Capítulo XIV

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"Hermanita, ¿qué tal ha ido?"
"Uff, este hombre me tiene totalmente pillada"
"Para que tú digas eso, o te has enamorado de verdad o habéis echado un buen polvazo"
"Pues mira, las dos"
"Ahí está mi hermana, me lo tendrás que presentar no?"
"¿Quieres venir a comer?"
"¡Encantada!"

— Óscar, vendrá mi hermana a comer con nosotros...
— Perfecto mi amor. Pero una cosa, ahora hazme caso tú a mí. Tú te quedas aquí y yo te preparo el desayuno. No digas nada, porque no es negociable.
— Bueno te espero aquí.
Escuché como Óscar estaba en la cocina, y yo me iba a vestir. Pero pensé, no tenía ningún tipo de prisa, así que me quedé bajo las sábanas pensando en si Raquel y Óscar se llevarían bien.
Cuando Óscar subió, no pude evitar soltar una carcajada, ya que se había puesto mi albornoz y le tapaba lo justo.
— ¿No te gusta?
— Sí, sí, me parece muy...
— ¿Sexy? Oh gracias.
— Si tú lo dices... —dije ya en pleno ataque de risa.
— Oye, no seas mala. Si no te gusta me lo quito, y ya...
— ¿Qué llevas debajo?
— Nada...
— ¡Entonces síiii!
Entre risas y charla, Óscar y yo desayunamos en la cama, con el simple sonido de algunos pájaros que pasaban de vez en cuando de fondo, y nuestras voces.
Después, nos vestimos y bajamos para preparar la comida.
— ¡Holaaa!
— Hola sister, este es Óscar. Óscar, Raquel.
— Encantada. Me han dicho que le tienes loca. —dijo Raquel señalándome.
— Eso espero porque ella a mí también. —dijo Óscar guiñándome un ojo.
— No os pongáis pastelones ahora —dije yo, muerta de la vergüenza—, venga pasa Raquel.
La comida fue genial, había un ambiente muy familiar y no parábamos de hacernos bromas entre los tres. Creo que hicieron buenas migas.

¿Estrellas, o tu mirada?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora