|CAPÍTULO 10|

51.5K 2.7K 350
                                        

Si puse esta canción aquí arriba es porque creo que identifica perfectamente a Mía... Ella en esta historia es la puta ama y no la típica  chica sumisa que se deja pisotear por el protagonista... ¿Ustedes que opinan? ¿Le viene o no?
——————————————————










MÍA









Desperté por los fuertes gritos de Gema pidiendo que la liberen, abrí los ojos lentamente y otra vez me encontraba en los calabozos, toque el lateral derecho de mi cabeza, dolía y cuando observé mi mano, estaba manchada de sangre— Genial— Me puse de pie con cuidado, sosteniéndome de la pared y mire a Gema, estaba aferrada a la reja, moviéndola con violencia mientras no paraba de gritar.





— ¡Sáquenos de aquí! ¡James, por favor!— Lloriqueaba.


— ¡Gema!— La llame pero siguió gritando— Gema…— Volví a llamarla y esta vez si me escucho, guardo silencio y volteo a verme— Ven, por favor— Le pedí y sin decir nada, corrió hasta mi y me abrazo.


— ¿Estas bien?— Nos separamos y miro la herida en mi cabeza— ¡Dios! Esos malditos…


— Tranquila, estoy bien— Trate de sonreírle— Además, no me esperaba que después de lo que hice me trataran con delicadeza y cariño— Suspire— ¿El murió?— Alce una ceja y un escalofrío recorrió mi cuerpo al imaginarlo.





Contra lo único que había disparado en mi vida habían sido muñecos rellenos de paja, usados para la práctica de tiro, solía ser la mejor siempre y temo que en verdad lo hubiese matado, no por el, si no por mi, nunca me vi convertida en una asesina, jamás tuve pensamientos tan retorcidos sobre acabar con la vida de una persona, pero ahora todo fue tan distinto, nadie tiene el poder para tomar vidas en sus manos, ni siquiera yo y aunque suene desquiciado, de corazón espero que el imbécil esté bien.





— El esta bien— Dijo una voz detrás de nosotros, miramos en su dirección y en nuestro campo de visión apareció James— Si quieres matar a un lobo, usa balas de plata, si no solo le causara heridas que sanaran más rápido de lo que parpadeas— Abrió la reja y se acercó a nosotros, detrás del aparecieron dos guardias que se quedaron a cada extremo de la reja.


— ¿Entonces nos sacarás de aquí?— Le pregunto Gema esperanzada y se acercó a el.


— Eso quisiera Gema, pero lo que acaban de hacer es un delito muy grave, atentaron contra la vida de nuestro Alpha, la autoridad máxima en la manada— Me miro— Fueron cinco disparos Mía, perdió mucha sangre pero esta sanando rápido, mañana por la tarde vendrá a verte, el mismo me solicito mantenerte en el calabozo junto a tu cómplice— Suspiro con pesar, se nota que la situación no le agradaba.


— No tengo cómplices— Solté sin más y Gema abrió los ojos sorprendida— Íbamos a ir al baño, pero me desvíe del camino, Gema trato de impedírmelo pero no pudo hacer nada al respecto, busque por todos lados hasta que encontré el despacho, entre, busque el arma y salí con ella dispuesta a matar al bastardo pero mi amiga volvió a tratar de impedirlo, fracaso y bueno, tu sabes el resto de la historia— Suspire, Gema miro al suelo y luego volvió a verme de una manera que no supe entender— Ella no tiene la culpa de nada, si huí junto a ella es porque yo quería sacarla de aquí, ese es mi plan y aún lo sigo pensando— Concluí.


— ¿Me estás diciendo la verdad?— Alzo una ceja.


— No tengo porque mentirte pulgoso— Le sonreí de manera sarcástica, James frunció el ceño y miro a Gema.

ALPHA REYDonde viven las historias. Descúbrelo ahora