Gonzalo se echo conmigo en la cama, me hizo recostar mi cabeza en su pecho.
Oía los latidos de su corazón, su respiración tibia cerca de mí.
—Me gusta tu cabello. —me dijo.
—Creí que estabas dormido. —respondí.
—Aún no, quiero disfrutar este momento a tu lado.
—Gonzalo... —me acomode para mirarlo a los ojos— háblame de ti.
—¿Que? —preguntó sin entender.
—Que me hables de ti, que haces aparte de estar metido en eso que no puedes salir.
—¿Quieres saber de mí? —preguntó confundido.
Asenti.
¿Porque le sorprende tanto?
—Bueno... Siempre estoy viéndote en la Universidad, me gusta cuando te quedas pensando —rio— tienes una manera peculiar de hacerlo.
—¿Estas acosandome indirectamente? —pregunté.
—Tal vez... —sonrió de lado.
—Oye! —me queje— Ahora tendré más cuidado.
Río.
—Deberías verte, es muy interesante.
—Ya... No desvies el tema, Cuéntame...
—No se que más quieres saber Blake.
—¿Que haces saliendo de la Universidad?
—Ahmm... Antes iba al empleo en starbucks, pero... Lo deje y ya sabes...
—¿Porque lo dejaste?
—Oye... —se quejó acariciando mis dedos.
Tenía sujetado mis manos.
Se había sentido incómodo.
—Esta bien... —suspire— ¿y que hay de tus padres?
—Ellos...
Lo miré.
—No se, yo no recuerdo nada de ellos.
—¿Que?
—Desde que tengo memoria yo sólo tengo a mi hermana y por ella es que tengo que trabajar...
—¿Tienes una hermana? —pregunté sorprendida.
Eso no me lo esperaba.
—Si, ella esta estudiando en la Universidad de Boston y...
Por eso él es estudiante de intercambio.
—Estas metido en eso por ella, para pagar sus estudios... —deduje.
—En parte si...
—¿Y en la otra parte? —pregunté curiosa.
—Tengo una deuda con el jefe que aún no he terminado de pagar.
—¿Que clase de deuda? No entiendo.
Suspiro.
—Algún día lo entenderás, y apartir de ahí nunca más habrá secretos entre nosotros, solamente tú y yo.
—Sabes como salir del momento ¿verdad?
Sonrió.
—¿Funcionó?
—La verdad sí.
—Que bueno. —río y dejó un beso en mi cabeza.
Volví acostarme en su pecho.
—Ahora háblame de ti. —me dijo.
—¿Que quieres saber? Ya conoces la mayor parte de mí.
—Te equivocas —dijo rápidamente— conozco tu entorno, pero no te conozco internamente.
—Tampoco yo contigo, así que estamos a mano. —respondí rápido.
—Vamos... Cuéntame.
—Sólo me dedido a estudiar y... Algunas veces ayudo a mamá y Hannah.
—Blake... ¿alguien te maltrata? —preguntó.
Trague saliva fuerte.
Tocaste carne, Baker.
—¿Que?
Tengo que salir de este tema lo más rápido posible, antes de que note mi nerviosismo.
—Que si alguien te golpea.
—No... —suspire— si lo dices por las marcas es que me caí y...
—Escucha Blake, yo te oculto cosas si, pero jamás, JAMÁS te he mentido... Y espero que tú hagas lo mismo conmigo.
No puedo contarle esto, es demasiado para mí.
Mis amigos lo saben porque una vez Charlie vio como mi padre me tiró una bofetada y me aventó al suelo.
Después en una reunión con los demás, accidentalmente se le escapó y tuve que contarles a todos.
Desde ahí les he mentido, ellos creen que ya dejó de hacerlo, pero no es así.
Gonzalo me hizo mirarlo a los ojos.
—Hay cosas que nos duele contar ¿verdad? —preguntó.
Asenti.
Un nudo en mi garganta se apoderó de mi.
Me dolía mucho, y era gracias a las lágrimas que estaba reprimiendo en ese momento.
—Sólo si quieres me lo puedes contar, pero eso si, nadie tiene que tocarte ¿entiendes?
Volví a pegarme a su pecho.
Él me daba una seguridad infinita.
A pesar de correr peligro a su lado, en sus brazos me sentía la chica más protegida que pueda existir.
—Deja de ser tan tierno y tan malo a la vez. —le dije
—Lo de tierno me sale natural... Y lo de malo... No se, lo lamento, no quiero hacerte sentir mal.
—Gracias a esos secretos es que sufrimos los dos. —le dije.
Escuché su suspiro.
—No es novedad que este trabajo me aleje de las personas que quiero.
Acaricie su mano.
—Pronto se terminará... Lo prometo.
Asenti.
—Ya duerme... Es tarde. —me dijo.
—Aún no tengo sueño.
—Intenta dormir, mañana será un largo día.
—¿Porque lo dices?
—Mañana llevarán a una nueva chica. —dijo con nostalgia.
Suspire.
—¿Que es de Ángela? —pregunté.
—Me enteré que se cambio de Universidad, creo que se mudó con su madre.
—¿Es enserio? —me sorprendí.
—Si... Es mejor mantenerla alejada, de todas maneras no hablará.
—No entiendo la lógica de tu trabajo, sólo raptan chicas... Piden dinero por ellas ¿y las liberan? —pregunté.
Acarició mi cabello.
—No tiene lógica nada de lo que hacemos.
Suspire.
Entendí que no quería seguir hablando de lo mismo.
—Buenas noches. —le dije.
—Descansa.
Le di un pequeño beso en sus labios.
Al separarnos me dio un beso en mi frente.
Dormir en su pecho es uno de los placeres más hermosos que hay, su olor y su calor me encantaban.(...)
—Cariño... —escuché la voz de mamá.
Gonzalo ya no estaba a mi lado, se habrá ido antes de que llegará mamá.
—Hola mamá.
—¿Como te sientes? —preguntó.
—Mejor. —respondí.
—Connor vino antes que yo, pero se quedó dormido. —dijo.
Me moví un poco para verlo en la silla, durmiendo.
Tan fresco él.
—¿No fue a la Universidad? —pregunté.
—Si, saliendo de clases quiso venir.
—¿Y los demás? —pregunté.
—Connor dijo que Charlie e Ismael se quedaron en su entrenamiento y de Anne no se nada.
—Seguro se quedó a ver el entrenamiento de Ismael.
—Tal vez —acarició mi cabello.
—¿Como esta Harry? —pregunté.
—Bien, te extraña mucho. —me dijo.
Sonreí.
—¿Que le dijiste?
—Que fuiste a un campamento.
Es mejor ocultarle las cosas, sino sus miedos se apoderaran de él.
—Bueno... Creo que es hora de irnos.—me dijo mamá.
Asenti.
La enfermera entró a quitarme el suero.
Pero no era Erika, la amiga de Gonzalo.
¿Donde estará ella?(...)
—Blake por Dios! No te esfuerces! —me regaño mamá cuando lance el balón hacia el cesto.
Nos detuvimos en un parque para jugar basket con Connor.
Hace tanto que no lo hacía, me sentía con mucha energía.
Por el suero y por haber estado con Gonzalo.
—Relájate mamá! —le dije.
Seguimos jugando un poco más hasta que mamá volvió a regañarme y nos tuvimos que ir.
Connor me "escolto" hasta mi habitación y se tiró en mi cama un rato para contarme algo que lo tenía muy inquieto.
—Hace días, ¡días! Que no dejo de pensar en vos —dijo y río enseguida— estaba bromeando, no te emociones.
Reí.
—No me ilusiones, Cooper. —bromee.
Él río.
—Hablando enserio, hace algunos días conocí a una chica en el club. —me contó.
—¡Que! —interrumpi— espera un momento.
—¿Queeeee? —se quejó.
—¿Fuiste al club sin mi? —pregunté indignada.
—Haaaaay Williams por favor!, ¡poooorrr faaaavor boluda! hace rato que tu estas en otras, así que no me hagas una escena de celos ahora.
Reí ante su acento argentino, le salía tan bien.
Asenti resignada.
—Como te decía, la conocí en el club y ¿sabes que?
—¿Que? —pregunté aburrida doblando mi ropa.
—¡Me rechazó! —dijo.
Puse toda mi atención en él.
—¡Que! —exclame dejando mi ropa a un lado para mirarlo— ¿rechazaron a Connor Cooper?
Asintió avergonzado.
—¡Prohibido burlarse Shailene /sheilin\—me llamó por mi segundo nombre— soy sensible, no lo olvides.
Reí.
—No lo puedo creer! ¿Pero como? —me senté a su lado.
—Me da vergüenza contar esto... ¿sabes como esta mi ego? —preguntó mirándome a los ojos.
—Haber Connor —suspire— todo el mundo alguna vez a sido rechazado.
—¡Pero yo no! —se quejó.
—Algún día tenía que tocarte —le dije— la vergüenza solo es un sentimiento desperdiciado, cuéntame con toda confianza.
Suspiró.
—Esta bien —tomó aire— todo empezó cuando la vi.
Me imagine el escenario que él estaba contando.
—La vi bailar sola... Con un trago en su mano, parecía que todo pasaba en cámara lenta, su cabello rojo se movía al ritmo de la música.
Así que es peliroja.
—No le quite la mirada de encima en ningún momento —dijo— estaba tan bella... Hasta que me anime a invitarle un trago.
Esto se pone interesante.
Se levantó de la cama para actuarlo.
—¿Te invito un trago? -le dije. Ella sonrió sarcástica y dijo- Ya tengo uno, gracias. Mostrandome su vaso en su mano.
Me sentí estúpido por que efectivamente ya tenía su trago, entonces sólo me quede ahí y bebí mi cerveza, avergonzado.
Reí.
—Después dije, que bien bailas y ella asintió. Ni bola me dio.
—Auch!!!
—Si, dolió. Entonces no sabía más que hacer, usualmente nadie me rechaza un trago.
—Quiero conocerla. —dije interrumpiendo.
—¿Why? —preguntó indignado.
Como si hubiera dicho algo malo.
—Porque se nota que es una chica con carácter para rechazar a un chico lindo.
—De ninguna manera.
—Bueno igual quiero conocerla, ¿después que hiciste? —pregunté.
—Pues nada, no tenía oportunidad así que fui a la barra a seguir bebiendo.
Pero te juro que no pude quitarmela de la cabeza en toda la maldita noche.
—Es que te flecho. —dije sonriendo.
—No se... Era linda, como para pasar el rato.
—Ese es el problema Con! Tú buscas chicas para pasar el momento y hay chicas que buscan a alguien para pasar un buen tiempo juntos.
—Eso es estúpido.
—Son dos cosas... O a ella le valias 3 pepinos o quería comprobar si eras persistente.
—¿Que?
—Definitivamente no sabes nada de mujeres.
—No la verdad no, son tan complicadas.
—Oye! ¿Y que paso con Isabella? —pregunté.
—Pues nada! Nos aburrimos y se acabo.
Suspire.
—¡Hombres! —me tiré a mi cama.
—¡Mujeres! —se tiró a mi costado.
Ambos reímos.
Hablar de temas personales me hace sentir bien pero escuchar a una persona importante para mi me hace sentir aún mejor, porque siento que de alguna manera lo estoy ayudando.
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Soñando Despierta
Science-FictionJamás imagine encontrar a alguien totalmente opuesto a mí, literal. Somos muy diferentes, como el agua y el aceite que nunca pueden combinarse, y si lo hiciera no podrían adherirse. Él llegó así nada más, a alterar mis emociones, a desestabilizar mi...