Capítulo XXII

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Ahora que lo pienso, ¿por qué estás leyendo esto? Es fácil. Todo tiene un fin, sea bueno o malo. Y quieres descubrir el mío. Bueno, para llegar al fin tendrás que esperar; hay unas cuantas curvas por el camino.

Me desperté, hacía un tiempo estupendo. Llamé a Óscar, que estaba en su casa, y él me dijo de ir a la playa a pasear. Yo accedí, por supuesto. Veinte minutos después, estábamos los dos en la playa.
— Óscar, he pensado que hoy, tú y yo podríamos... Ir a comer juntos.
— Me parece bien, amor. Pero nada de restaurantes o nuestras casas. Aquí mismo.
— A lo forma de picnic... Me gusta.
— Bueno... A mí me gustas tú.
Íbamos caminando, yo le miré, le sonreí y nos cogimos de la mano.
A veces se dice todo con una mirada, o con una sonrisa. Con ese gesto, y la sonrisa que me devolvió, expresamos lo mucho que nos habíamos llegado a querer.
Fue, probablemente, uno de los mejores días de todos los que he pasado junto a Óscar. Cogimos una pizza de un restaurante que había cerca, y nos la comimos juntos en la orilla. "Menudo plan..." pensaréis algunos; pues era nuestro plan perfecto.
El atardecer. Uno de los momentos más bonitos del día. Más si estás con esa persona; la persona.
Toda la magia se la cargó Raquel, que me estaba llamando.
— ¡¡¡Hola Mónica!!!
— Raquel, ahora no...
— Cállate, anda. Tengo la necesidad enorme de contarte mi vida.
— ¿No puede ser en otro momento?
— ¿Estás con Óscar?
— Sí, nos has chafado el momento.
— Pero, ¿estabais...?
— No, ¡guarra! Pero te has cargado las chispas.
— Bueno, esas se regeneran. Entonces... ¿No quieres saber nada de mí?
— Sí, claro. Pero mejor lo dejamos para mañana y yo también te cuento cosas...
— Vale sister, estaré en tu casa por la mañana.
Después de aquello, Óscar y yo volvimos a la ciudad entre rosas y miradas cómplices, y cada uno se fue a su casa.
Mi mente tenía cien mil cosas en las que pensar, pero había una que las superaba a todas sin duda. Y no creo que sea lo que estás pensando ahora mismo.

¿Estrellas, o tu mirada?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora