Los rayos solares traspasaban las ventanas, a lo lejos se escuchaba el canturreo de las aves dando aviso de un nuevo día, un joven rubio se encontraba plácidamente dormido, al escuchar el sonoro canto abre su par de ojos azules, una sonrisa se forma en sus labios ¿Y como no? Si en frente suyo se encontraba aferrado a él su dulce hermanita que se encontraba totalmente dormida.
~ Debió de haber tenido una pesadilla, por eso se pasó a mí cama~pensó en sus adentros.
Seguía inmóvil, simplemente contemplando el placentero rostro de aquella rubia, no quería despertarla, le encantaba ver el rostro dormido de Rin, su querida Rin.
Con delicadeza dirige su mano a las mejillas de la chica y las acaricia con mucha delicadeza, procurando no despertarla. Ella, al sentir el tacto de las frías yema de los dedos de Len suelta un pequeño quejido.
- Hhmmm -abre sus ojos, dejando ver unas cristalinas color azul cielo.
- Buenos días dormilona - sonrió.
- Len... hola - sonrió igualmente, esa hermosa sonrisa le encantaba al rubio.
- Debemos ir a la escuela, levántate.
- No quiero ir - se aferró más a él, escondiendo su cabeza en el pecho de Len.
- Si vas, te prometo comprarte un helado de regreso - susurra.
Después de unos minutos, bajan al comedor para desayunar, donde en la mesa ya se encontraba sus padres, Lily y León.
- Buenos días -saludan los rubios en unisono.
- Hola queridos, ¿Listos para la escuela? - pregunta la madre con una gran sonrisa.
- Si mamá, aunque Len me ha obligado-refunfuña Rin.
- ¿Q... qué? Pero si es tu obligación ir a la escuela, tonta -golpea levemente la cabeza de esta.
- Ya niños, no peleen y vayan a la escuela, se les hará tarde.
Al terminar su desayuno se dirigen juntos a la escuela, por desgracia iban en diferente aula, pero eso no le impedía comer el almuerzo juntos de ves en cuando.
Al llegar, cada quien se dirige a su salon mientras se despiden con una sonrisa.
- Te veo luego, Len.
- Si, recuerda lo del helado tonta.
- Y como olvidarlo, hablamos de mi.
Las clases siguieron su curso normal.
Una impaciencia inundaba a Rin, le encantaba salir con Len, en sus adentros sentía algo más que fraternidad por el, algo mucho más grande que no podía explicar. Su corazón latía al mil porciento al sentir su tacto y al ver esa sonrisa que la volvía loca ¿Cuál era este sentimiento que la perturbaba? Su corazón se oprimía de solo pensar en el rubio, la necesidad de estar junto a él era muy grande.
¿Era un mal sentimiento? No lo sabía, ni siquiera sabía que era, desde siempre quiso a Len como alguien de su familia, pero eso estaba cambiando.
Pero... ¿Y que sentía Len por ella? ¿Acaso solo una simple fraternidad?
No lo sabemos.
ESTÁS LEYENDO
Amor prohibido.
RandomRin y Len son hermanastros; los dos se tienen un aprecio indescriptible, pero al pasar el tiempo ese amor fraternal se convirtió en otra cosa que no pueden describirlo, ¿Que les deparará su futuro?
