Junta.

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~Poché~

Habíamos terminado de guardar la ropa en la maleta ya que en un par de horas nos iríamos para Los Ángeles. Por suerte la ciudad quedaba a tres cuartos de hora de dónde estábamos y no sería un viaje tan largo aunque no queríamos llegar tan noche.

Esa semana que había pasado había sido una de las mejores, cada día me sentía más enamorada de Calle, de como era, de dormir con ella y hacer el amor por la noche o durante el día.

Después de la fiesta en una ocasión más nos reunimos con las dueñas de los bulgalows y está mañana desayunamos con ellas para agradecerles el lugar y el servicio que de verdad era muy acogedor y divino.

—No quiero irme de aquí—Dijo Calle parándose a mi lado recostando su cabeza en mi hombro, me encontraba en la terraza mirando a la bahía que aunque el cielo estaba nublado la hacía lucir hermosa.

—Tampoco quisiera irme —Comencé a hablar pasando mi mano por su espalda para sostenerla de la cintura—Pero tienes cosas pendientes y yo también—Dije finalmente suspirando.

Nos subimos al auto y puse un poco de música para el camino, recién habíamos terminado de comer y por fin había agendado una cita con Carina a las 08:00pm en la casa, después de esa semana y media desaparecida tendría bastantes cosas que decirme, aunque lo que más me interesaba era ver los nuevos proyectos que tenía.

Extrañamente cuando llegamos a la zona en la que se encontraba la casa comenzaron a caer gotas del cielo que a medida de los segundos caían de una manera más constante provocando que Calle pusiera a funcionar los limpiaparabrisas para llegar a la caseta de entrada en donde Frank nos recibía con una sonrisa hasta a aparcar el auto dentro de la casa.

—No pensé que llovería tan fuerte— Dije mirando a Calle que para ese momento había apagado el carro y buscaba sus cosas para cuando bajáramos.

—Lo bueno es que ya llegamos—Dijo tomando mi mejilla mientras me sonreía.

Bajamos del auto y después de que Calle tomó la maleta entramos por la puerta trasera, la tomé y la llevé al cuarto de lavado.

Eché un vistazo a la pinta que tenía la casa, podría jurar que Gretta había estado ahí por la mañana ya que le habíamos avisado de nuestro regreso con un par de días de anticipación.

Regresé a la sala y vi que Calle se había sentado en el sillón y tenía sus ojos cerrados, así de decidí ir a su lado.

—¿Estás cansada?—Pregunté mientras me subía al sillón recargándome sobre una pierna besando su mejilla.

Abrió los ojos y me sonrió haciéndome un pequeño espacio para que me acomodara más junto a ella.

—¿Y tú cómo quieres que no esté cansada?—Dijo con una pequeña risa—Dormimos dos horas Poché.

—Eso no te importó cuando te pregunté si ya querías dormir y seguías entretenida...—Silenció mi frase con un beso cálido y muy tierno.

—Seguiría sin importarme—Articuló tomando mi mejilla—¿A qué hora vendrá Carina?—Su pregunta había provocado que volteara los ojos y ella rio ante eso.

—Cállate, por que te juro que si se pone muy intensa la despido y contrato a alguien más.
Calle levantó las manos en señal de paz y besé sus labios.

—A las 08:00pm, ¿Qué hora es?—Pregunté mirando la pantalla de su celular que se encontraba al otro lado de ella, justo en el reposador del sillón.

—07:30pm—Respondió mientras hundía mi cara entre su cuello y aprovechaba para dejarle un beso.

—¿Y si mejor cancelo esa junta y vamos a la habitación?—Sugerí besando nuevamente su cuello.

Quiéreme de una vez.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora