Era un día frio en la ciudad de Karakura, el viento soplaba fuertemente, y pequeñas gotas de lluvia caían del cielo nublado. Sin importar aquel clima, un grupo de personas se dirigían en grupo a darle el último adiós a Kurosaki Ichigo.
Su padre, Kurosaki Isshin, junto a sus amigos Ishida Uryu, Yasutora Sado y Asano Keigo, cargaban el fino ataúd de madera oscura, rumbo al cementerio.
Junto a ellos caminaban las hermanas, los amigos, maestros, compañeros de instituto y todo aquel que alguna vez compartió con el pelinaranja cuando aún estaba vivo, incluyendo aquella mujer por la que dio su vida aquel día lluvioso, quien llevaba en brazos a su pequeña hija.
Recorrieron el largo camino hasta el cementerio, hasta que al fin llegaron a su destino, al lado de la tumba de Kurosaki Masaki, descansaría también su primogénito a quien protegió de ser devorado por un hollow cuando el joven Kurosaki tan solo tenía 9 años de edad.
Al descender el ataúd, cada uno recordó los momentos vividos con el chico de naranjas cabellos, su padre y hermanas se abrazaban, mientras dejaban fluir todo su dolor a través de gruesas lágrimas, su mejor amigo, Chad, evocaba los tiempos en los que se conocieron, recordó a su amigo defendiéndole hasta el final, diciéndole que siempre cuidaría su espalda, y que esperaba que el hiciera lo mismo, siempre recordaría la buena amistad que tuvo con él. Ishida, aquel que declaró a Kurosaki su enemigo natural por este ser un shinigami, ahora sentía que a pesar de todo, siempre se consideraron amigos, lo iba a extrañar, aunque una parte de él se negara a aceptarlo.
De repente la lluvia comenzó a hacerse más fuerte, la misma lluvia que siempre estaba presente en los peores momentos, y que ahora era tan indeseada como en el pasado. Todos llevaban paraguas, debido a las manifestaciones que el clima mostró en los últimos días. Al ver la lluvia caer, Inoue se preguntaba que iba a ser su vida de ahora en adelante, el instituto ya no iba a ser lo mismo, ni el ir a cazar hollows, pero lo que más la preocupaba era preguntarse si podría superar aquel golpe a su ya maltrecho corazón, él siempre la protegía y la apoyaba en sus momentos difíciles, nunca le dijo lo que sentía porque no tuvo el valor de hacerlo, ahora ya era tarde, a su lado estaba Tatsuki, amiga de la infancia de Ichigo, la que le daba palizas en el dojo donde ambos entrenaban cundo eran pequeños ahora, estaba llorando, algo que casi nunca sucedía, esto la hizo recordar como el siempre acababa llorando después de sus peleas de karate, pero eso pasaba a segundo plano cuando veía a su madre, e inmediatamente una sonrisa se instalaba en su rostro, lo iba a extrañar, mucho, pero sabía que iba a estar bien, después de todo la soul society era más su hogar que el mudo de los vivos, se dio cuenta de ello cuando lo vio aquellos diecisiete meses, había vuelto a ser como antes de obtener sus poderes, la monotonía lo estaba consumiendo. El vivir permanentemente en el seireitei, aunque le iba a costar al principio, sabía que podría adaptarse.
El hombre encargado de la sepultura del joven Kurosaki, empezó a arrojar la tierra, que ya estaba mojada, al interior de la zanja donde yacía el cuerpo del chico, solo el sonido de los sollozos se escuchaba, y estos a su vez eran opacados por la estruendosa tormenta.
Kurosaki Ichigo era alguien imposible de olvidar, siempre estaría presente en la mente y el corazón de sus seres queridos, aun así, su familia y amigos mantenían la esperanza de algún día volverlo a ver, esto no era un adiós, era un hasta pronto.
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Horas antes, centro de Karakura
La lluvia había disminuido, una grúa levantaba el auto accidentado de la calle mientras que una ambulancia se encargaba del cuerpo del joven que había fallecido trágicamente en aquel accidente salvando a una mujer y a su hija, Mientras tanto, un hombre con una capa y una capucha de color negro observaba el panorama desde las sombras, saco de entre sus ropas lo que parecía ser un comunicador.
-Mi señor... misión exitosa- empezó a hablar con una sonrisa siniestra en su rostro- hai, ahora mismo- colgó y volvió a guardar aquel aparato en su capa,- Comienza el juego- dicho esto desapareció, dejando un destello azul donde antes se encontraba oculto.
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Algo corto lo se, pero necesitaba escribir esto en un capitulo aparte para que la historia pueda continuar fluidamente, pensé en poner a Rukia en el funeral, pero decidí no hacerlo ya que pensé que seria mejor que ella se quedara con ichigo en la soul society, el próximo capitulo ya sera un poco mas largo. Espero que les guste este cap, nuevos misterios, y probablemente nuevos enemigos se acercan, nos leemos pronto, adios! :D
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El Mundo Correcto
De Todo¿Que pasaría si un día te dijeran que toda tu vida no es como debería?. Si por una serie de eventos desafortunados encontraras el verdadero lugar donde perteneces. Una antigua leyenda, un nuevo enemigo y el llamado de tu destino. Ichigo deberá encon...
