Seguí a Mist y a Rhys a través del campamento, terminé por poner-me la capucha evitando así el contacto visual con los mercenarios y laguz que depositaban sus miradas en mi. Me sentía igual a un prisionero que es llevado ante el juez. ¿Cómo sería su líder? ¿Iban a interrogar-me por lo sucedido anteriormente? ¿Me torturarán? ¿O simplemente me matarán? No parecían este tipo de personas, pero aun no podía poner todas las cartas encima de la mesa.
Obedientemente, sin separarme de Mist y Rhys, puesto que eran los únicos que me inspiraban cierta confianza, seguimos andando hasta llegar a una hoguera dónde se encontraban Skrimir, Ranulf, el jinete y el chico con el tatuaje en la frente. Parecían estar hablando entre ellos hasta que nos vieron llegar, en ese momento el único ruido que se podía oír, eran los chasquidos del fuego y los sonidos nocturnos. Me inquieté aún más dejando ir un pesado suspiro que parecía no haber sido escuchado por los presentes.
— ¿Dónde está mi hermano chicos? —dijo Mist al ver que todos habían callado—
— No tardará mucho, ha ido a explorar los alrededores por si hay algún enemigo cerca. —contestó el jinete— Han salido hace media hora y dijo que en tres cuartos volverían.
— Vaya... Pues, ¿que te parece si vamos pensando en cómo llamarte? —Mist se giró hacía mí, cogió mi mano y tiró de ella para llevarme cerca del fuego dónde nos sentamos—
Eché una mirada al resto, parecían algo alterados. No creo que fuera por mi presencia, más bien era que se enfrentaban a algo mucho mayor de lo que yo desconocía en ese momento. Miré hacía el fuego, alargué mi mano intentando coger las efímeras llamas que bailaban encima de la madera cómo hechizado/a.
— Daraen... Daraen... ¿dónde estás? Vuelve... Yo sé que...
— ¡Ei! ¿Te encuentras bien? ¿No te quemas con la mano en el fuego?Saqué la mano rápidamente y la sople, ¿de quién era esa voz? Algo me decía que ese nombre que pronunciaba era el mío, pero no estaba segura de ello. Daraen...
Mis pensamientos fueron interrumpidos por las voces de los que allí residían. Me dirigí a Mist sin dejar de mirar mi mano seriamente.
— ¿Mist...? Creo que ya sé mi nombre... Aun que no estoy del todo seguro/a...
— ¿Y cuál és?
— Daraen... —miré a los ojos de Mist— ¿Lo reconoces?
— No, lo siento...
— No te disculpes, no es culpa tuya. —volví a mirar mi mano—
En ese momento sentí cómo me levantaban del suelo y alguien empezó a fregar su puño en mi cabeza.
— Así que Daraen, ¡vaya nombre más rarito nos trae el novato!
— ¡No hagas eso! ¡Bájame! —forcejeé para soltarme pero era mucho más fuerte que yo—
— ¡Boyd! ¡Déjale en paz!
— ¿Pero si se va a quedar con nosotros no? És hora de que empiece a saber quién manda.
— Boyd deja al chico en paz...
Al ver al joven de dónde provenía esa voz me sorprendí tanto que dejé de forcejear, tenía los cabellos de un azul oscuro y era muy corpulento. ¿Sería él esa persona a la que busco? Boyd me soltó y caí de rodillas ante el peli azul, alcé mi cabeza para mirar-lo directamente a los ojos. Su mirada era afilada, pero inspiraba valor. No daba miedo si no más bien respeto.
— ¿Y este pequeñín? —preguntó un hombre con alas marrones en la espalda— No me habías dicho que alguien más había sobrevivido...
— Discúlpame Tibarn, se me habrá pasado por alto. Lo encontramos en la llanura dónde se desvió la carreta, todos nos sorprendimos a encontrar a alguien que pudiera mover-se. A parte de los seres que tu ya sabes.
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Simplemente Quiero Huir...
FanficBueno haber cómo avanzará este fanfic, principalmente se desarrollará en el mundo de Fire Emblem: Awakening (el videojuego de Nintendo) pero también habrá viajes en otros mundos de la misma saga. Recordad que puede contener spoilers para aquellos qu...