Abrí mis ojos que miraban directamente al suelo, no podía moverme, de arriba chorreaban inmensas gotas de ¿brea? O tal vez petróleo, eleve un poco mi cabeza y observe a la pequeña creatura siendo traspasada por una gran estaca de madera, me miraba fijamente a los ojos, pero estos yacían perdidos en una eterna oscuridad. Al volver en si voltee muy bruscamente y la vi...
—¿tú no estabas...— no podía ni hablar, era Rachel, parecía estar cansad ¿se había parado con tanta fiebre? Pero eso era lo que menos me importaba, ella había regresado a mí, estaba conmigo.
—Noah, siempre voy a estar contigo— se agacho y luego me abrazo, me había tomado unos segundos para verificar que ella estaba allí, que eso no era un sueño, la abrace con todas mis fuerzas sin ganas de soltarla nunca más. El sol reflejo su luz y los dos volteamos hacia la ventana, la bestia que seguía allí derramando su brea al sentir el tacto de la radiante luz, se fue desvaneciendo hasta hacerse cenizas incluso con estaca y todo, la habitación quedo vacía a excepción de nosotros dos.
—Noah...— no lo había notado, la fiebre de Rachel desapareció.
—¿crees que fue culpa de ella que me diera fiebre repentinamente? Tal vez no quería que estemos en su casa pero, ¿era de ella? ¿Fue alguna vez una humana? — a Rachel le abundaba la curiosidad pero la única respuesta que le di fue la satisfacción a sus preguntas.
—Creo que nunca lo sabré— al principio me miro confundida pero luego simplemente sonrió y me tomo de la mano. Ya todo estaba iluminado, bajamos las escaleras y así mismo salimos de la mansión, tome la bicicleta y junto a Rachel nos dirigimos de nuevo a casa y al llegar vimos a mis padres sentados en la puerta de la panadería.
—Llegamos de nuestro paseo por allí— los dos procedieron a abrazarnos y mama añadió.
—pues si eso fue un paseo es mejor que no salgan ni a dar la vuelta— después de saludarnos mis padres empezaron a trabajar, Rachel y yo no habíamos dormido y nos sentíamos cansados, subimos los dos a mi habitación y nos sentamos en mi cama.
—Noah, tengo mucho sueño creo que me iré a descansar quizás hasta mañana— me alegro notar que su cara tenia la expresión de no querer irse. Finalmente se fue sin que me dieran fuerzas para decirle que se quedara conmigo, aunque tal vez le pareció incomodo que un chico y una chica durmieran en la misma cama pues solo eso lo hacen las parejas o los casados, podría decirse que somos un tipo de pareja que no lo ha hecho oficialmente publico incluso hasta para nosotros mismos.
—Noah, mi cuarto esta desordenado, no había terminado de empacar— su cuerpo se recostaba de la puerta, seguro estaba esperando a que yo la invitara a pasar.
—Puedes pasar aquí el rato si quieres, no tengo ningún problema—.
—pero eso solo lo hacen las parejas— al instante sabia que me diría eso, pero pronto recordé que nosotros somos una pareja que además de estar enamorados ahora estamos viviendo juntos, lentamente me pare y me dirigí hacia ella.
—Lo mismo digo— pienso que ella había entendido, nosotros somos una pareja entonces no importa si los do dormimos en una sola habitación.
—Solo dormiremos, no te preocupes— eso bastó para que así tomara mi mano y acompañarme en mi profundo sueño, yo pase a acostarme primero y luego ella se recostó al lado de mi, al igual que en la mansión puse mi brazo encima de su estomago y después de observarla caímos dormidos.
No recuerdo el sueño que había tenido al quedarme dormido, pero si recuerdo el salto que di a causa del más fuerte grito de mi madre.
—NO PUEDE SER!!!!!!!!!!!!!!! — salte de manera exagerada y sostuve fuertemente a Rachel, ella salto después de verme hacerlo, al final los dos miramos hacia la puerta y allí estaba mi madre.
—Queridos!!! ¿no creen que es muy pronto para aparearse? — no sé cuanto tiempo habíamos dormido pero al ver la ventana el sol todavía estaba a punto de ocultarse, justo como cuando simplemente nos fuimos a dormir.
—mama no es lo que piensas, Rachel tiene el cuarto desordenado y por eso durmió aquí conmigo ¿Cuánto tiempo dormimos? — mi madre se había calmado un poco más.
—Desde la tarde de ayer hasta la tarde de hoy— eso me calmo un poco, habíamos dormido casi 24 horas eso era suficiente.
—Noah, gracias por compartir conmigo, ahora iré a desempacar para que así pueda tener mi habitación— Rachel salió del cuarto y yo me quede pensando, tal vez debería proponerle matrimonio a Rachel pero eso sería absurdo porque apenas tengo 18 años, lo normal sería que esperara los 20 o sea, esperar a que sea mayor.
Ya llegada la noche, Rachel entro de nuevo a mi habitación.
—Aquí está la cena, con mucha suerte logre desempacar todo y la habitación esta como nueva— Rachel se sentó a mi lado trayéndome una bandeja con cinco panes y un chocolate caliente, yo sabía que eso además de ya haber dormido me daría otra vez sueño.
—Rachel he estado pensando en una cosa— ella miro con curiosidad pero eso no me detuvo, sabía muy bien lo que debía hacer y decir.
—quizá no sé, dentro de algún tiempo quisiera utilizar más que todo las joyas del cofre para así mudarnos a una casa nueva en la gran ciudad, todo lo que sucede aquí los pone en peligro y eso es justo lo que quiero evitar, pienso que allá todo estará más seguro— no sabía exactamente lo que iba a responder, tal vez no quería dejar este lugar o pensaría que la estaba abandonando, antes de decir cualquier cosa me contesto.
—está bien Noah, tienes razón, pienso que una nueva vida en un nuevo y seguro lugar nos quedaría muy bien— me regalo una pequeña sonrisa y yo se la devolví.
—Bueno, por ahora debemos dormir— al ya estar por irse de mi cuarto, la emoción me invadió.
—y cuando estemos en la ciudad te propondré matrimonio— me quede paralizado al decirlo, no sabía qué hacer y ella solo volteo con una sonrisa.
—pues más vale que no se te olvide— al salir, me recosté de un tiro en mi cama pensando en lo que había dicho, me estaba comprometiendo, no paso mucho tiempo antes de que aceptara lo dicho y luego quedarme dormido.
YOU ARE READING
La llamada del Reflejo ©
Terror✔Una Historia de Ariel Lampe. ✔Los Derechos de este libro son reservados y protegidos. ✔Una portada de @Jst1ne. ➤SIPNOSIS: La llamada del Reflejo trata de Noah, un joven campesino pobre que narra su propia y desgraciada y historia, que va cambiando...
