Entramos al hospital como si de eso dependieran nuestras vidas. Corro rápidamente, de la mano de Billie, buscando el pasillo en el que está la habitación de Britt.
Lo primero que vemos es a Mike sentado en la sala de espera, con ambas manos tapando su rostro mientras un hombre alto y de delantal blanco le informa algo. Billie y yo nos miramos, completamente asustados y confundidos.
Nos acercamos lentamente, asegurándonos de escuchar alguna palabra que nos dijera qué ocurre.
Para cuando estamos a su lado, el médico a terminado de hablar. En el momento en que nos ve, hace un leve asentimiento con la cabeza, saludando.
-Lamento su pérdida -Dice, mientras ojea otros papeles. Vuelve a asentir y lentamente comienza a caminar en la dirección contraria a la que llegamos.
No sé que decir, Britt no puede, ella... No.
Nos sentamos a cada lado de Mike, apoyándolo en este difícil momento. No hablamos, esperando que él sea quien de el primer paso.
Apoyo mi cabeza en su hombro, dejando que las lágrimas resbalen por mis mejillas, sin detenerlas. Todo ha pasado tan rápido, ninguno de los tres puede creerlo.
-Ella... -Mike quita las manos de su rostro, dejandonos así la vista de sus ojos rojos e hinchados, junto a parte de su cabello revuelto. Está destrozado. Todos lo estamos.
-No hables si no quieres hacerlo, Mike -Dice Billie, dándole un apretón en el hombro.
-Es que ustedes no entienden -Gruñe, con la voz ronca. Se levanta bruscamente, mirándonos a ambos como si fueramos los culpables de aquella desgracia -Es mi culpa -Susurra, haciendo que desvíe la mirada hacia Billie, en confusión.
-Sé que estás triste, pero echarte la culpa no sirve de nada -Billie intenta levantarse, pero lo detengo.
-Todo estará bien, Mike -Tomo su mano, bajo la atenta mirada de Billie. Cuando siento que la aprieta, me levanto para quedar frente a él.
Mike me mira, completamente dolido y suelta un sollozo apenas audible, pero lo suficientemente fuerte para que ambos lo escuchemos.
-Estaba embarazada -Susurra, haciendo que las lágrimas vuelvan a salir de forma rápida e inesperada.
Abrazo a Mike cuando sus sollozos aumentan mientras pasan los minutos. Y no dejo de pensar en la forma drástica en que ese pequeño y su madre murieron.
-Ella estaba... estaba hablando por teléfono conmigo -Tartamudea, mientras limpia las lágrimas con el dorso de su mano- Me dijo que por tu culpa estaba alejándose de mi, que Helena ya le había informado de nuestro beso. Y que me arrepentiría de no poder ver crecer al fruto de nuestro amor. No entendí sus palabras hasta ahora. ¿Irónico, no? Era mi novia y no sabía que llevaba a nuestro hijo en su vientre.
No respondo, porque estoy lo suficientemente en shock como para articular alguna palabra. Esto es mi culpa. Si no nos hubieramos besado, si hubiera detenido lo que estaba apunto de pasar... Maldita sea.
Me separo de Mike y me siento donde antes estaba él. Billie me lanza una mirada antes de levantarse y socorrer a su amigo, su mejor amigo.
Mi mente vaga en varios recuerdos y situaciones, incluyendo el día en que conocí a Britt y se comportó como una excelente amiga a pesar de recién conocernos. Su voz, su risa, su melena rubia. Todo parecía irreal. Era muy joven y sana para morir. Y ese pequeño, él no tenía la culpa de esas estupideces. De mis errores.
Porque soy una completa estúpida. No todo gira en torno a mi, lo sé. Pero el futuro de ambos dependía de Mike y yo. Y fue jodidamente estúpido no detenerse, no pensar por un momento en la falta de respeto hacia Britt, a lo que un día fue y ahora no podrá serlo más. La traición esta vez tuvo consecuencias fatales.
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Let yourself go (Editando)
De Todo__ Stevens con sus 18 años recièn cumplidos es una chica de buena situación económica, con un genio difícil de tratar y con la idea de hacer lo que sea con tal de cumplir su sueño... quiere estudiar música, pero su madre, con alma de ricachona y pre...
