Capítulo 26

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Por la mañana del lunes, Jul despertó a las seis, sintiéndose bastante adormilada

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Por la mañana del lunes, Jul despertó a las seis, sintiéndose bastante adormilada. Se preparó como pudo y se obligó a desayunar. Mientras bostezaba y miraba un punto fijo de la desierta cocina, se dijo que era solo cuestión de volver a la costumbre. Si antes cuando iba al instituto lo hacía, ahora también podría. 

-Buenos días, cariño.-su madre se había despertado bastante temprano también. Aun llevaba puesto su camisón verde agua y su cabello se encontraba alborotado-Esta difícil esto de madrugar, ¿no?-la mujer se acercó hasta ella y le dejó un beso en la cabeza, para luego ir a por una taza de café.

-Intento ser positiva, pero creo que estoy dejando de amar tanto las mañanas.-murmuró, mientras comía una cucharada del cereal. Diane rió con su voz un poco más grave de lo normal.

-¿Mark viene hoy? ¿Crees que le gustará la pasta? Invítalo para que se quede a comer...-Juliette tragó la mezcla de leche azucarada con los copos de maíz, sin masticar, provocandole tos y que varios cereales volaran a la mesa. Bastante asqueroso.

-Oh, pensaba decirle de ir a otra parte. Quería mostrarle la cascada, ya sabes, quizás la tranquilidad nos ayude a "inspirarnos".-explicó, recalcando las comillas, mientras con una servilleta limpiaba la superficie afectada. Su madre asintió con rostro soñador.

-Ah, vaya. Recuerdo que allí fue nuestro primer beso con tu padre.-Juliette dejó de comer, por miedo a volver a escupir como recién. Ya no sabía con que podía salirse la mujer que tenía al lado-Claro que para ese entonces tendríamos dieciséis años. Con respecto a eso, querida...-la chica comenzó a levantarse lentamente, sabiendo que una charla incomoda se aproximaba-¿Quieres que hablemos de...-Jul levantó su dedo en el aire, intentando que se detuviera-...bueno, yo sé que ya estás grande, pero nunca tuviste un novio y...

-Mamá, no lo hagas, por favor.-rogó-Alégrate de que te exima de tus responsabilidades parentales. Ya sé todo lo que tengo que saber, cumpliré veinte en un mes.-la mujer asintió de forma veloz y suspiró, agradeciendo aquello. Jul comenzó a irse, mientras tomaba un pequeño morral que colgaba de la silla.-¡Mark no es mi novio!-exclamó, antes de cerrar la puerta.

Diane suspiró decepcionada. 

...

Hicieron tal y como habían planeado. A cada cliente que fue de compras ese día, le notificaron los nuevos cambios, diciéndoles que se pasara de boca en boca. La mayoría lo comprendió al instante, pero otros refunfuñaron un poco. Sin embargo, ellas no podían hacer más que eso. Además, sabían que no complacerían a todos.

Cuando se hicieron las cuatro, las dos amigas se encontraban suspirando. Estaban un poco más cansadas de lo normal, pero con una profunda satisfacción. Sabían que el trabajo no les quitaría las cosas más importantes de la vida, como el tiempo y la familia. 

El ambiente olía a desinfectante y lejía, así que se limitaron a salir afuera y sentarse un rato en los escalones de la entrada, mientras esperaban a los muchachos. El calor estaba soportable, pero mientras te mantuvieras a la sombra. Thania habló, después de un tranquilo silencio.

Mi querido Mark ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora