Lo miraba a los ojos con decisión, una que no daba lugar a mentiras o excusas, quería la verdad y el pelinaranja sabía que no podía negársela. Precisamente era esto lo que él había querido evitar, esa mirada de preocupación que le rogaba confiara en ella.
-¿Porque no me lo dijiste?- le preguntó la shinigami, definitivamente se veía molesta, pero también se podía apreciar el alivio con el que miraba al pelinaranja. A lo que él tan solo se incorporó lentamente en la cama y la miró fijamente.
- Unohana-san ya te lo dijo todo, ¿verdad?- pregunto con una sonrisa derrotada.
- Si, lo hizo- afirmó frunciendo un poco el ceño-Pero ahora quiero que tú me digas que es lo que en realidad te está pasando.
Suspiró. Sabía que tarde o temprano debía decírselo, pero hubiera preferido que fuera tarde. No sabía que reacción tendría su amiga y eso lo asustaba un poco.
-Yo...- se pasó una mano por el cabello en busca de poder apaciguar sus nervios, sin embargo, la mirada de Rukia fija en él no lo ayudaba, además de que aquella mascara de oxigeno estaba empezando a molestarle, así que con mucho cuidado y lentamente se la quitó obteniendo un mejor resultado que la última vez que lo intentó.
Para la shinigami no pasó desapercibido el gesto de dolor que hizo su compañero después de quitarse el aparato, pero se contuvo de hacer cualquier cosa cuando escuchó que el chico se disponía a hablar.
-Tuve un problema ayer con mi zampakuto...- empezó a hablar sintiendo la garganta seca. Intentaba no mirar a los ojos a su teniente pues sabia la expresión que tenía.
- ¿Un problema?
- Si... yo estaba en mi mundo interior cuando pasó, mi hollow empezó a decir cosas que en realidad no entendí muy bien, lo que si entendí fue...- hizo una pausa y puso su mano en su pecho, justo donde estaba ese tatuaje circular que parecía un agujero y luego continuo- que íbamos a ser uno.
-¿Eso qué significa?- preguntó un tanto alarmada, no le gustaba para nada lo que estaba oyendo.
Ichigo al ver su reacción supo que esas no habían sido las mejores palabras para explicar lo que Hichigo le quiso decir.
- Creo que ahora puedo usar su poder sin que trate de controlarme, pero la manera en que nos "fusionó" no fue muy agradable, estuve a punto de desmayarme hasta que apareció...
- Renji- completo su frase recordando lo que le dijo su amigo pelirrojo.
- ¿Él te lo dijo?- le preguntó extrañado interrumpiendo su historia y fijando sus ojos en ella.
- Si... bueno, de hecho él estaba aquí, se aseguraba de que estuvieras bien- le sonrió levemente.
Eso lo sorprendió un poco, sabía que él y Renji eran amigos pero, le alegraba saber que se preocupaba por él. Tendría que agradecerle cuando lo viera.
-Entiendo...- dijo sonriendo también.
- ¿Eso es lo que te tiene así?- preguntó la pelinegra intentado retomar la conversación anterior.
- Si... No, digo... solo en parte- volvió a desviar la vista con una mano en su nuca en señal de nerviosismo.
Rukia solo lo miro con una interrogante brillando en sus ojos, ¿qué otra cosa podía amenazar de esa manera la salud de Ichigo?
-Quiero oírlo- le dijo decidida tomando asiento en el borde de la cama y mirándolo decidida.
El empezó a relatarle su sueño lo más detalladamente que pudo, todo lo que vio, sintió y oyó mientras estuvo en aquel oscuro lugar y cómo fue su despertar esa mañana en la mansión Kuchiki.
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El Mundo Correcto
Random¿Que pasaría si un día te dijeran que toda tu vida no es como debería?. Si por una serie de eventos desafortunados encontraras el verdadero lugar donde perteneces. Una antigua leyenda, un nuevo enemigo y el llamado de tu destino. Ichigo deberá encon...
