Brindo por todos esos "no importa" que decimos cuando en realidad si nos importa, por todas esas lágrimas traicioneras que salieron sin avisar, por todas esas veces que nos hemos sentido decepcionados, por los encuentros nunca ocurridos, por todas las ilusiones que tuvimos y por todo el amor perdido. Brindo por eso porque ahora, ebria de tantas decepciones y alcohol, siento que eso aún duele, siento que caigo al vacío y los recuerdos pasan a mi lado. No, no estoy muriendo. Sólo estoy recordando en soledad rodeada de desconocidos.
Pienso en cómo es posible que nadie vea mi dolor, que nadie haya notado mi lágrima escurridiza y única, pienso en cómo es posible que miren sin ver.
Hago memoria y yo estuve en esa situación, viendo el dolor de la gente a mi al rededor sin notarlo, recuerdo todas las veces en las que crucé a alguien que posiblemente esté roto.
Brindo también por mi sociedad querida que, a pesar de querer saberse única y verdadera, le miente al mundo sabiéndose común e imperfecta.
La sociedad está cada vez más hundida en un mar de individualismo e hipocresía porque cada vez la gente se interesa más en uno mismo y es hipócrita al decir que le interesa el resto cuando no es así, todos queremos que nuestra situación importe de forma única, no me excluyo de esta situación, ni sé si podría cambiar del todo eso de mi, tal vez no lo logre, pero tal vez nadie lo lograría.

Sola.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora