Me dolía todo, no podía moverme y solo me limite a lamentarme en silencio hasta que escuche que alguien entraba a la habitación y dije feliz. Mientras dirigía mi mirada hacia la puerta.
-Tao… eres tú.
Dije confundido ahora sí que empiezo a creer que la anestesia estaba funcionando, pero acaso no se supone que debería hacer que no me doliera, porque creo que me estaba ocasionando alucinaciones. Porque por ningún motivo Luhan vendría o ¿sí? Regrese a la realidad cuando escuche su voz.
-Si soy yo.
Se acercó con cuidado a la cama, una gran calidez me invadió al ver que mi hijo o hija estaba creciendo dentro de Luhan, y no exactamente por verlo a él. Claro que no porque mi corazón solo les pertenecía a dos personas a mi hermoso Tao y a mi bebe.
- ¿Puedo?
Dije nervioso, el asintió y se acercó un poco para que pudiera acariciar su pancita de 7 meses. Se me escaparon unas lágrimas, aún no podía creer que me volvería padre.
-Va a ser una niña y quiero que se llame Lu Lian.
Dijo mientras alzaba mi mirada y me encontraba con sus hermosos ojos marrones que hacía algunos meses atras me volvían loco. El se aparto de mi.
-¿Lu Lian?
-Si veras sobre eso, prefiero que sea así, no necesitas tomar responsabilidad de ella, porque…
-Pero que dices, he estado pendiente de ella desde que me enteré que estabas esperándola, no me puedes pedir eso. Puedes dejarle el apellido, pero no me pidas que no me responsabilize de mi hija.
-Sehun yo sé lo que te digo porque…
Nuestra plática fue interrumpida por una enfermera quien le informaba a Luhan de que su tiempo se había terminado.
-Ya hablaremos después.
El se fue y unos minutos después entró Suho a la habitación, solo camino hacia mi sin decir nada mientras se sentaba a un lado y acariciaba mi cabello.
-Hyung qué hace aquí Luhan.
-Tao entró en pánico y le llamó.
Yo solo asentí, entonces me preocupe y le pregunté alarmado recordando un poco antes de que todo se volverá oscuro la noche anterior.
- ¿Dónde está Jongin? ¿Está bien?
-El… se pondrá bien, es mejor que descanses.
-Junmyeon, Kai el…
-No es lo que piensas el solo esta descansando.
Fue lo único que me dijo mientras trataba de confortarme, pero pude notar como sus lágrimas se le escapaban.
-No llores.
-Me asustaron idiotas.
-Lo siento.
Le di palmaditas en la palma de la mano, después de todo era lo único que alcanzaba. Se quedó un rato antes de irse y entonces entró la persona que ansiaba ver. El me abrazo fuertemente mientras me llenaba el rostro de besos. Pero claro que quería que me soltara en ese momento no porque no quisiera su abrazo, pero tenía costillas rotas y dolía.
-Tao, duele.
-Lo siento.
Dijo a la par que se separaba y limpiaba sus lágrimas.
-Me asusté mucho.
-Perdóname.
Él se sentó en la silla alado de mi cama y me tomo de la mano. Nos quedamos en silencio un rato.
-Pensé que me quedaría viudo.
-Pero eso no ocurrió porque aún no estamos casados.
-Tonto.
Al fin pude respirar un poco más tranquilo. Él se quedó esa noche conmigo, por los sedantes me quedé dormido más rápido, lo cual me salvo de pasarme toda la noche pensando en Luhan.
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Pequeños detalles
FanfictionUna serie de pequeños mal entendidos, traiciones y secretos que definiran el rumbo de la vida de 12 personas
