New York, 2014
Lauren y Camila habían comenzado una relación de una forma un poco más seria desde hacía unos meses. La de ojos verdes se lo había pedido luego de una maravillosa cena, una velada en el observatorio y tras haberle indicado que le compró una estrella a la cual le había puesto el nombre de "Mercedes", en honor a la abuelita de Camila, quien había fallecido recientemente y cuya pérdida seguía siendo muy significativa para la latina.
Conmovida por el gesto y haciendo una suma total de todo lo que significaba Lauren en su vida, había decidido comenzar a salir formalmente con ella, pues había demostrado quererla, respetarla, tratarla bien y ser siempre atenta, además de que tenía una atracción innegable por aquellos ojos verdes, su piel blanca y el cuerpo curveado de aquella mujer. La atracción durante las semanas se fue convirtiendo en cariño y finalmente en un amor tan intenso que no se lo podía negar ella misma.
A pesar de que en un principio había resultado complicado para Verónica, ella lo había aceptado sabiendo que no tenía mucho por hacer, y que de cualquier modo, no lo haría porque representaba una traición que no se iba a permitir.
Le sirvieron un par de meses en que viajó aprovechando las vacaciones por el final del curso, y también el haber conocido a algunas chicas con las cuáles pasar el rato. Todo le funcionaba cuando trataba de no pensar en Lucy, de no pensar en Camila, y de no pensar en que se había convertido en una persona desleal con el simple hecho de tener todavía ciertos sentimientos por la latina.
Verónica lidió valientemente contra sí misma, sabiendo que estar cerca de Camila era lo peor que le podía hacer a la de ojos verdes. Trataba de tomar su distancia cuando llegaban a compartir el mismo espacio, y respetó lo que habían acordado entre ella y la latina acerca de no propiciar situaciones que las pusieran en posiciones incómodas. Todo funcionaba bien, pues se había alejado de Lauren cuando esta se encontraba con Camila, pero volvía a su lado una vez que estaban a solas. A la de ojos verdes no le pareció extraña la situación porque lo atribuyó a una incomodidad natural, y además ella tampoco dedicaba todo su tiempo a analizar, pues entre la escuela, su familia, la amistad con Vero, su relación con Camila y el tiempo que había pasado más cerca de Lucy, no quedaba espacio para llenar su mente con cosas insignificantes.
Aquel día todo cambiaría, sin embargo. Algo estaba a punto de suceder, y ninguna de ellas sabía acerca de la magnitud que esto tendría sobre sus vidas. Estaban reunidas en un lujoso hotel en la ciudad de New York, luego de haber casi rogado a los padres de Camila que le permitieran acompañar a su novia en aquel viaje que era importante para ella.
Lo que inició como un simple concurso en el que Lucy y Lauren pretendían pasar tiempo juntas y desarrollarse como modelo y fotógrafa respectivamente se había convertido en algo un poco más grande cuando una mujer de la industria cinematográfica independiente se había encontrado con las fotos de una sesión con la que habían competido. Interesada por la belleza particular de Lucía, hizo lo posible por contactarla y tras mucha averiguación, llamó una tarde a la latina, invitándola a participar en un proyecto de tintes feministas que hacía necesario posar desnuda para una revista de fama mediana. Aunque en un principio pareció una locura para ella y sus amigas, terminó aceptando, consiguiendo incluso el permiso legal de sus papás, quienes habían optado por criarla de una forma en que creciera libre y consciente de sus actos. Además el material era completamente artístico y le permitieron elegir a la persona que la retrataría. El único nombre que cruzaba por su cabeza era Lauren, y en cuanto le propuso la idea, esta aceptó con tanto gusto como nunca.
Por eso aquella mañana se encontraban preparando algunas cosas para la sesión. La mujer les había explicado que también asistirían algunas otras modelos, y que se trataba de un trabajo que contaba con absoluta seriedad, por el que, además de aparecer en la revista, les pagaría un monto económico nada despreciable. La reunión había sido programada con todos los gastos pagados para ellas y un acompañante por cada una, por lo que, después de analizarlo, tanto Camila como Verónica estarían presentes.
ESTÁS LEYENDO
Divididas (COMPLETA)
FanfictionHay amistades eternas , amores para siempre y todo lo que suceda entre ambos. Dividir: Establecer una separación o servir de separación entre dos o más personas o cosas. NO SE PERMITEN ADAPTACIONES/MODIFICACIONES/COPIAS
