Desperté entre quejas por el sonido del timbre y mire a Baekhyun a mi lado aun durmiendo, me levanté sigilosamente de la cama, no quería que por nada del mundo se despertara, y no es que no quiero que esté despierto, claro que no, solo es que es demasiado jodon cuando no duerme bien y no me malinterpreten amo a mi Baeki y no lo cambiaría por nada, pero yo también necesito descansar.
Me coloque la bata de dormir y salí de la habitación en dirección a la puerta mire el reloj de la pared que marcaban las 9 de la mañana, el timbre volvió a sonar y fruncí el seño quien seria para estar molestando tan temprano en sábado.
-¡Ya voy!
Me acomode el cabello frente al espejo antes de abrir y quedé sorprendido al ver al enano parado frente a mi puerta, él alzó la cabeza mostrándome sus mejillas teñidas de fuerte color carmín, su cabello estaba pegado a su frente de lo sudado que estaba, sus ojos estaban cristalino y estaba apoyándose en sus rodillas mientra respiraba agitadamente, estoy mas que seguro que apenas puede mantener su alma dentro si es que aún tiene una.
-¡KyungSoo!, ¿pero qué te pasó?, fuiste a correr una maratón o que.
El solo me hizo a un lado y entró a la casa para tumbarse en el sofá. Cerré la puerta y lo seguí tome una de las revista de Baek que estaban en la mesa y le empecé a echar aire, conocía a KyungSoo en todos los malditos años de la escuela él jamás consiguió correr las 5 vueltas alrededor de la cancha en el clase de deportes. El solo me miro y luego giró su cabeza al otro lado.
-Te traeré un vaso de agua, por favor trata de no morir en mi ausencia.
Si el había corrido desde quien sabe donde hasta acá debe ser serio. Le tendí el vaso de agua y me senté en la mesita de centro frente a él, lo observe beber el agua. Mi curiosidad por saber el por que KyungSoo había venido se esfumó en cuanto noté aquel moretón en el cuello de KyungSoo y se volvió preocupación al acercarme más y darme cuenta de que eso no era un moretón, sino un chupeton. Sentí su mano estamparse en mi cara empujándome lejos, no note que técnicamente estaba sobre el.
-Kyungsoo se puede saber que paso.
-Te contaré en cuanto te cambies.
-No me cambies el tema.
-No te lo estoy cambiando solo que no puedo hablar contigo sabiendo que solo traes calzones abajo de la bata.
-Buen punto, miron.
No era mi culpa que estuviera haciendo un calor de la fregada y que el aire acondicionado se haya descompuesto ayer en la noche. Fui a cambiarme y de paso me asegure de que Baekhyun siguiera durmiendo, no se como puede dormir con este calor. Al regresar a la sala me encontré con D.O. abrazando sus piernas contras su pecho ocultando su rostro entre ellas.
-Ahora se puede saber qué es lo que te pasa.
El solo se quedo hay en silencio sin decirme nada, me pare frente a él y me agache un poco al oír un pequeño sollozo. Eso sólo aumentó mi preocupación me senté a un lado suyo y pose mi mano sobre su cabeza acariciando su sudado cabello todo sea para tratar de brindarle algo de paz. Se la debo después de todo lo que ha hecho por mi y Baek.
-Soo, dime qué ocurrió, ¿Te duele algo?
El solo negó, con la cabeza y una vez trate de que entablaramos conversación.
-¿Alguien te hizo daño?
No tuve respuesta, chasquee la lengua no necesitaba más drama en este departamento. Ya un poco desesperado por no saber qué le ocurría lo aprisione entre mis brazos, me ponía triste y me llenaba de preocupación no saber qué le pasaba y no saber qué hacer para confortar lo, al que menos me gusta ver llorando es a Soo, porque Soo es un tipo rudo y no llora por cualquier cosa. Solo oraba por que Baek no despertara y me encontrara en esta posición tan comprometedora por que me castra. Después de un rato Soo alzó la cabeza y me vio sus ojos reflejaban odio, tristeza y arrepentimiento y solo dijo.
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Pequeños detalles
FanficUna serie de pequeños mal entendidos, traiciones y secretos que definiran el rumbo de la vida de 12 personas
