~Poché~
—Hola, ¿Qué tal? —Escuché que saludó una mujer. Gretta la saludó de igual manera y decidí ponerme de pie para ver de quien se trataba.
—El guardia de la entrada me dejó pasar, ¿Está Calle? —Preguntó sonriéndole.
—Laurel—Pronuncié su nombre captando su atención.
—Hola Poché—Saludó e hice una seña a Gretta de que se podía retirar, —Calle me mandó un mensaje para ver si podíamos hablar, y bueno, por eso vine—Terminó de decir sin despegar la mirada de mí.
—¿Calle?, ¿Te dijo que llegaría hoy? —Pregunté extrañada.
—Si, se supone, ¿No?, ella es tu novia, seguramente te lo dijo—Habló un tanto sorprendida.
—¿Cuándo te dijo eso?
—Ayer me llamó por teléfono, y me preocupó de cierta manera por eso es que vine, pero creo que no ha llegado—Dijo caminando de espaldas, —Mejor regreso después.
—Espera—La detuve y ella se giró hacía mi—¿Ella te dijo que éramos pareja?
—¿Eran? —Preguntó extrañada, —No mencionó nada al respecto, solo dijo que quería hablar.
Asentí con una sonrisa demasiado forzada.
—Y lo de que están juntas creo que era demasiado obvio ahora que lo pienso, hasta luego—Se volvió a despedir y salió de la casa cerrando la puerta tras de ella.
Regresé al sillón aun pensando que lo que había sucedido era extraño, tomé el celular y llamé a Calle. Uno, dos y tres tonos para después mandarme a buzón, marque una vez más y sucedió lo mismo. Decidí llamar ahora a Juliana, pero su número no estaba disponible.
Ignoré de manera temporal la situación para poder seguir trabajando desde el portátil.
Al cabo de unas horas Gretta ya se había retirado de la casa y yo seguía intentando terminar la letra de la canción que tendría por nombre "Quisiera", ciertamente estaba inspirada en la mujer de la que estaba enamorada.
Entró a mi celular una llamada proveniente de la caseta de vigilancia.
—Buenas tardes, la señorita Peters está afuera, ¿Permito el paso? —Habló el guardia en turno.
—Sí, llegarán también dos chicas más—Avisé y sin más colgué la llamada.
Apagué la computadora colocándola en la mesita de centro, me puse nuevamente los tenis ya que me encontraba descalza.
Tocaron la puerta y abrí en seguida, Madison el día de hoy había elegido un conjunto parecido al mío lo cual me causo gracia, al parecer ella había pensado lo mismo.
—Me copiaste—Dijo intentando mostrarse ofendida.
—¿Yo? —Pregunté entre risas, —Tu lo hiciste.
—Si, como digas— Se acercó a mí y deposito un beso en mi mejilla. Le di el paso para que entrara.
—Linda casa María José—Habló mirando las paredes, y la decoración para terminar frente al sillón en el que me había encontrado hasta antes que llegara.
—¿Quieres algo de tomar? —Pregunté mientras ella se acomodaba.
—No, no— Negó de manera rápida, — Esperemos a que lleguen las demás y ya vemos que tomamos después.
Asentí y me senté junto a ella, platicamos sobre algunas cosas que teníamos en común, uno de los temas sobre eso era nuestra ropa que, aunque no era el mismo modelo coincidida en el color. Hablamos sobre nuestra marca favorita, el estilo que nos gustaba, zapatos favoritos y cosas tan de chicas que era gracioso. Me preguntó también sobre le cómo había empezado en el mundo del espectáculo y ella me contó su propia experiencia además de felicitarme por lo que le había hecho a ZARA y el haber aceptado el contrato con H&M.
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Quiéreme de una vez.
FanfictionPrimer parte de la bilogía Quiéreme. María José Garzón, sin duda una de las chicas más famosas del mundo tiene la vida que siempre soñó a lado de su inseparable mejor amiga Daniela Calle. Fecha de inicio: 11 de agosto de 2017. Terminada: 23 de dicie...
