Capítulo #12

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André no había dejado de toquetear su mini laptop negra, su pequeño ayudante, de seguro de primer curso, no dejaba de toquetear una grabadora. La biblioteca estaba en silencio como de costumbre y solo se veía a un par de personas alrededor.

Ethan y yo llegamos al mismo tiempo, y no habíamos intercambiado una sola palabra desde entonces. Lo único que se había escuchado desde que no sentáramos frente a frente a la mesa, fue una disculpa apresurada de André por no tener aun todo listo y desde entonces solo el sonido de su teclado y lo que su ayudante hacía con la grabadora, fuera lo que fuera que hiciera.

Por otro lado, y sin entender muy bien por qué, Ethan y yo no dejábamos de vernos. Era como una especie de reto: «Señoras y señores, el primero que aparte la mirada pierde.»

—Bien, estoy listo por aquí, ¿cómo va eso? —habló André, el chico le asintió con rapidez y André se movió en su silla.

El día anterior, luego de mi altercado con Ethan y Neil, me puse en marcha. Hablé con la sub-directora sobre el debate y ella se mostró muy entusiasmada por la idea. Me dijo que procediera y que contaba con toda la ayuda del instituto que necesitara, solo tenía que pedirla.

Ese mismo día contacté con André para que nos ayudara a promocionar el debate en su blog. La idea era que los estudiantes enviaran preguntas a los candidatos. El presente día, André nos haría una entrevista a los dos para que resaltáramos las ventajas del debate y luego tendríamos que buscar un profesor que sirviera de intermediario.

La entrevista fue rápida y sencilla. Hablé sobre la honestidad, recalcando mucho en ella, y de cómo este era el mejor medio para que los votantes reconocieran más limpiamente al candidato con las mejores ideas.

Ethan por su parte, habló sobre la oportunidad que tenían de integrarse todos a la campaña, de la oportunidad de conocer mejor a sus candidatos y de la oportunidad de conocer la verdad.

Luego André sonrió y dijo que eso era todo, nos informó que colgaría la entrevista en escasos diez minutos. Yo le agradecí, tomé mi mochila y salí de primera. Al cruzar la puerta de la biblioteca escuché a Ethan llamándome, me giré no muy complacida por ello.

—¿Qué quieres? —Ethan aferró la correa de su mochila y noté que reprimía alguna respuesta mordaz, pues luego de un esfuerzo dijo simplemente.

—Creo que deberíamos pedirle a la profesora de biología que sea nuestra intermediaria. —Lo miré, algo en mi hervía, rabia de seguro.

—Lo que tú digas. —Me giré pero él se adelantó y me cortó el paso.

—Vamos Heather, lo siento, ¿sí?

—Lo que tú digas —dije de nuevo, nunca en mi vida me había sentido más enfada con nadie. Quería ahorcar a Ethan Lodge por haber creado la base de aquel estúpido rumor. Cuando lo esquivaba, él me cortó el paso de nuevo, esta vez aferrándome por los brazos y viéndome directo a los ojos.

—Escucha, Jones: lo siento, no pensé que la gente iba a empezar a decir todas esas cosas. No me hagas sentir peor de lo que ya me siento. —Contuve la sorpresa que eso me causó. ¿De verdad se sentía mal por haber creado la base que dio paso a ese rumor?

—Heather. —La voz de Neil nos llegó como un susurro, Ethan me soltó y yo me giré para encontrarme con un marcador de futbol cuya cara roja me daba mala espina—. ¿Podemos hablar?

La jaqueca, ahí estaba, formándose en la parte trasera de mi cabeza y expandiéndose a cada rincón. Cerré los ojos, me masajeé las sienes y luego me dirigí a los dos.

—Quiero que me dejen en paz. Los dos. Tengo un debate para el que prepararme. Ahora, si me saben disculpan.

Acomodando mi mochila en mis hombros me enderecé y enfilé por el pasillo. Zoe me esperaba en la sala de informática junto con Azlyn. Cuando llegué, las encontré ensimismadas en una computadora encendida, no alcancé a echar un vistazo a lo que veían.

La guerra nerdDonde viven las historias. Descúbrelo ahora