"Outtake parte del capítulo 40"
Estaba absolutamente impaciente, aún faltaba una hora para que oficialmente terminara el año y a cada minuto que pasaba sentía que había sido una muy muy mala idea el pedirle a Jongin que esperáramos hasta hoy para reconciliarnos, debo admitir que en los días previos Kai me había regalado unos momentos increíbles y ni hablar de su trato hacia mi y los niños, él había cumplido su promesa de que me daría mi espacio y tiempo, justo como yo lo había propuesto, mi plan era tomarnos el mayor tiempo para ver si algo podría volver a ocurrir entre nosotros, yo estaba seguro de amarlo y de hecho jamás le guardé rencor alguno, todo lo pasado fue culpa de ambos, a pesar de ello yo todavía estaba un poco lastimado, aunque no lo odiara, tampoco me le iba a tirar encima a la primera, yo aún tenía un poco de miedo de intentar algo y que nuevamente cometieramos los mismos errores del pasado.
Aunque no podía negar que cada vez que salíamos, cada momento que compartimos en familia, hacían que mi imaginación volara, el solo ver la profunda alegría de nuestros hijos por estar juntos al fin como familia, los cinco, como ha debido ser desde hace muchísimo tiempo, eran momentos así los que me hacían ilusión de un futuro juntos.
Salí de mis pensamientos y volví a mirar a Jongin nuevamente para volver a perder el aliento ante lo atractivo y perfecto que se veía siempre, sin embargo esta noche se había superado, con ese pantalón de jean que le quedaba perfecto, con unos bonitos zapatos marrones, un suéter negro que contrastaba perfectamente con su piel, haciendo que esos hermosos ojos que tenía brillaran aún más y una sencilla franela blanca, ese aspecto sencillo y elegante, no pude evitar sonrojarme y es que era humano, tenía ojos por lo que era inevitable no apreciar la belleza del prójimo y es que Jongin era tan malditamente guapo y caliente, Dios mejor me detengo aquí porque si seguía con esos pensamientos iba a cometer una locura. Empecé de pronto a recordar todos los maravillosos momentos que hemos vivido estos dos días refugiados tras la puerta de mi habitación, que desde el momento que lo invité a cruzarla se había convertido en nuestra habitación y aunque esos momentos no hubiesen llegado a más, me hacían recordar nuestros momentos juntos, que aunque no eran muchos, eran muy valiosos para mi, otro factor que me hacía mucha ilusión era el despertar a su lado cada mañana y es que desde que empecé a dormir a su lado pude descansar, era como si todo lo malo se esfumara.
Perdido en esos bonitos momentos comencé a divagar en lo maravillosa que era nuestra primera fiesta en familia, cuando al percatarme de que Jongin me veía, o más bien me comía con la mirada, esa pequeña acción logró que me estremeciera, lastimosamente y a pesar de los años, él seguía teniendo ese efecto en mi; bajé la mirada, mientras me sonrojaba, queriendo evitar que Kai notará el embrollo que tenía por pensamientos y sentimientos esa noche.
Esta noche había decidido preparar una pequeña sorpresa para Jongin, en realidad no esperaba que algo pasara, lo hacía como una forma de agradecerle por estos maravillosos dias en familia.
-Hijo ya esta todo listo en el cuarto de música-me dijo mi Nana, quien sería mi celestina esta noche. Ella se encargó de alistar todo, lo que había preparado para esta noche.
Cuando dieran las doce de la noche y después de los abrazos de feliz año saldríamos a ver el espectáculo de fuegos artificiales, pero si soy sincero, estaba muy mervioso por la reunión en la sala de música. Una vez fuera, los Nonos se ofrecerían a llevar a dormir a mis hijos y mientras Jihoon dejaba a los pequeños en sus camas, Taehee entraría al salón de música a encender las velas y la chimenea, verificar que las mantas estuviesen perfectas y dejar un plato de deliciosas frutillas, chocolate y una fría y perfecta botella de Champagne. Puede parecer que estaba creando la velada perfecta, en realidad lo hacía porque las frutillas y el Champagne que elegí son los favoritos de Jongin, esa era mi forma de decirle gracias y también ambientaba un poco porque la charla que tendríamos sería un poco dura, sería imposible no recordar los malos momentos del pasado y quería que estuviésemos muy relajados para poder decir todo cómodamente. Un par de horas más tarde, cuando ya todo estuviera dicho, mi Nana repetiría la misma acción en el baño de mi habitación, llenando además de agua caliente el Jacuzzi, añadiendo las sales, la espuma y los pétalos que ya había dejado preparados. Esto era obviamente solo para mí, estaba seguro de que por mas calmados que habláramos, sería muy agotador y desgastante por lo que necesitaba despejarme y olvidar los malos recuerdos.
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EL OTRO
Fiksi PenggemarKim JongIn era un reconocido y brillante arquitecto en la ciudad de Chicago, su mayor felicidad es haber encontrado y conocido al amor de su vida, a su alma gemela, a su otra mitad, a su todo. Uno de sus más grandes logros fué concebir tres maravill...
