Apenas era lunes y yo ya estaba molestando a Suho, estaba con él en su oficina explicandole lo que había pasado realmente entre Krystal y yo, no había querido pedir ayuda antes porque me creí completamente capaz de poder solucionar esto por mi cuenta, pero ya habían pasado cerca de dos mes y todo estaba peor, ya me estaba empezando a desesperar.
-Y hasta ahora decidiste contarme.
-Suho por favor ayúdame, ya no aguanto un día más sin D.O. necesito que me hable.
Tan desesperado sonaba que Suho me dijo.
-Estas diciendo que Krystal les tendió una trampa.
-Así es.
Dije completamente seguro, incluso él dudaba de mi palabra. De manera seria se dirigió a mí.
-Y qué pruebas tienes para comprobar tu inocencia.
-Oh por favor Junmeyon, no me digas que tú tampoco me crees.
Dije mientras me levantaba golpeando el escritorio. Suho me reprendió con la mirada y volví a sentarme. Hice un puchero, esto era injusto nadie me creía.
-Te creo, pero no tienes pruebas para demostrar lo contrario.
-Y de dónde quieres que las saque, es la palabra de Krystal contra la mía, jamás le voy a ganar.
El hizo una mueca de disgusto. Yo tenía razón, cada que yo trataba de defender mi inocencia Krystal hacia algo que me hacían quedar como mentiroso. Se recargo en el respaldo de su silla pensativo y dijo.
-Deja me esto a mí.
- ¿Qué vas a hacer?
-Confía en mí. Puedes irte.
Asentí algo asustado, no sabía que haría y eso me preocupaba. Me puse de pie y me dispuse a salir de la oficina, me sentía tan mal por darle más problemas a Suho, pero a quién más podía acudir. Los únicos que me habían escuchado aparte de él habían sido Tao y Sehun pero ellos no encontraban la manera de ayudarme. No podía seguir soportando la distancia que ponía D.O. entre nosotros.
Abrí la puerta de mi oficina y me encontré a Krystal sentada sobre mi escritorio esperándome, no me asuste esto ya se estaba haciendo parte de mi vida diaria.
-No preguntare.
-Jongin necesito pedirte un favor.
-Por favor vete.
Dije desanimado, le apunté la puerta mientras iba y tomaba asiento en mi escritorio. Decidido le diré al guardia que le prohíba la entrada.
-Escúchame.
-Ya te escuché suficiente.
Empecé a organizar los papeles que tenía sobre el escritorio y me puse a pensar, tal vez si no la veía y dejaba de hablarle, ella se iría. Pero me tomó por sorpresa cuando me tomo del rostro para que la viera.
-Kim Jongin quiero que me hagas una carta de recomendación.
- ¿Para qué?
Dije mientras la sujetaba de las manos para que me soltara.
- ¿Quiero pedirle trabajo a Junmyeon?
Me le quedé viendo, esta de verdad está loca, escuche como algo caía al suelo, mire detrás de Krystal y me encontré a media oficina mirando hacia adentro y a KyungSoo dando media vuelta. Me cubrí el rostro con mis manos, de verdad que estaba viviendo un calvario.
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Pequeños detalles
Fiksi PenggemarUna serie de pequeños mal entendidos, traiciones y secretos que definiran el rumbo de la vida de 12 personas
