Mientras tanto, en la habitación del pelinaranja, este se estaba preparando para ir a su "asombroso" trabajo. Se vistió con unos pantalones negros un poco ajustados y con una camiseta blanca con estampado, volvió a bajar con la esperanza de que su padre dejara de actuar como una cabra loca, tuvo suerte al saber de qué este se había ido ya a la clínica.
-me voy, nos vemos más tarde- se despidió de su hermana y de Rukia y salió por la puerta.
-adiós onii-chan, que te valla bien- le dijo Yuzu alegremente mientras lavaba los trastes del desayuno.
Ichigo decidió apresurarse a llegar con su loca jefa, ya que sabía que esta odiaba su impuntualidad.
Al llegar esta lo recibió como todos los días...
-HASTA QUE AL FIN TE DISIDISTE APARECER! ¡Hay mucho trabajo que hacer así que date prisa! - le dijo mientras le entregaba varias cajas y paquetes para ser entregados en lo largo y ancho de la ciudad de Karakura.
-Asegúrate de entregarlos todos a tiempo o sino tu serás el que paga las consecuencias
-QUE?!, pero son muchos, nunca los entregare todos tan rápido- alego el sustituto después de verificar las direcciones a donde tenía que ir
-tendrás que arreglártelas por ti mismo kurosaki, estas advertido- le respondió con voz autoritaria.
Sin decirle nada más, saco al chico a empujones de la tienda y le cerró la puerta en la cara.
-Tsk, vieja menopausica –mascullo en voz baja el kurosaki, de repente la puerta se abrió, y un florero voló directo a su cabeza, que por fortuna pudo esquivar.
-TE ESCUCHE NIÑATO! - oyó gritar a su jefa antes de que otro portazo le diera en la cara.
Luego de esa agradable reunión con su linda jefa – que se note el sarcasmo – tuvo que hacer un esfuerzo sobre humano para recorrer toda la ciudad entregando los pedidos.
Mientras tanto en la casa kurosaki, una pequeña pelinegra veía tranquilamente televisión, más específicamente el show de chappy, después de que este acabara decidió subir a la habitación del sustituto a leer algún manga, pero por desgracia, los que le parecían mas interesantes ya se los había leído, así que no tuvo que tomar una siesta mientras esperaba al idiota cabeza de naranja, almenos pelear con el la divertía.
cuando despertó, ya había oscurecido, bajo a la primera planta donde esperaba encontrar a las hermanas kurosaki pero todo lo que hallo fue una nota pegada al refrigerador, en esta decía que la pequeña yuzu y su padre habían decidido ir al centro comercial después de que el hombre terminara su trabajo en la clínica, también decía que se encontrarían con Karin para pasar una "tarde de padre e hijas" como había escrito el señor kurosaki.
-Me pregunto a qué hora llegaran?- inquirió en voz alta la kuchiki, no es que le importara quedarse solo en casa, era que se aburrida bastante desde que termino la transmisión de su adorado conejo en la televisión.
Pronto el sonido de la puerta y el escándalo que monto el mayor de los kurosaki le indico que el trió había llegado a casa.
Mientras tanto en alguna calle de la ciudad de Karakura...
-tsk maldita vieja esclavista, cree que puede hacer con la gente lo que quiera- se quejaba ichigo mientras iba camino a su casa, por suerte había entregado los paquetes a tiempo, pero se le hizo tarde para volver a su casa, y como no tenía dinero para el autobús o para tomar un taxi, se tuvo que ir caminando, después de haber corrido por toda la ciudad cargando varios paquetes, el pelinaranja creía que merecía ser recompensado, le hablaría a su jefa al respecto pero por ahora solo se concentraría en llegar a su casa, tomar una ducha relajante e irse a dormir, pero parecía que ese no era su día de suerte, de un momento a otro comenzaron a caer pequeñas gotas de agua que formaban una pequeña llovizna pero que rápidamente se transformaron en una lluvia torrencial, maldiciendo ese día con todos los improperios que se le ocurrieron, tuvo que acelerar el paso si no quería pescar un resfriado, al pasar por la acera de una calle bastante concurrida, oyó algo parecido a un grito. Se puso alerta inmediatamente, pensando que podría tratarse de un hollow, pero desecho esa idea en el momento que vio un auto venir a todo velocidad, se notaba que estaba fuera de control, aparte del hecho de que la lluvia lo hacía derrapar violentamente.
Otro grito llego a sus oídos y también algo parecido a un sollozo, rápidamente en foco la vista en la imagen de una señora adulta a la mitad de la acera, llevaba en brazos a una niña pequeña de aproximadamente 2 años, de inmediato se dio cuenta que el auto venia hacia ellas, a esa velocidad era seguro que ninguna sobreviviría al impacto, y así sin pensarlo dos veces su instinto de retejer se apodero de su cuerpo, en dos rápidas zancadas se aproximó a la mujer y la empujo con toda sus fuerzas, lejos de la trayectoria del auto, esta había perdido todo control que aun conservarse y ahora se hallaba girando violentamente.
Lo último que vi Ichigo fue las luces delanteras de auto
-Mierda- maldijo Ichigo antes de que todo se oscureciera y un dolor agudo le recorriera el cuerpo.
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Bueno aquí el segundo capitulo, espero que les guste, voy a intentar actualizar cada semana, pero no prometo nada, gracias por seguir la historia, hasta el próximo capitulo!
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El Mundo Correcto
Diversos¿Que pasaría si un día te dijeran que toda tu vida no es como debería?. Si por una serie de eventos desafortunados encontraras el verdadero lugar donde perteneces. Una antigua leyenda, un nuevo enemigo y el llamado de tu destino. Ichigo deberá encon...
