Iban dos horas de viaje y realmente no tenia sueño, no estaba cansada, abrí mi mochila para buscar algunos caramelos y chocolates que me había comprado antes de abordar y encontré la carta de Theo, sonreí y la abrí para comenzar a leer:
Ainhoa- Tal vez sea muy estúpido de mi parte decirte estoy ahora o tal vez fui demasiado inteligente al esperar a este momento, no lo sé, porque hasta el momento en que tú me digas que piensas al respecto, no sabré tu reacción.
Hace muchos años nos conocemos, prácticamente desde los seis, gracias a nuestras madres, su hermosa amistad que prevalece y de haber hecho dos hijos hermosos, necesitaba ponerle un poco de diversión, sino se me hace difícil.
Bebe, mi hermoso nephilim, mi mejor amiga, mi ángel… estoy enamorado de vos, desde la primera vez que te vi y fui consciente, recuerdo que mire a mi madre, acaba de cumplir los 6 años y nuestras madres se habían reencontrado, mi madre te había invitado a ti y Gabriela a tomar la merienda y entonces te vi, entraste con una sonrisa resplandeciente, me encandilo y nublo mi juicio, recuerdo que llevabas unos shorts rosas y una remera blanca con un hada, en tu mano traías un muleco de superman y en la otra uno de batman, recuerdo haberte mirado y quedado como un completo idiota y también tengo presente que me dijiste- Solo dime que tienes muñecos de acción”, desde ese día estoy enamorado de ti, con el tiempo o tal vez la edad pensé que esto pasaría cada vez se hacía más intenso y se calaba dentro de mi corazón.
Recuerdo tu primera desilusión amorosa, tenias solo 15 años y ese día fue cuando supe que te había perdido, dejaste de tener luz propia, tu sonrisa se apagaba y tus ojos no tenían ese brillo especial, seguías siendo Ainhoa por fuera, pero dentro, muy dentro tuyo ya no estabas, tus sonrisas eran entre tristes y falsas, y tu mirada se perdía y entonces supe que ese día te había perdido.
No sé qué paso bebe y si pudiera volver el tiempo atrás y hacerte entender que el idiota de Matías no era para vos, que ese idiota no te merecía tal vez todo hubiera sido diferente, tal vez no estés leyendo esto en un avión con destino directo a Los Ángeles, tal vez… estarías a mi lado, abrazándome y besándome, tal vez… yo sería el hombre más feliz del mundo, pero… ¡EY! Soy feliz porque estas feliz, porque al momento de abrir la carta de la UCLA pude ver por un efímero momento esos ojos brillar y esa sonrisa con luz propia, pude ver al ángel que conocí. Te amo ángel, gracias por estos años, no los olvidare y espero… seas feliz y que pronto nos veamos, si no estás enamorada de mí, no te sientas mal, no te sientas culpable, sé que pronto llegara la chica indicada y sé que no la dejaras lastimarme.
Con muchísimo amor y cariño, TE AMA. Theo Santero.
Al terminar de leer la carta solté el sollozo que estuve conteniendo todo este momento. Theo había sido la única persona que siempre lograba sacarme sonrisas sinceras, efímeras o no, Theo estaba ahí para hacerme sentir bien, conmigo, con los demás…
-Oh bebe… ¿Cómo no lo note?-susurre para mí misma, como si él estuviera delante de mí y pudiera oírme. Mi mente viajo entre mis recuerdos, a mi primero beso, había sido con él, con Theo, cuando solo teníamos 14 años, recuerdo que ambos queríamos que no sea nada especial, solo queríamos saber que se sentía besar, también tengo el recuerdo de haberme confundido, él me había gustado por un tiempo y luego… apareció Matías, robando todo de mi y destruyéndolo a su paso, a como se dio su maldita gana, recuerdo mi primer corte, un tiempo después de mi primer beso, casi tres meses después, cuando había un mes Matías había entrado a mi vida, a mi mente, a mi corazón y me había lastimado por primera vez y luego… solo tengo el recuerdo de llorar, sonreír y volver a llorar, la monotonía de mi vida.
-Señorita… señorita- sentí que me movían, abrí los ojos asustada.
-¿¿Si?-refregué mi ojo izquierdo con mi puño, la misma azafata que me vio llorar me despertó y sonrió.
-Ya puede bajar del avión, acabamos de aterrizar-me sonrió tiernamente- Espero que disfrute su estadía.
-Gracias…-la mire.
-Amanda-asentí.
-Gracias Amanda, mi nombre es Ainhoa Montero, un placer conocerte y gracias por todo.
-De nada linda, cuídate-ella me saludo y siguió su camino, me levante, tome mi mochila y salí fuera del avión.
Camine a la cinta donde las maletas pasan luego de ser verificadas y espere las mías, tenía dos maletas conmigo, no soy una chica loca por la ropa o por los zapatos, tengo un leve obsesión con las zapatillas. Al tener mis maletas camine a paso decidió a la puerta y tome un taxi, le indique al hotel donde me hospedaría, cortesía de Carme y Heriberto (mis abuelos) y luego de descansar un poco iría a recorrer y buscar apartamento.
-Aquí es señorita-dijo el chofer luego de haberle pagado, mientras bajaba mis maletas.
-Muchas gracias-tome las maletas luego de dedicarle una sonrisa y camine a la entrada del hotel. Las puertas se abrieron dándome paso, camine hasta la recepción, un chico unos años más grande que yo me sonrió coqueto y yo solo rodee los ojos.
-Buenas tardes, bienvenida al hotel Hilton-me miro de arriba abajo.
-Hola… tengo una reservación al nombre de Ainhoa Montero-él muchacho me miro y frunció el ceño.
-No eres Estadounidense ¿Cierto?-cuestiono mientras escribía en la computadora.
-¿Eso es información importante para el hotel?-cuestione arqueando una ceja, él rio y me miro fijamente.
-No, es información importante para mí-mordió su labio inferior y extendió su mano- Justin Roberts.
-Ya sabes mi nombre-estreche su mano solo por cortesía-Soy de Argentina, ahora… por favor, ¿podrías darme la llave y el numero e habitación? Acabo de tener un vuelo demasiado largo-él chico me miro y rio negando con la cabeza.
-Habitación 430, cuarto piso-él me sonrió extendiendo la llave, cuando la tome entre mis dedos, él cerro su mano alrededor de mi- ¿me dejas compensarte invitándote a cenar?
-No salgo con desconocidos-me solté hábil de su agarre y le guiñe un ojo, camine hasta al ascensor y me adentro, marque mi piso.
Al entrar a la habitación era gigante, consistía en un baño, un pequeño hall y la habitación con baño, mis abuelos se habían pasado con esto, pero se los agradezco. Solté las maletas en la habitación y camine al teléfono, llame para pedir comida a la habitación, encargue una piza y mientras espere que llegara me bañe, luego llame a mis padres y avise que todo está bien, prendí mi laptop e inicie sesión en Facebook. La comida llego y cuando fui abrir me encontré con Justin y una gran sonrisa.
-Invito yo si me dejas comer contigo-reí negando con la cabeza y lo deje pasar, tal vez me ayude con la búsqueda de apartamento mas tarde.
Espero que la novela les este gustando y lamento la tardanza, cualquier cosa MD a mi twitter- @Blaackwings
ESTÁS LEYENDO
Two Worlds Collide |Jai Brooks|
FanfictionUna chica y un chico. Cuando dos mundos diferentes se juntan pueden colisionar. Amor, mentiras, felicidad, dolor. Un Corazon. Una mente. Dos tiempos total y completamente diferentes. ¿Como resultara esto?
