre ambos. Dividir: Establecer una separación o servir de separación entre dos o más personas o cosas. NO SE PERMITEN ADAPTACIONES/MODIFICACIONES/COPIAS
