Antes de que pudiera tener reacción alguna, a parte de colocar mi mano en la cara y llorar incrédulo/a por lo que estaba viendo, el que parecía más alto se abalanzó sobre mi. Ranulf iba a intervenir, pensando quizás que iba a hacerme daño, pero Ike lo detuvo. La chica se acercó sin decir nada. El otro se quedó en el mismo sitio sin moverse.
— Por fin... Por fin te hemos encontrado...
— Esta vez la has liado bien gatico/a... Tendrás que pagar un alto precio por esto... —dijo el distante con una voz que denotaba alegría y tristeza a la vez—.
— Ya ves que no te vas a librar fácilmente de nosotros... O al menos de mi... —añadió la chica acercándose—.
— Me alegro mucho... Muchísimo de veros. —las lágrimas no dejaban de caer por mi rostro, esta vez de alegría—.
Marth ordenó a los demás que se dispersarán, sólo quedaron Jagen, Shiida, Ike y Ranulf. Se acercaron hacia los reencontrados y Jagen tosió ligeramente, para denotar su presencia.
— Ejem... Daraen, ¿podrías presentarnos a estas personas? —preguntó Jagen con tono autoritario, Daraen los miró de reojo—
— Si, disculpadme... —Daraen pasó sus mangas por los ojos, limpiando las lágrimas que tenía en el rostro— Este de aquí es Chrom, líder de los Custodios de Ylisse. Ella es Tharja, la maga oscura. Y ese de ahí es Gaius.
— Encantado de conoceros, muchas gracias por haber cuidado de Daraen todo este tiempo. —se inclinó Chrom ligeramente—
— Esperamos que se haya comportado cómo es debido... —sonrió Gaius ligeramente y con tono de burla—
— Gaius... —reprochó el/la alvino/a—
— A parte de desmayarse de vez en cuando y llorar no ha hecho nada más que pueda ser molesto... —siguió Ranulf a Gaius—
— Mira que sois malas personas...
— Te lo mereces. —respondieron ambos sonriendo, Daraen hizo un gesto de molestia cómo un niño/a pequeño/a y siguió con las presentaciones—
— Ellos son... El príncipe Marth. —Marth se inclinó ligeramente— Su consejero Jagen. La princesa Shiida. —Jagen agachó la cabeza ligeramente y Shiida saludó con una sonrisa— Y ellos son Ike, líder de los Mercenarios de Greil y Ranulf de la tribu fiera y consejero de Skrimir, el futuro Rey.
— Así que este es el famoso Chrom... — Ike lo observó atentamente mientras se acercaba a él, le colocó la mano en el hombro— ¿Que te parecería un combate contra mi? Quiero ver de que pasta estas hecho...
— No se yo si... —afirmó Chrom ligeramente preocupado— Espera, ¿has dicho Marth e Ike?
— ¿No dijo Priam algo sobre un antepasado con ese nombre? —añadió Gaius— Recuerdo algo sobre el héroe Radiante que unió a diferentes razas... Y sinceramente, algo parecido a Priam lo es.
— ¿Sois Marth príncipe de Acanea? —dijo Chrom con un ligero tono de sorpresa y admiración—
— Así es, Daraen nos ha hablado bastante de Los Custidios y de su líder. Me parece una tarea encomiable que ayudéis a la gente sin recibir nada a cambio. Sois alguien sorprendente, no sé si yo seria capaz de lo mismo. Si no tuviera a Jagen a mi lado dudo mucho que pudiera seguir adelante con la epopeya que se me ha presentado.
— ¿Quién es ese Priam? —se acercó Ike a Gaius dejando a Chrom hablando con Marth—
— És un viajero que llegó a nuestro mundo des de otra dimensión, y llevaba justamente esa espada que tienes ahí...
Estuvieron hablando largo rato, hasta que Cain acompañado por Abel se acercaron. Era hora de cenar y ya estaba lista. Faltaban ellos para comer, los demás ya habían hecho sus turnos.
— Príncipe Marth, señorita Shiida, lord Jagen... La cena esta lista, somos los últimos que quedamos para cenar. —afirmó Abel—
— De acuerdo... —respondió Marth— Supongo que nos acompañareis a la cena...
— No se yo si...
— I tanto que si principito, nos encantaría... —se acercó el ladrón al oído de Chrom, Jagen miró desconfiado y molesto al ladrón por el gesto, además de por la falta de respeto hacia su señor— No podemos irnos sin más, piensa en Daraen.
— Tienes razón...
— Además, te recuerdo que llevamos varios días sin comer nada. No nos iría mal aceptar su oferta.
— Esta bien... —se dirigió al príncipe Marth— Aceptaremos su oferta Marth.
Jagen miró al grupo de reojo. En todo momento estuvo vigilando a Chrom y sus compañeros, la cena estuvo entretenida. Hablaron durante largo rato hasta que Jagen los detuvo, ya que a la mañana siguiente debían ponerse en marcha y estaban siendo perseguidos.
Todos se fueron a dormir. Los Custodios se reunieron en la zona de Daraen, Ike y Ranulf. Por seguridad dormían los tres juntos vigilados, Jagen aún no confiaba en ellos plenamente y era algo normal en su naturaleza cauta. Y recordando la situación tan tensa en la que se encontraban. Eso no les importaba a ninguno de los tres y ahora habían aumentado a seis integrantes. A excepción de Gaius, que se separó al comprobar que todos estaban durmiendo y se sentó mirando el cielo nocturno con un aire triste.
Sacó algo de su cuello, lo que parecía un colgante con un anillo que lo adornaba. Lo miró detenidamente durante largo rato, lo levantó hacía la Luna y balbuceó unas palabras sordas que ni el viento fue capaz de oír.
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Simplemente Quiero Huir...
FanfictionBueno haber cómo avanzará este fanfic, principalmente se desarrollará en el mundo de Fire Emblem: Awakening (el videojuego de Nintendo) pero también habrá viajes en otros mundos de la misma saga. Recordad que puede contener spoilers para aquellos qu...