Los primeros minutos junto a Billie habían pasado bajo un silencio absoluto. Ninguno era capaz de decir nada. Y en el fondo deseaba lo contrario. Quería saber de él, qué es de su vida, que iba a hacer con su futuro. Quería saberlo todo. Sin embargo, ahí estabamos, en plena avenida, sumergidos en un silencio de los mas incómodos que había tenido en días, meses, años.
- ¿Y dónde vives? -Pregunta, finalmente.
Suelto un suspiro de alivio, pues pese a ser una pregunta un tanto simple, era necesaria para iniciar, de alguna u otra forma, una conversación un tanto más animada.
-En Green Square -Respondo, sin siquiera mirarlo.
-¿Dónde dijiste que vives? -Cuestiona, un tanto sorprendido.
-Lo que oíste... en Green Square -Susurro, pues conozco las reacciones. Y es que siempre que sabían donde vivía se volvían locos.
- Es una de las redes de casas más lujosas de la ciudad -Esta vez lo observo cuando habla, y el me lanza una mirada de vuelta, casi interrogadora.
-Si -Espeto, esperando que el hablar tan cortante signifique para él una señal de cambiar definitivamente el tema.
-Si mi madre juntara su sueldo diez años seguidos, sin sacar ningún peso, podría sólo arrendar alguna de esas casas -Suelta de repente, dejándome sorprendida por lo repentino de lo que ha dicho.
-Mmm... No sé qué decir -Vuelvo a mirar la venta. Las calles parecen algo más sencillo de observar que sus ojos.
-Tú familia debe tener mucho dinero.
-Lamentablemente sí -Hago una mueca.
-¿Por qué lamentable? -Dice sin quitar la vista de la carretera.
-Mi madre casi no está en casa, se la pasa de viajes y cenas con su nuevo esposo -Suelto, un tanto enfadada por recordarlo.
-¿Tus padres están separados? -Dice Billie, mirádome.
-Mi padre murió -Susurro.
- Oh, perdóname enserio no sabía. -Lamenta, mirando nuevamente la carretera.
- No importa... Él fue y será el mejor padre -sonreí, tranquilizandolo.
-Sabes, mi padre murió cuando tenía 10 años.
- Oh, cuánto lo siento... Debe haber sido duro para ti -Contesto, algo nostálgica. Ambos compartíamos un dolor inexplicable.
-Él me regaló a Blue, la guitarra de hace un rato -Sonríe, moviendo sus dedos nerviosamente en el volante- Es por eso que la cuido tanto. Ya es una reliquia en mi vida y me odiaría por siempre si algo le pasara.
-Es una preciosura, de verdad.
- Sí, lo es...
Los siguientes veinte minutos pasaron entre risas y una que otra historia de infancia. Billie había demostrado ser un tipo sensible, muy en el fondo había sufrido bastante con la pérdida de su padre, y estaba marcado por eso. Me hacía ver ese lado suyo que jamás imagine que tuviera, incluso creía que ambos podíamos tener más en común que aquel dolor.
Comenzamos a acercarnos a una reja gigante para entrar a la red de casas en las que se encontraba la mía. El conserje enseguida pidió documentación a Billie, pues era un requerimiento esencial si un desconocido deseaba entrar.
Billie se enfadó un poco y comenzó a buscar su identificación entre bufidos y palabrotas.
-Jaime, está todo en orden, venimos juntos... -Asomo la cabeza por la ventana, algo incómoda porque eso significaba estar aún más cerca de Billie, casi sobre él.
ESTÁS LEYENDO
Let yourself go (Editando)
Random__ Stevens con sus 18 años recièn cumplidos es una chica de buena situación económica, con un genio difícil de tratar y con la idea de hacer lo que sea con tal de cumplir su sueño... quiere estudiar música, pero su madre, con alma de ricachona y pre...
