"Jongin...
Es muy tarde en este lado del mundo, desperté para asegurarme que nuestro pequeño se encontraba bien y vi tu correo, no me voy a extender demasiado porque necesito volver a la cama, debo descansar, no sabes la guerra que dan tus hijos, tienen demasiada energía y son sumamente inquietos, cuando estén alrededor de Luhan serán difícil de manejar; pero aún con la necesidad de descansar no podía dejar de responderte.
Gracias, muchas gracias, por ir a visitarla, gracias por tus hermosas palabras, gracias por amar a nuestros hijos. Y si te soy completamente sincero, también espero el día en que podamos visitarla juntos, lo haremos cuando esté listo.
No te preocupes por Tae, yo también tengo miedo de perderlos, pero tenemos que superarlo, para poder vivir, sé que para mí es un poco más fácil porque los tengo conmigo, pero pronto los conocerás, te lo prometo. No tienes que sentirte culpable por las cosas que te has perdido, también yo soy responsable por ello.
Él esta bien Kai, no te preocupes. Si algo realmente serio le sucediera te diría que vinieras, de la misma forma que te pedí que visitaras a Sunjai. Se quedó en el hospital solo por prevención y no te preocupes por mi aversión a los hospitales, no me importa estar aquí si es por el bienestar de nuestros pequeños. No debes preocuparte tampoco por Kalani, ella está bien. Esta noche la está cuidando una pareja que es de mi entera confianza y también de la tuya.
Te prometí enviarte las fotos, y lo haré, pero cuando estemos en casa, cuando todo esté un poco más calmado que ahora.
No dejes sola a nuestra mariposita mañana.
Hasta pronto.
Kyungsoo."
Estaba completamente eufórico, ahora más que en cualquier otro momento del día y después de leer el correo de mi ángel, puedo tener casi la certeza de que el reencuentro estaba cada vez más cerca, lo podía sentir con cada poro de mi piel, en cada célula de mi cuerpo. Tenía que prepararlo todo, tenía que terminar de leer el libro, tenía que conocer exactamente el matiz de su dolor, para poder saber cuales eran las cosas por las que él necesitaba que le pidiera perdón. Así que la perspectiva del reencuentro no solo me llenaba de alegría sino de un miedo que me paralizaba. Miedo a que no pudiera perdonarme...miedo en que de alguna forma aún consiguiendo su perdón no quiera tenerme a su lado.
Sea como sea debería dejar los miedos y concentrarme en ir alcanzando un paso a la vez y uno de esos pasos era quitarme el fantasma de la muerte de mi mariposita y para eso debía escuchar de mi padre qué pude haber hecho para salvarla.
A pesar de mi cansancio por toda la descarga emocional del día, decidí salir de mi cuarto e ir en busca de mi padre.
Fui hasta su despacho, supuse que estaba allí y en efecto la luz estaba encendida por lo que seguramente estaría adentro. Toqué la puerta.
-Adelante-escuché la voz de mi padre desde el otro lado, entré y estaba sentado en su escritorio con el expediente de Sunjai que yo le había dado la noche anterior-Pasa hijo, siéntate-me indicó-Pensé que estarías descansando.
-Lo sé, es solo que necesito resolver esto, han pasado seis años y por primera vez siento que estoy cerca, que pronto podré tener a Kyungsoo frente a mi, podremos conversar, espero que podamos resolver las cosas, que podré ver también a mis hijos y decirles todo lo que siento por ellos y de alguna forma ganarme su perdón.
-Seguro que pronto los tendrás contigo hijo, no desesperes. Ahora nos tienes a nosotros para ayudarte-dijo dándome su apoyo.
-Por lo menos a ti, a Leesa, Sehun, Luhan y Tao-le dije siendo sincero, él sólo asintió sabiendo que no podía meter a Kris, ni a mi madre en la ecuación.
ESTÁS LEYENDO
EL OTRO
FanfictionKim JongIn era un reconocido y brillante arquitecto en la ciudad de Chicago, su mayor felicidad es haber encontrado y conocido al amor de su vida, a su alma gemela, a su otra mitad, a su todo. Uno de sus más grandes logros fué concebir tres maravill...
