Como en las últimas dos semanas después de mi larga jornada de trabajo, otra vez me encontraba en el hospital dispuesto a dormir en una incómoda posición sentado en aquella silla nuevamente, con tal de cuidar a Kai. Mi rutina se basaba en hablar con él y contemplarlo en silencio hasta que me dormía. Y hoy no era la excepción le platique acerca del trabajo, también le comenté cómo progresaban los embarazos de los demás y también le dije que su mamá quería que cuando despertara ambos fuéramos a comer a su casa, nada nuevo para ser franco.
Mire su pecho subir y bajar despacio, le tenía envidia él no tenía ninguna preocupación en este momento, era completamente ajeno a todo lo que había estado pasando a su alrededor, me sentía tan culpable de su estado.
-Cuando piensas despertar Nini te extraño.
Y como siempre no hubo ninguna respuesta, solo el sonido de las máquinas a las que estaba conectado, acomode uno de sus mechones de cabello, antes de acomodar mi cabeza sobre la camilla para mirarlo desde otro ángulo, por que tenia que ser tan jodidamente sexy, aun peor como se me ocurrió esa estupidez de dejarlo ir, si por mi fuera lo encerraria en el apartamento y no lo volvería a dejar salir en su vida.
-Sabes los doctores dice que cuando despierte existe la posibilidad de que tengas perdida de memoria…
Acaricie su mano y espere una respuesta, quizás que moviera un dedo o algo pero nada, pronto la habitación se quedó en silencio, entonces recordé que el doctor nos dijo que tal vez Jongin jamás despertara, sentí como mi corazon se partia ante la idea de jamas volveria a escuchar la dulce voz de mi Jongin.
-Dios, no me importaría que me olvide con tal de que despierte.
Me enderece en cuanto mis ojos se humedecieron, pase el dorso de mi brazo por mi rostro para limpiar un par de lágrimas que corrían por mis mejillas, mientras dejaba salir un par de maldiciones, después de unos minutos dije entre pequeños sollozos.
-Cuando salgas de aquí te voy a llevar a comer pollo entendiste, así que más te vale despertar pronto.
Y asi sin mas me solté a llorar mientras le pedía disculpas, había tratado de no llorar porque quería ser fuerte para ambos, pero no podía más, realment había sido muy malo con él, en verdad no lo merecía. Tal vez después de todo sí soy un monstruo.
ESTÁS LEYENDO
Pequeños detalles
FanfictionUna serie de pequeños mal entendidos, traiciones y secretos que definiran el rumbo de la vida de 12 personas
