trece

8.6K 1.1K 517
                                        

Boyoung se removió incómodamente en su lugar, jugueteando con las manos sobre sus muslos. Hyeji sabía que no le gustaba demasiado eso de ser el centro de atención, pero trató de calmar sus sentimientos de culpa al recordarse que se lo debía a Namjoon. Sólo tenía que darle una mano, un pequeño empujón, y estaba segura de que el resto sucedería por sí solo.

—Verdad, supongo —decidió su amiga, intentando mantener una expresión impoluta. En realidad se estaba muriendo de los nervios y había escogido verdad porque no quería arriesgarse a tener que hacer algo ridículo. Por supuesto que aquello había frustrado un poco las ideas de Hyeji, pero se las arreglaría. Sí, ya hallaría una manera de cumplir sus propósitos.

—Vengaaa —habló Hoseok desde su lugar, tono molesto—. ¡Eso es aburrido!

Boyoung lo miró con un puchero, pero no dijo nada. Hyeji notaba como una queja comenzaba a crecer en su garganta, pero la conocía de sobra como para saber que no diría nada al respecto. Tal vez era porque no tenía la confianza suficiente con Hoseok como para animarse a ser grosera con él, o porque no quería dañar la imagen de paciencia y calma que había construido inconscientemente a lo largo de los años. A lo mejor se trataba de ambas cosas. Hyeji no sabía nada con certeza excepto que ese comportamiento no podía ser demasiado sano para su amiga. Acababa de comprender que algunas personas eran como vasos de agua a la espera de ser desbordados si no se los trataba con cuidado.

—Déjala —le dijo Namjoon en cambio, sorprendiendo un poco a Hyeji—. Cuando a ti te toque, eliges lo que quieras.

—Hobi-hyung tiene razón —lo apoyó Taehyung con una sonrisa ladeada—. Venga, no seas aburrida, Boyoung.

La aludida parpadeó y torció los labios, ahora evidentemente molesta. La tensión entre ella y Taehyung era palpable por todos lados desde que habían comenzado a jugar, y parecía que estaba a punto de rebasar su paciencia. Hyeji se preguntó si el vaso iría por fin a derramarse.

—¡Yo no soy aburrida! —casi que chilló Boyoung, encogiéndose sobre sí misma al darse cuenta de que había hablado demasiado alto. El resto se la quedó mirando, expectantes, sin animarse a decir nada que la hiciese enfadar aún más. Boyoung respiró hondo y se sentó derecha, cruzándose de brazos y adoptando una expresión un tanto más fría—. De acuerdo —dijo al final. Hyeji ladeó la cabeza y parpadeó con rapidez.

—¿Eh?

—Dime un reto, ya que soy aburrida —volvió los ojos hacia Taehyung, quien estaba haciendo un esfuerzo muy grande para no echarse a reír. Hyeji quiso atribuirle el comportamiento infantil de ambos al alcohol, pero no le parecía que hubiesen tomado tanto como para que aquello fuese verdad. Si lo pensaba bien, Boyoung y Taehyung se habían pasado discutiendo por tonterías desde que se había encontrado con ellos. ¿Habría sucedido algo entre ambos de lo que no estuviese enterada?

—Vale... —casi que murmuró al final, no muy convencida. Se llevó el pulgar a los labios y lo mordisqueó distraídamente, intentando pensar un buen desafío. Aquella era la oportunidad perfecta para darle una mano a Namjoon, y no quería desperdiciarla por estar falta de ideas. Pero, ¿qué podía hacer? Tampoco era como que quisiese poner a Boyoung en una situación incómoda; no quería ser tan brusca.

—¿Y bien? —insistió Hoseok, con un brillo de ansiedad en las pupilas. Estaba disfrutando de todo aquel asunto de sobremanera. No había habido ni una sola ocasión en la que Hyeji lo hubiese visto triste o desganado, por lo que atribuía su buen humor a algo natural en él.

—No la apures —lo reprendió Namjoon, inclinándose sobre sus rodillas para verlo a la cara. Hoseok separó los labios como para quejarse, pues ya era la segunda vez en la noche que Namjoon lo sermoneaba, pero volvió a sellarlos en cuanto Hyeji se dispuso a hablar.

Grafito y tinta » Namjoon;BTSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora