La temporada de futbol comenzó y el día de las votaciones se hacía cada vez más próximo. No estuve sola en las gradas cuando las animadoras abrieron la temporada con una muy elaborada rutina. Ethan se dejó caer a mi lado en el momento en que Azlyn era arrojada por los aires para abrir las piernas y luego caer en los brazos de sus compañeras.
—Así que... déjame adivinar. Te arrepientes de no haber hechos las audiciones con Zoe para las animadoras.
—Nunca dejara de sorprenderme lo poco que me conoces, Lodge. —Él sonrió y yo lo hice también.
—¡Marshall! —gritaron en coro las animadoras con los pompones al aire. Mientras tanto yo me maravilla con las cosas que el tiempo podía hacer.
Hacía unas pocas semanas Ethan era mi mayor rival, y no nos confundamos, lo seguía siendo, pero a diferencia de antes, ya no sentía que importara tanto. ¿Era horrible? ¿Me estaba convirtiendo en un zombie? No tenía ni rematada idea, lo único que sabía era que me sentía diferente.
Sentía que ya no me importaba dejar una tonta huella en Landon Marshall. Estúpidas supersticiones y estúpidos alumnos que las creían y las seguían. Creía que a esa altura lo único que deseaba era que este año llegara a su fin.
—¿Ya pensaste que vas a decir antes de la votaciones? —Las animadoras se retiraban ahora y los jugadores comenzaban a entrar. Vi a Neil mirar hacia las gradas, así que le agité una mano y él hizo lo mismo. Cuando me giré a ver a Ethan, éste tenía una mueca de incredulidad que no supe entender.
—Aun no. —Ethan se refería al discurso que debíamos dar los candidatos el día de las votaciones. Se suponía que era el último chance que teníamos para decirles a los estudiantes porqué debían votar por nosotros—. ¿Y tú?
—Lo tengo escrito desde hace días.
—Bien, entonces felicitaciones.
—¿De qué hablas?
—Por favor, no lograré escribir nada decente en dos días. —Miré hacia el juego. Acababa de comenzar y nuestro equipo se veía bastante bien—. Estas elecciones son tuyas, siempre lo han sido. Desde el momento en que colocaste tu nombre en esa estúpida lista.
—¿Realmente querías esto, eh?
—Te equivocas. —Clavé mi mirada en su rostro. Por primera vez era realmente consciente de lo que sentía por Ethan Lodge. Era una mezcla de sentimientos. Por un lado celos. Por otro lado cierto nervio. Y por último, me gustaba. Zoe siempre tuvo razón. Ethan era apuesto, con su cabello negro, sus ojos oscuros y sus cachetes regordetes—. Solo quería tener el promedio perfecto. Quería graduarme siendo la primera estudiante con un record de notas elevadas por todos mis años de instituto. No me importaba ayudar a nadie, solo me estaba ayudando a mí misma.
—No te creo ni por un segundo.
—Pues qué pena. Si me disculpas, solo vine a ver a Zoe.
Me levanté y me fui de allí en el acto. Mientras me dirigía al instituto me di cuenta que ya sabía que diría en mi discurso para antes de las votaciones.
***
—No sé, Heather. Me preocupas. —Zoe me aplicaba color a las mejillas con una de sus brochas. Azlyn estaba sentada sobre un escritorio y se aplicaba un brillo en los labios.
—Solo estas un poco paranoica, como todos. —Zoe apartó la brocha y me miró muy seria.
—No. Has cambiado. Aunque ni tú misma lo notes.
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La guerra nerd
Ficção AdolescenteExistía en la preparatoria Landon Marshall una tradición o más bien creencia realizada por los estudiantes de último año. Esa creencia condenaba a todo aquel que no la llevara a cabo a la maldición de un futuro miserable. Por eso, año tras año, los...
