— Mira lo que traje de allá Rin—Nero saca entusiasmado una consola Nintendo de su mochila— Me la compre en Estados Unidos ¿linda no?
— No me digas —exclama emocionada, toma la consola y la pega a su pecho — ¡Es una Nintendo Switch! No sabes cuanto amo estas cosas.
— Lo sé, me encanta igual—sigilosamente vuelve a meter la mano dentro de su mochila, a lo que Rin le mira con interés — y se que te gustan estas cosas... Cierra los ojos.
La chica obedece lo que Nero dice, cierra los ojos a la par con una gran sonrisa típica de ella, la emoción hacia que su estómago se revolviera.
—Extiende tus manos—volvió a ordenar el chico.
Nuevamente Rin obedece y extiende sus dos manos, esperando impaciente por la sorpresa.
Nero deposita algo suavemente en sus manos y dijo —Ahora... Abrelos.
Rin los abre y mira el contenido que dejó Nero en sus manos, la emoción se esfumó.
—¿qué...?—dice confundida al averiguar lo que tenía.
Era una caja pequeña muy ligera, no parecía tener peso alguno, más bien parecía una caja sin nada dentro.
La rubia agita un poco la caja esperando encontrar algún tipo de masa dentro de ella... No había nada.
—¿Qué esperas? Ábrela—la animó sonriendo de oreja a oreja.
Obedeciendolo, la abre con menos emoción de antes, obviamente no iba a encontrar nada ahí.
Al abrirla por completo se encuentra con una pequeña nota pegada con cinta en la base de la caja.
Decía algo así:
'' Si quieres la consola debes ganártela con un beso. ''
La chica al leerla se ruborizó, y no exactamente por la hermosa y perfecta caligrafía de Nero, sino por lo que decía la nota. Poco a poco levanta su mirada para encontrarse con la de Nero, el rubor aún estaba presente en su rostro.
¿Desde siempre era un descarado o eso lo aprendió en Estado Unidos?
—¡¿N... Nero, qué significa e-esto?! —levanta la caja enseñándole la nota.
Nero al ver su reacción ríe a carcajadas, nunca se cansaba de estar con la chica, la quería tanto que le gustaba gastarle una que otra broma... Digamos que era su manera de demostrar su cariño.
—¿De qué te ríes? —musita enfadada haciendo un puchero.
—Realmente eres increíble —pasa el dedo índice sobre su ojo borrando una pequeña lagrima.
—No eras así Nero—dice más molesta que antes.
— Siempre fui así—sonríe — Siempre fui así... Sólo que antes era más tímido.
El silencio inundó la habitación, no era incómodo ni nada parecido.
Nero se acerca al rostro de la chica lentamente, Rin cierra los ojos nerviosa esperando el impacto de sus labios, apretandolos un poco.
Siente un cálido beso en su mejilla, los suaves labios de Nero se sentían fascinantes.
Su mejilla ardía, Rin toca la parte en donde besó dirigiendole la mirada, Nero sonríe y saca una caja de su mochila, contenía una Nintendo nueva.
—No especificaba que en los labios ¿Cierto? —le tiende la caja y ella la coge con sus dos manos.
— Gracias—responde en un intento inútil de no tartamudear.
La puerta del recibidor abre, Len llegaba de casa de Kaito, deja su calzado en la entrada para tomar un par de pantuflas, divisa un par de tennis Nike color negro en ella, ¿de quien serían? Se preguntaba a sí mismo.
La respuesta no se hizo esperar mucho, Lily sale de la cocina con un trapo en sus manos secando un plato de cerámica.
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Amor prohibido.
RastgeleRin y Len son hermanastros; los dos se tienen un aprecio indescriptible, pero al pasar el tiempo ese amor fraternal se convirtió en otra cosa que no pueden describirlo, ¿Que les deparará su futuro?
