No quiero perderte.

29.6K 1.5K 326
                                        

~Calle~

Sentí como el agua fría inundaba cada parte de mi cuerpo, hasta el último rincón de mi piel.

Abrí los ojos y sentí que me faltaba la respiración por un momento hasta que saqué mi cabeza del agua, tomé una bocanada de aire y acomodé mi cabello hacia atrás poniendo atención en lo que acababa de pasar y el hecho de que me encontrara en el interior de la alberca.

Miré hacia atrás y vi los pies de Poché, subí la mirada y su cara estaba a punto de estallar entre risas, aunque tenía una mueca de preocupación.

Me reí al parecer de nervios por lo que sucedió y ella no había dudado en hacer lo mismo hasta que me quedé en silencio recordando por qué habíamos llegado a ese momento, su cara volvió a tensarse.

—¿Ya terminaste de reírte? —Pregunté tajante aun en la alberca.

—Tú te reíste primero—Se defendió y opté por darle la espalda girando los ojos.

Me quité el reloj que traía y lo aventé hacia el exterior de la alberca provocando que se estrellara de manera fuerte contra el suelo, me sentía enojada.

Gruñí dando un manotazo en el agua para después sentir un pequeño salpicón a mis espaldas. Me giré y vi la cabeza de Poché saliendo del agua.

—¿Qué haces aquí? —Le pregunté cuando la vi acercarse a mí.

—Quería ver que se sentía meterse a la alberca con ropa, a ti al parecer te gusta mucho nadar así—Me contestó levantando los hombros nadando boca arriba.

—Bien, salte ya entonces—Hable y ella se detuvo para volver hacia mí.

—No, ¿Por qué?

—Yo estaba aquí antes de que te metieras, ahora estas invadiendo mi espacio—Respondí alterada.

—No pensé que te molestara que invadiera tu espacio—Dijo Poche acercándose aún más a mí.

No sabía cómo reaccionar ya que era evidente que el comportamiento que estaba teniendo provocaba de alguna manera que mi enojo se esfumara, al grado de no recordar bien el motivo por el que estábamos discutiendo.

—En este momento si me está molestando—Estructuré nadando hacia el borde de la alberca para poder salir de ahí.

—Espera, ¿Vas a seguir molesta? —Preguntó ella deteniendo mi mano.

Decidí no contestar y me sumergí por completo en el agua, cerré los ojos e intentaba relajarme, solo podía escuchar algunos balbuceos de Poché que no lograba entender.

Permanecí unos segundo más sumergida gracias que mi papá desde pequeña me había enseñado a mantenerme viva aún bajo el agua al menos más de lo que una persona normal pudiera.

Abrí los ojos al escuchar como Poché intentaba hablarme debajo del agua, al mirar lo graciosa que se veía comencé a reír, de manera rápida saqué la cabeza ya que el agua amenazaba con meterse en mi garganta y no era lo mejor.

Terminé de reírme al momento en que Poché me dedicaba una mirada de molestia, para este momento me sentía relajada y su expresión hizo que me volviera a burlar de ella.

—Eres tan graciosa—Dije aún entre risas.

Giró los ojos y ahora fue ella quien se sumergió en el agua. Suspiré y me preparé para estar una vez más bajo el agua.

Abrí los ojos y noté que los de ella estaban posados en mí, nos quedamos así unos segundos hasta que ella salió para tomar aire.

—No podrías ni siquiera intentar salvar a Hermione Granger de las criaturas del Lago Negro sin ahogarte antes—Dije al salir del agua.

Quiéreme de una vez.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora