Eran alrededor de las ocho de la noche cuando Hyeji recibió un mensaje de Yeonhee. Fue la vibración de su celular sobre el escritorio que había en su habitación de lo que la despertó. Sin quererlo se había quedado dormida sobre las hojas de papel entre las que se había pasado toda la tarde. Había estado profundizando en el concepto para su proyecto, las posibles posiciones y ángulos sobre los que necesitaría trabajar con su modelo y había elegido una paleta de colores. No sabía si Kim Namjoon iba a aceptar ayudarla cuando se lo pidiese (tampoco tenía muy claro cómo preguntárselo), pero prefería tener todo preparado de antemano. Sólo por las dudas.
Hyeji se restregó la cara en un intento de borrar el sueño de su rostro y tomó su teléfono de la mesa. Su habitación estaba algo a oscuras debido a que el sol había caído rato atrás y había olvidado de encender las lámparas, por lo que apretó los párpados cuando la luz de la pantalla le iluminó la cara de repente. Leyó el mensaje de Yeonhee con los ojos entrecerrados.
"salimos. hoy. yoongi lleva a sus amigos."
Aquello acabó por despertarla. Hacía tiempo que no salía a divertirse, y desde que había descubierto lo mucho que le gustaba bailar aprovechaba las pequeñas oportunidades que tenía para hacerlo. Yeonhee y Boyoung no eran tan encendidas como ella, pues les daba algo de vergüenza desenvolverse frente a desconocidos (y sin una coreografía, ¡menos!), pero a Hyeji jamás le había preocupado demasiado lo que los demás pensasen de ella. Disfrutaba de la espontaneidad, se dedicaba a vivir el momento de la mejor manera y disfrutar. Se arrepentiría cuando fuese vieja y arrugada.
Intercambió un par de mensajes más con Yeonhee, quien le explicó que Yoongi tenía un lugar al que llevarlas y que irían a por ella en media hora. Hyeji se levantó de su silla como si le hubiesen puesto un resorte en los pies y corrió a encerrarse en el baño de la habitación. Su compañera no estaba, pero aquello no le resultó demasiado extraño. Eunjung rara vez se encontraba en el dormitorio. Hyeji la había visto entrar y salir del cuarto vecino más de una vez, pero jamás le había preguntado nada. Suponía que la chica de al lado y ella eran o muy buenas amigas, o muy buenas novias, pero no era su vida y tenía mucho cuidado de no entrometerse (en realidad se estaba muriendo de curiosidad, pero no carecía de las agallas para preguntarle).
Se pintó antes de vestirse. Le agradaba el maquillaje definido pero no extremadamente llamativo, así que se dedicó a pasar el delineador cuidadosamente por sus párpados superiores y a esparcir el lápiz labial oscuro por su boca con una rapidez y precisión que sólo le había regalado la práctica. Le hubiese agradado ser capaz de admitir su gusto por el maquillaje mucho antes, de ese modo no le daría tanta timidez ponerse un poco todos los días en vez de sólo utilizarlo en ocasiones especiales. Como en aquel momento, que estaba terminando de acomodar su blusa negra y sus zapatos altos antes de abandonar el dormitorio. Era viernes y tenía el sábado libre (sólo debía estudiar), así que no estaba preocupada por regresar tarde. Además, lo más probable era que Eunjung no estuviese en la habitación al volver y no tendría ocasión de molestarla.
Se balanceó hasta la puerta de calle con tanta gracia que resultaba imposible decir lo mucho que ya le dolían los pies a pesar de sólo haber caminado unos cuantos metros. De pequeña su madre solía decirle, medio en broma, medio en serio, que había sacrificios que una tenía que hacer para estar guapa. Pero en aquel entonces, cuando lo único que Hyeji sufría era el ataque del cepillo que le tiraba demasiado del pelo cada vez que se peinaba para ir a la escuela, no tenía ni idea de a qué se refería.
Yoongi se encontraba apoyado contra el costado de su coche, revisando su reloj pulsera con expresión hastiada. Hyeji supuso que llevaban esperándola unos cuantos minutos. Saludó con la mano a Yeonhee, que estaba colgada del brazo del chico hablándole alguna palabra que consiguió sacarle un par de sonrisas. Le hizo seguidamente un gesto a Boyoung, pero su amiga no advirtió su presencia. Estaba distraída, viendo absorta algo en su celular en el interior del auto.
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Grafito y tinta » Namjoon;BTS
FanfictionHyeji y Namjoon se conocen por pura casualidad. Ella, estudiante de artes, necesita un modelo para su clase. Y a él, tímido y algo torpe, no le vendría mal un poco de apoyo moral para invitar a una chica a salir. Pero cuando las cosas comienzan a to...
