- Buenas noches. Levy, podemos hablar? - pregunto el redfox aún con Aquella sonrisa en su rostro. La Mcgarden no pudo evitar que en su rostro se mostrará la felicidad que sentía en aquel momento.
- Este... Yo... Estoy trabajando gajeel, lo siento. - susurro algo avergonzada por tener que rechazar así al pelinegro, ella tenía un presentimiento y era que el hombre que estaba sentado en la barra no era cualquier tipo, algo se lo decía.
- vamos enana, solo será un momento, la coneja puede atender. - El pelinegro que estaba al lado de levy frunció el ceño al escuchar las palabras del redfox, algo no le gustaba de esa "visita" Y eso era el ramo de flores y la cara de gajeel. La Mcgarden miro a la rubia que antes tenía cara de fastidio y ahora se encontraba con una sonrisa. Lucy asintió dejándole saber a levy que ella atendería para que hablaran, levy sonrió y salió de allí con gajeel. Caminaron hasta el auto del redfox y ahí se detuvieron a hablar.
- Que... Pasa gajeel? - preguntó la peliceleste algo nerviosa, temía en que Sting supiera que el estaba allí. El pelinegro le extendió el ramo de flores con su típica sonrisa.
- Toma, son para ti.
- Muchas gracias, estan hermosas. - la Mcgarden tomó el ramo con su sonrisa más tierna y las mejillas de un tono rojizo. Gajeel la miraba orgulloso de su reacción, pues le dejaba saber que su gesto le había gustado.
– Bueno, debo irme, no te quiero causar problemas en tu trabajo, aunque no se porque siguen trabajando aquí. – el redfox desvío la mirada cruzándose de brazos, no le veía el sentido a que estuvieran todavía allí, si las maltratan he incluso una de ellas fue vendida, quien sabe que les podría esperar a ellas.
– Porque no tenemos dinero y necesitamos el trabajo, además, pues... – la mcgarden pensó antes de continuar, dio un suspiro y miro al redfox a los ojos. – Nos vemos gajeel. – sonrió con amargura. Gajeel solo bajo la mirada y asintió para luego entrar a su vehículo y marcharse de allí. Levy se llevó una de sus manos a su pecho mientras veía el ramo de flores, volvió a dar un pequeño suspiro para volver a su trabajo, mientras caminaba a la entrada de sabertooth, escucho unos murmullos y volteo hacia la dirección de donde provenían encontrándose con una escena que jamás se imaginó.
– Bueno dime ya, cual es la "gran" Noticia que tienes?
– Que... Tengo mucha suerte. – lo miro con cara de victoria. – me preocupaba que pasaría en unos meses, aunque le hubiera dado pruebas, no resultaría si no lo estaba en realidad.
– Escupelo de una vez! – dijo ya impaciente por los rodeos que se traía su acompañante.
– Estoy embarazada, puedes creerlo? – exclamó con alegría. – ahora Natsu no me dejará.
– Como? Tu maridito se digno a hacerte el amor? – dijo en tono burlón el Rubio al momento en que estalló en risas. La albina lo miraba molesta por su comentario.
A solo unos pocos metros de distancia la mcgarden permanecía observando aquel encuentro con la boca abierta. – "Un momento... Esa mujer... La he visto... "– siguió observando mientras trataba de recordar donde había visto a aquella mujer.
– Eres un idiota Sting.
– Ya, ya, bueno, que pasó dime, no que estaba muy decidido a dejarte, que se yo. – el Rubio trato de contener la risa mientras miraba a la albina, esperando su respuesta.
– Pues así es... – le costó decir aquello, pues no le gustaba admitir que su esposo ya no la amaba.
– hm!? Entonces me estas diciendo... Que estas embarazada de otro hombre y le dirás que es suyo? Eres lista, lo admito, aunque... – la miro de los pies a la cabeza con una sonrisa traviesa. – Aunque me sorprendió, cuando lo hicimos.. Me dijiste que jamás habías engañado a tu esposo.
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La Stripper.. Y El millonario.. ❤
FanfictionLucy heartfilia es bailarina exótica, natsu dragneel es un gran empresario y aparte está casado con lissana, tienen 4 años de matrimonio, pero lucy despierta algo en natsu que lo hace querer dejar de ser el ;ese hombre serio que solo pensaba en su t...