Corrí lo más veloz que pude a través de las galerías. Sin rumbo, sin forma alguna de hallar la salida de forma segura. Era lo único que podía hacer en ese momento, había decidido sobrevivir y eso era lo que iba a hacer. Parecía haberle despistado, gracias al humo ambos teníamos dificultades para avanzar, pero al ser el/la que huía, tenía la ventaja de no tener que seguir a nadie. Debía darme prisa para encontrar la salida y reunirme con los demás.
Los túneles empezaban a parecerme todos iguales, el humo empezaba a afectarme tanto a los ojos cómo a la respiración. Intenté escuchar por si estaba cerca, al no oír nada me puse a cuatro patas y avancé gateando. Iba más lento, pero al menos podía avanzar sin que el humo me afectara de una forma muy directa. Me limpié los ojos con la manga que estaban rojizos y llorosos, tardaron un tiempo en recuperar una vista decente para que pudiera avanzar sin miedo a estamparme contra una pared. Pasados varios minutos empecé a oír unos pasos que venían de frente, me arrimé contra la pared lo máximo que pude, no sabía si era amigo o enemigo así que me quedé quieto.
Cuando situé mi mano derecha oí cómo se activaba un mecanismo, la pared me engulló y caí por un túnel oscuro. Me deslicé largo rato hasta que mis piernas me detuvieron, por lo visto alguien o algo estaba taponando la ruta. Mis piernas se resintieron por el golpe y un hormigueo de dolor correteaba por ellas. No podía ver ni oír nada, decidí esperar un poco a que mis piernas descansaran y se recuperaran mínimamente. Con las manos iba palpando para ver si había algún agujero o si podía agarrarme bien a la pared para subir. Escondí mi tomo proseguí la búsqueda sin éxito alguno... Tendría que encontrar la forma de quitar eso que bloqueaba la salida, prescindiendo de la magia ya que no sabía que podía haber más allá. La roca era dura, pero la tierra debajo de ella parecía húmeda, ¿tal vez había agua al otro lado? También podía ser humedad. Sólo podía arriesgarme y que sea lo que Naga quiera.
— Naga por fabor ayúdame...
Pateé la roca con todas mis fuerzas, no se movió. Intenté empujando lo más fuerte que pude, no sirvió de nada. Cogí mi espada e intenté usar-la cómo pala para vaciar un poco el suelo bajo la piedra, volví a intentar empujarla con los pies y las manos, pero no sirvió de nada... Empezaba a tener hambre, saqué un poco de cecina que me quedaba y pegué un mordisco. Descanse un poco antes de seguir intentando. Todo estaba en completo silencio, oscuro y la humedad empezaba a hacer efecto en mi.
— Chrom, te hecho de menos... A ti... A Lucina... Gaius... Ojalá pudiera veros o escucharos ahora mismo... Hecho mucho de menos estar con Los Custodios...
Los ojos se me cerraron poco a poco y casi sin darme cuenta, me quedé dormido/a.
— Hermano... Ya queda menos,... sé fuerte. No te rindas...
Durante pocos segundos volví a encontrarme en un sitio cálido. Con una luz que apaciguaba el alma y una suave voz que me mecía con sus palabras. Pero en seguida desperté en el agujero, miré en dirección dónde estaba la roca, aunque no podía ver nada sabía dónde se encontraba.
— Vamos a ser temerarios por una vez, a Ike le funciona. Y ya no puedo perder más tiempo aquí abajo.
Saqué de nuevo el tomo y apunté en dirección a la roca. El rayo la atravesó cómo si fuera arcilla e hizo que estallara en mil trozos, al no haber nada bajo mis pies, volví a iniciar un descenso a través de una galería hasta que el tobogán termino en un lago subterráneo. Parecía mágico por el coral que brillaba en su interior. Caí en él y cómo pude fui hacia la orilla. Por suerte no era muy profundo, lo suficiente cómo para no hacerme daño al caerme en él y no ahogarme.
Se oía un leve goteo cayendo de arriba, me levanté cómo pude. Mi ropa pesaba mil toneladas y la humedad seguía haciendo mella en mi. Al respirar, mi aliento podía verse cómo una nube de vapor. Miré a mi alrededor en busca de algún indicio de salida, una luz, aire que corría... Pero no vi nada. Caminé dando la vuelta al lago, para reconocer el sitio, pensé que ver des de diferentes perspectivas podría hacer que se me ocurriese algo o ver algo, nada. Finalmente, decidí confiar en el olfato de Ranulf, me quité la ropa mojada y la tendí cómo pude en las estalagmitas que había. Saqué el tomo de fuego que llevaba y calenté la ropa para que se secara más rápidamente. Le quedaban pocos usos así que tenía que ir con cuidado para racionar-lo bien, el agua lo había desgastado bastante...
Pasaba el tiempo, la falta de luz me provocaba una sensación extraña en el cuerpo. No sabía si el tiempo pasaba o se había quedado estancado. Me preocupaba el hecho de que ahora que había recobrado la memoria, seria incapaz de reencontrarme con todos ellos. Me arrinconé después de vestir-me, la ropa estaba caliente i resultaba agradable al tacto. Me dediqué a pensar en que alternativas podía ejercer, observé el sitio de nuevo, oscuridad absoluta a mis ojos. Sólo un manto negro de soledad. Sólo la leve luz del coral iluminaba con tenue luz esa negrura de cuento para asustar a los niños.
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Simplemente Quiero Huir...
FanfictionBueno haber cómo avanzará este fanfic, principalmente se desarrollará en el mundo de Fire Emblem: Awakening (el videojuego de Nintendo) pero también habrá viajes en otros mundos de la misma saga. Recordad que puede contener spoilers para aquellos qu...