Primavera, una estación que suele venir acompañada de cambios. Donde tantos poetas escriben sobre el amor gracias a ella, utilizándola de metáfora o escenario para sus bellas poesías. Hablando del amor desde ella.
Y esta historia no era distinta. Era una historia de amor, al fin y al cabo.
La mañana acababa de empezar y el sol brillaba con intensidad en el punto más visible del cielo. Los rayos de luz entraban por las ventanas de las casas para anunciar su llegada con alegría. Un nuevo día daba comienzo.
El clima era cálido y acogedor, envolviendo a las personas con aquella sensación tan hermosa que dejaba. El cielo despejado y el leve viento que agitaba las hojas de los árboles, haciéndolas volar y llevándolas a su nuevo destino.
Y el chico pensó, que quizás hacía lo mismo con las personas.
Aquel día tan brillante, cálido y agradable de primavera era el mismo de su partida a nuevo destino. Donde se separaría de gente a la que apreciaba. De la persona a la que amaba, sabiendo que ese momento debía llegar tarde o temprano.
Pero, ¿quién dijo que sería tan doloroso?
-Hoy es el gran día. Me iré mientras Osomatsu siga durmiendo.
-Karamatsu nii-san... -susurró Todomatsu, inseguro por la decisión que había tomado el mayor.
-Es lo mejor que puedo hacer. Sabéis que no dejará que me vaya, sino.
-Pero luego nos reprochará no haberle despertado. -añadió Ichimatsu, el cual no estaba de acuerdo con que no se despidiera del rojo, que dormía con una sonrisa boba en sus labios.
-Echadme la culpa, pues.
-Está bien. Es lo mejor, chicos. -concluyó Choromatsu, que fue agradecido con una sonrisa del azul. Karamatsu empezó a acariciar el cabello del mayor de todos, aquel al que tanto amaba.
Con una sonrisa débil llena de añoranza a pesar de que aún no había partido. Sentía que sus corazones ya se encontraban a quilómetros aunque aún pudiera ver su rostro. Uno que, aún ser tan familiar con el suyo, sin duda echaría de menos ver.
Aquella burlona sonrisa seguida de unas palabras de ánimo que solía regalarle. La manera en que se dedicaban miradas confidentes y cálidas. Los abrazos que se daban para dar a entender que allí estaban, para el otro. Así era más doloroso aún. Dejar ir a alguien a quien amas suele serlo.
-Cuidate, Karamatsu nii. -deseó Choromatsu, con una sonrisa sincera.
-Vosotros también, chicos. Os quiero muchísimo, ¿sí? -dijo, uniéndolos a todos en un abrazo grupal. Besó las frentes de sus hermanos y volvió a agacharse hacia el rojo. -Adiós, Osomatsu.
Allá iba, con una maleta llena de nuevas emociones y un corazón latiendo con intensidad. Sentía nervios, que le hacían sentir menos el dolor de la despedida. Sabía que sería positivo en un futuro, pero su cabeza no paraba de repetirle que se detuviera. Aún así, no lo hizo.
Dió un paso y abrió la puerta. Tantas veces que aquello no había significado nada y ahora era tan importante. Conociendo que cortaba hilos con el hogar donde había crecido. Dió un leve suspiro y avanzó hacia su destino. Caminaba a paso tranquilo, ya que una parte de él esperaba que le detuvieran.
Qué él le detuviera.
[...]
-Buenos días... -saludó, frotándose los ojos somnoliento aún. Regalaba una sonrisa alegre que no tardó en desvanecerse al ver los rostros ajenos. -¿Eh? ¿Qué son esas caras tan largas?
-Hola, Osomatsu nii-san... -saludó el de verde, que tenía a los menores abrazándole como podían. El mayor analizó la habitación y se extrañó al ver que el azul.
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Sakura No Ame. | OsoKara
FanficPasado, algo que nos ata a lo que somos como cadenas en una condena. Presente, en el cual simplemente nos dejamos llevar pensando en lo que venga después, a veces, atrapados en el pasado. Futuro, aquel tiempo el cual o queremos alcanzar o queremos e...
