Capítulo #25

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Ethan Lodge dejó de ser mi contrincante, para convertirse en mi archi enemigo. Jamás y a pesar de lo poco que le conocía, me imaginé que llegaría a cometer semejante bajeza. Él que tanto ufanaba de ser buen hermano y estudiante, él que tanto hablaba de la honradez. Vaya hipócrita, vaya falso y en cuanto encontrara la oportunidad le haría pagar su maldad.

La fiesta de Azlyn fue todo un éxito, al menos para ella. Fue tal el descontrol juvenil que hubo, que los días siguientes no se habló en Marshall de otra cosa que no fuera eso, bueno, con excepción de esa otra cosa.

Pero regresemos a ese instante, al instante en que Ethan se aprovechó de mi baja guardia. Lo busqué por la sala cuando medio me hube recuperado, pero no estaba fácil encontrarlo. El descontrol de bailarines disfrazados y sudados no me dejaba caminar o siquiera ver y cuando intentaba llegar a la cocina, fui interceptada por un Neil de mejillas sonrosadas. Su mirada y su sonrisa fueron suficientes en ese instante para que yo me olvidara de mi guerra. Porque recordé el beso y recordé que me gustó. ¿Cuál de los dos?

Si, esa pregunta también me la hice y me regañé a mí misma. El de Neil, solo ese valía la pena recordar y así lo hice. Pasé el resto de aquella fiesta con el futbolista pelirrojo de sonrisa bonachona y me olvidé de aquel otro. Todo bien hasta ahí, e incluso el domingo, luego de soportar aquel ligero dolor de cabeza, también fue bien. Pasé la mañana durmiendo y la tarde intentando estudiar un poco y luego, luego vino el lunes.

Todo era normal. Los pasillos estaban llenos del sonido de risas y conversaciones, y el tema de la fiesta de Azlyn se comentaba en todas las esquinas. Azlyn tenía una atención abrumadora sobre sí y Zoe la acompañó en esa faena, yo decidí desligarme de todo eso, pero no pude. No cuando el blog de André publicó una nueva entrada.

Lo odié, lo odié con toda mi alma.

No lo supe sino hasta la segunda tutoría. Mi estudiante, un chico de primer año, traía una sonrisa inusual en el rostro, sobre todo porque siempre venía con ceño fruncido y expresión cansada. Cuándo le pregunté si estaba listo para comenzar, soltó una risita y dijo.

—Por supuesto, señorita Weasley. —Me puse alerta de inmediato, porque era muy raro aquel sobrenombre para mí, quiero decir: Hermione, lo entiendo, ¿pero Weasley?

—¿Perdón? —Él volvió a reír y créanme, no había cosa más humillante que ser el hazmerreír de un chico de primer año.

—¿No has visto la entrada del blog de André? —Rebuscó en su mochila cuando negué con la cabeza, sacó su teléfono y lo toqueteó, luego de soltar un: ¡Aja! Me lo tendió y fue entonces cuando la sangre comenzó a hervir por mis venas.

La entrada la encabezaba una foto de Ethan y yo, pero no era cualquier foto. En esa nos besábamos, en esa se alcazaba a ver su disfraz de Harry Potter y por desgracia para mí, el ángulo no ayudaba, pues parecíamos dos chicos conscientes de lo que hacían cuando en realidad, él me besó a la fuerza. Pero lo peor no era solo eso, sino lo que André escribió debajo de ella.

«¿De la guerra al amor?

Heather Jones es muy conocida por todos nosotros por ser la chica con el mejor promedio de Landon Marshall, lo ha sido así desde su primer año en el instituto y ella no pierde oportunidad de sacarlo a la luz. Este año, sin embargo, Ethan Lodge ha ganado mucho terreno en este ámbito. Siendo miembro de los mateatletas, presidente escolar y arrastrando notas excelentes de sus antiguos institutos, llegó a Marshall a destronar a nuestra reina.

Y como bien fuimos testigos en la campaña electoral pasada, estos dos tuvieron una batalla intensa, siendo Lodge el vencedor cuando una derrotada Jones renunció. Pero hay muchas cosas que se han estado murmurando por los pasillos y que hoy he decidido sacar a la luz a raíz de esta foto que me llegó vía email de una persona anónima.

La guerra nerdDonde viven las historias. Descúbrelo ahora