Estaba en casa acompañado por D.O. y Lay. Los tres estábamos sentados en la sala comiendo un pastel que Lay compro amablemente para nosotros, entonces él dijo curioso.
-Oye Suho no quiero ofenderte, pero, te vez un poco más gordito.
No dije nada, solo me le quedé viendo, no sabía si debía de decirles la verdad. Vi como D.O. le pego y lo vio desaprobatoriamente negándole con la cabeza. Entonces cambió el tema.
-Pero no digo que te veas más claro que no, por cierto, ya recogiste tus exámenes, porque si no yo puedo ir por ellos.
-Ya fui no te preocupes.
-Y como salieron.
-Bien.
El ambiente se puso algo tenso, entonces Lay volvió a decir con tanta seriedad e inocencia.
-Todos estamos preocupados por ti, comer no es la solución a los problemas.
D.O. se atraganto con el pastel y yo no dije nada, solamente se me escapó una risa. Tal vez si tenía que decirle, pero cómo hacerlo y más sin dañar los sentimientos de Lay, no me había puesto a pensar en ello hasta ahora, mi semblante se puso serio y junte mis manos.
-Si hay algo que tengo que decirles, pero prometan que no dirán nada todavía a los demás.
Los dos asintieron y me miraban atentos. Solté un suspiro, algo me decía que le rompería el corazón en pedazos a Lay, pero necesitaría ayuda más adelante y no podía seguir ocultando aquellos evidentes síntomas por más tiempo.
-Estoy esperando un hijo de Kris.
Ambos me miraron incrédulos, D.O. iba a decir algo, pero se arrepintió y Lay parecía una estatua. La habitación estuvo invadida por un gran silencio incomodo por un gran rato.
-Tan malo es.
Dije al ver que aún ninguno de los decía o hacía nada. Me estaba sintiendo demasiado triste. Entonces KyungSoo dijo.
-Wow. Esto no lo vi venir. No digo que esté mal, pero al menos no te estás muriendo como dijo Chen.
Él se rascó la nuca y vio a Lay de reojo para luego decir.
-Mejor los dejo solos.
Se puso de pie y lo vi correr escaleras arriba, lo comprendí un poco, ni yo quisiera ser partícipe de una situación tan incómoda como esta. Regrese mi mirada a Lay.
-Por eso me pedías tiempo.
Me destrozo que dijera eso de esa manera tan deprimente, el solo agacho la cabeza. Tal vez esto del amor no era lo mío. Así que solo conteste.
-Está bien que cambiaras de opinión acerca de lo nuestro, digo después de todo no hay nada.
Él se puso de pie, pensé que se marcharía, mis ojos se pusieron cristalinos -estúpidas hormonas- pero me sorprendió cuando caminó hacia mí y se sentó a mi lado sin decir nada. Eso me había desconcertado entonces me dio la cara y dijo.
-Eso no me importa, no me digas que me rinda cuando he llegado hasta aquí y por supuesto que hay algo, si no lo hubiera dime porque entonces eso no me importa.
Cada que decía una palabra su tono de voz iba bajando. Si darme cuenta él ya me estaba abrazando, solo pude decir casi inaudiblemente.
-Yixing…
-Por favor, Junmyeon deja que me quede a tu lado.
-Pero…
-No me importa que sea de Kris, te prometo que lo amaré tanto como te amo a ti.
El me dio un tierno beso en los labios el cual le correspondí, no podía seguir negándome a él por más tiempo, ya era tarde consiguió robarse mi corazón, rompí aquel beso, él unió nuestras frentes mirándome tan fijamente.
-Gracias por aceptar a mi hijo.
-Quizás quieres decir nuestro.
Hizo énfasis en lo último, una sonrisa se dibujó en mis labios, tal vez ya tenía que dejar atrás a Yi Fan y dejar entrar completamente a Yixing.
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Pequeños detalles
Fiksi PenggemarUna serie de pequeños mal entendidos, traiciones y secretos que definiran el rumbo de la vida de 12 personas
